24 oct. 2006

VIII Congreso de Fenomenología

Viajo a Valencia para el VIII Congreso Internacional de Fenomenología en torno al tema del cuerpo y la alteridad. El jueves hablo sobre la historia de la mujer occidental en el siglo XIX y la influencia de esta concienciación de género en la visión de los viajeros hombres de las mujeres orientales.
Me hace mucha ilusión irme hacia allá, para reunirme con tanta gente que hace tiempo no veo, van a ser días fantásticos. Me voy a llevar hasta la bicicleta. Valencia, de veras, es muy distinta cuando se va con bicicleta.
Sin embargo, también existe una resistencia interior a realizar este viaje. Sé que serán días en los que cosas que quedaron indefinidas, o inevitable y falsamente olvidadas, saldrán a la luz de nuevo, tomando un nuevo rumbo. Tan sólo seguiré la única ley que me ha guiado siempre, la de dar derecho, como Werther, a la verdad de los sentimientos. Los míos se encuentran ahora en un viaje lejano, con la persona que más he amado nunca, con la persona que ocupa el centro de mi corazón, de mis pensamientos, de esos sentimientos, y no porque renuncie, o porque sea una obligación, sino porque establecimos la libertad como centro de la vida, y la generosidad como fuente del amor. Es así, la amo.

22 oct. 2006

Sin poder olvidar un solo segundo de Oriente


Acabo de ver la película Le long voyage. Ese hijo que acompaña a su padre para peregrinar a la Meca. No sabéis cuán afectada estoy por esta película, todos los recuerdos de Yemen, las suras recitadas del Corán, los pasos por el desierto, todo para llegar a morir en el lugar que uno decide, siendo la muerte ese acto solitario.
No puedo dejar de pensar, recordar, sentir las vivencias, creo que cuando uno siente Oriente desde tan dentro queda afectado toda su vida, una línea roja le divide el corazón.
Me gustaría peregrinar al desierto con las personas que quiero, y observar la mirada en una tormenta de arena, mientras se escucha, de fondo, el susurrar en la interioridad de una ciudad atravesada por las llamadas al rezo de todos los muaizines, desde todas las mezquitas, desde cada rincón, desde cada latido.

18 oct. 2006

De la carencia de agua

En estas épocas del año uno se retira a pensar, tranquilo en casa, mientras ve la lluvia cayendo en el exterior. La lluvia es un estado de excepción en Murcia, y, a pesar de que me pese, porque no me gustan los días lluviosos, desearía que cayesen más gotas por acá para que llenen pantanos, ríos, para que se cree un mundo justo en la repartición del agua. En Sana'a vivimos verdaderos problemas de agua en una ciudad en la que no llueve casi nunca, y en la que el agua se transporta en camiones desde otras ciudades para llenar los bidones que adornan los techos de todas las casas. Deberíamos ser más conscientes de este problema, ahorrándola, para no llegar a situaciones tales en las que la sed, que atraviesa diariamente el físico de un individuo, se convierta en algo común en un lugar casi desértico. Es verdaderamente duro pasar sed. Hubo momentos en los que la cabeza se enrocaba con la locura pensando en hacer cualquier cosa por tener un poco de agua que echarse a la boca. Recuerdo un día en el lugar donde vivía en el que en el cuarto de baño chupaba el grifo para intentar adquirir las pocas gotas que caían sin desperdiciar ni siquiera una. E imaginaba que cada gota podía llenar toda mi boca, que podría saciar todo el deseo provocado por la necesidad de ese agua. Lo peor es que no era cierto, que aquella boca seca llena de arena me acompañaría unos cuantos momentos más.
A veces no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, y deberíamos aprender a cuidar las cosas para que no se marchiten o desaparezcan.

15 oct. 2006

De razón y corazón


Es curioso cómo el corazón adquiere sus propias leyes oscuras e indefinibles que van más allá de la razón. El otro día me reencontré con un viejo y a un tiempo reciente amor. Después de Yemen todo había quedado para mí claro, incluso gran parte de las cosas olvidadas. Después de Yemen he vuelto a sentir, y siento, y amo, e incluso tengo claros los sentimientos. Y sin embargo, cuando ese viejo y a un tiempo reciente amor se cruzó ante mí casi por sorpresa, casi sin esperarlo, sentí cómo el corazón me daba un vuelco, cómo me temblaban las piernas, e incluso la voz.
Después de largas y dialécticas horas pensando por qué había sentido eso, cuando sé qué quiero y a quién quiero, me dije que realmente los románticos llevaban razón, y Werther más que nunca fue un hito claro en mi conciencia. Razón y corazón siguen leyes diferentes, siendo las de este último mucho más incontrolables. También es normal que el corazón siga sintiendo en sus leyes, es necesario dejarlo, e incluso hablarle o escucharlo. También es cierto que cuando uno piensa y repiensa todas las consecuencias que tendría seguir ese sentimiento fugaz, y teniendo en cuenta el gran peso e importancia que tienen los demás sentimientos vividos y sentidos ahora, en y después de Yemen, tampoco es de tal importancia un pequeño latido cuando se vuelve a ver un fantasma.

11 oct. 2006

De románticos

El camino del romántico se basa en un recorrido humanitario, político, social. Lo que en un principio se piensa como individuo y sus sentimientos de malestar ante lo social, termina metamorfoseándose en una pregunta sobre las formas justas de pensar la nueva sociedad desde el individuo. Es el camino de la renuncia al Amor por el Arte de Jules en L'Éducation sentimentale de Flaubert, es el cuestionarse en el Arte cómo son los otros mundos, exóticos, orientales, es el imaginárselos en un primer estadio, que, cuando llevan al romántico a vivirlos en su propia piel, precipitan el ámbito de lo político en sus inquietudes llevándolo a adentrarse en la tensión de la revolución.
Todo en el romántico es como en el beduino, desde el Amor, hasta el Arte o la Revolución, pasional e incendiario, moviéndose de unos extremos a otros, siendo capaz de dar la vida y más en pos del Amor, las Artes y las Ideas.

