25 ene. 2007

Virginia Woolf


Un día como hoy en 1882 nació la escritora Virginia Woolf, que introdujo una problemática revolucionaria a la clase media alta inglesa, al plantear de manera radical la cuestión de los géneros y la ruptura de los cánones en los que la sociedad encorsetaba a sus habitantes. Criticó de manera general la cuestión de las costumbres y los modos de vida de esa clase social, la necesidad de un cierto tipo de comportamientos, de esas "buenas costumbres" que definían las burguesía en la que vivía. De ahí pasó a centrar su reivindicación ética radical a la cuestión de la mujer, planteando la pregunta constante en su obra sobre qué es lo que puede definir el ser de los géneros. ¿Qué significa ser mujer y ser hombre?, ¿cómo puede definirse el ser mujer u hombre de una manera esencialista: un cierto tipo de comportamientos, la posesión de una cierta anatomía sexual, etc.? Orlando es la obra principal es la que trata esta cuestión. ¿Y si un día nos convirtiésemos en una persona del género contrario al que supuestamente pertenecemos?, ¿acaso ese día no sabríamos comportarnos ni ser desde la forma esencialista desde la que estaba definida nuestro anterior género? Los límites de las fronteras son mucho más indefinidos que el trazado de una línea recta y clara, y hemos de luchar, como lo hizo Virginia Woolf, por romper con esos trazados que nos encorsetan para encontrar personas que sean ellos mismos, a las que el lenguaje y los códigos sociales les permita sentirse lo que piensan de sí mismos, y lo que desean. Por Virginia Woolf va hoy este homenaje, y, desde su filosofía, este ímpetu radical.

24 ene. 2007

Qué, quién, cómo, cuándo, dónde, por qué...


"Usted ya no es ciudadano de este lugar"- así sentí que me mostraba un dedo impávido como el de un dios de Miguel Ángel en este último viaje a París. Entrando al metro ya no se tiene la tarjeta de todo el año, sí, aquélla que daba el pase digital a través de un chip a todos los lugares en todos los tiempos del subsuelo de esa ciudad. Entrando al museo tuve que hacer por primera vez toda la cola de los extraños, de los extranjeros, de los que pertenecen a la alteridad de la ciudad, aquéllos que fueron llamado los "bárbaros" por los antiguos griegos. Ya no tenía la tarjeta que da pase a todo el año para visita a todos esos museos, ésa que, como la del metro, da la libertad del ser ciudadano, del pertenecer al lugar que se camina, del definir unas fronteras con un trazo en el que se está dentro o fuera. Todos esos dígitos que definen la identidad y el origen, los que están en el DNI, que dicen de dónde se es, quién se es, hijo de quién, donde habita, y cuándo caduca y debe renovar su pertenencia. Sin embargo, ya lo saben los habitantes de las fronteras, no es posible definir con una línea clarificada cuáles son los límites de lo propio y lo ajeno. Fui ciudadana de París sin serlo, y ahora no lo soy siéndolo. El corazón es mucho más poroso de lo que definimos, las identidades, la sexualidad, el origen, la pertenencia. París forma parte de la vivencia, ¿por qué preguntar si es o no es, si está o no está, si es ahora o no lo es más? Si planteamos los polos como excluyentes el uno del otro, como planteaba Nietzsche el desarrollo de la cultura griega (o bien es Apolo, o bien es Dionisios), nunca sabremos hablar de nosotros. Apolo era el dios de la sabiduría, constructor, y sin embargo destructor, preso de la manía. ¿Acaso eso lo hacía dejar de ser el dios de la sabiduría?, ¿acaso se regía la misma por una necesidad de razón constructora, oponiéndose al opuesto al que lo hemos contrapuesto en las interpretaciones? Si hablamos desde las líneas establecidas, si hablamos de fronteras clarificadas, de aquí o allá, de ser o no ser, de pertenecer o no pertenecer, de amores excluyentes, de posesión, no hablaremos nunca de lo que somos, sí, somos más que todo eso, somos seres humanos, y es tan sólo radical la tarea de luchar por hablar de lo que está más allá de las formas encosertadas, es la tarea ética que desde la libertad inventa los conceptos y la vida que puedan dar un lenguaje en el que al fin nos sintamos nosotros mismos.

17 ene. 2007

Jean-Pierre Vernant in memoriam


Esta semana murió con 93 años Jean-Pierre Vernant, uno de los grandes pensadores y conocedores de la filosofía antigua, que revolucionó toda la forma de mirar la misma, siendo profesor numerosos años en el Collège de France.

Aquí deseaba hacerle este