9 oct. 2006

De beduinos


En los caminos del desierto los beduinos luchan por su libertad, crean sus espacios nómadas en los que la arquitectura se vuelve efímera, cambiando de forma como las dunas, como el camino de su propia vida. Todo en ellos es encuentro libre desde el momento que eligen seguir lo que se ofrece en el errar, hasta el momento en que la fuerza del caminar deja atrás algunos de los frutos que se agotaron en el devenir mismo. En cada uno dejaron un trocito de pasión, un trocito de cuerpo.
Los beduinos en Yemen no deseaban entrar en ningún tipo de gobierno, su propia anarquía vital los hacía ser los más razonables en cuanto a seguir fielmente sus principios.
Ni tan siquiera con las armas podrán ser sometidos a ningún tipo de ley que no sea la ley abierta o ley libre.
A pesar de conocer los caminos trazados, cambiaban las rutas alternativas de la seda.
No existe ni reina de Saba, ni reina de Arwa que pueda seducirlos más que aquella, la única, que habla de y brinda oasis paradisíacos en el cruce de ambos de sus caminos. También ella es beduina.

5 oct. 2006

Entre Sudáfrica y la filosofía


Regreso de ver la película del director de cine sudafricano Dumisani Phakathi Don't Fuck with me, I have 51 brothers. Es una aproximación al tema familiar en el África subsahariana, reflejando de forma distendida, pero real, la cuestión de la pareja y la interpretación de los sistemas del nucleo organizativo básico. No sé si recomendaría verla, ya que se aleja bastante de lo que nuestra mirada está acostumbrada a interpretar como lenguaje cinematográfico. En todo caso, para saciar la curiosidad de los que se preguntan (por la pregunta comienza la filosofía), es un lugar con el que citarse a lo largo de la vida para seguir conociendo.
He estado en el cine y tomando una cerveza con Fuen, una amiga que ha comenzado ahora la carrera de filosofía, y que conocí por azares de la vida. Me da vida su presencia, siempre me la ha dado desde que la conocí hace tres años. Es ponerse en contacto con lo que se ha vivido, aquellos profesores, aquellas historias, aquellas sensaciones, sin embargo me siento con ella como de igual a igual, sin que la edad importe. A fin de cuentas los roles que jugamos y nos introducen en la vida son tantos como tan absurdos. Su luz promete dar a Murcia un tono de color todavía más intenso. Me ha sorprendido con un libro de Artaud sobre el teatro. Ese nuevo filósofo maldito entrará dentro de las lecturas que componen la experiencia, las sensaciones y los sentimientos.

4 oct. 2006

Mirar y sentir


Si leemos al Flaubert de L'Éducation Sentimentale y de Madame Bovary nos damos cuenta de que estaba tratando de analizar desde el fondo el mundo de los sentimientos en la Francia de la época. En cierta medida, después de las Revoluciones y cambios de gobierno decimonónicos, podemos ver que trataba de cuestionar por qué la sociedad de la época había dejado de poder ver y sentir. Quizás el mal de siglo reflejado en el Romanticismo. Creo que hoy bebemos de esa imposibilidad de ver y sentir en la Europa que vivimos. No conocemos qué existe más allá de las fronteras que definimos firmemente de una Europa cuyas fronteras están indefinidas. No sabemos qué existe en Líbano, Palestina, Yemen, Japón, Tailandia, más que por las noticias que recibimos y que sesgan la realidad. Tampoco somos capaces de sentir ni expresar los sentimientos. Existe en las personas que observo un miedo a todo lo que tenga que ver los sentimientos. Se trata de vivir deprisa y bien, sin pensar o reflexionar. Sea éste un manifiesto, modestamente comparado con el que hizo Flaubert, para cultivar y escuchar tanto la mirada como el corazón.

3 oct. 2006

La claridad


Me sorprende leer las propias palabras en el blog desde hace tan poco tiempo. Y sin embargo ha pasado tanto en el interior. Agustín de Hipona ya hablaba de la subjetividad del mismo. No sé quién vuelve a ser quién, o si uno vuelve a ser el mismo. La mitad de las cosas se sienten lejanas cuando uno trata de olvidar en la vida lo que no le es dado.
A veces adquiere tan poco sentido el hecho de pensar lo que no se posee desde el lugar tan privilegiado en el que vivimos.
Y sin embargo el deseo asola las noches de un octubre caluroso. Y sin embargo este deseo adquiere la forma cada vez más cercana de resultar ser tan sólo deseo.
Quizás Yemen fue un sueño, a veces una gran pesadilla, cuando tras los bastidores se derramaban algunas lágrimas de amor. No puedo recordar como propio lo que allá viví. Aquel jardín desaparece poco a poco, las voces, las imágenes, y, con ello, esos deseos.
La realidad está en otra parte. Tan sólo es posible lo que sabemos cómo reinterpretarlo con la distancia, con el tiempo.

2 oct. 2006

La sorpresa


Me pregunto en esta calurosa y oscura noche de verano cómo es posible que exista una chica así, que escuche lo que le dije hace tanto tiempo y que me venga después de otro tanto a recordar que aquello que aprendió lo anotó de lo que le dije. Me halaga y me llena de incertidumbre pensar que algo de lo que pueda yo decir sea escuchado por una persona tan admirada y deslumbrante, cuando en el fondo somos iguales, al menos en mi interior.
Gracias. No dejaré nunca yo de ser tu alumna.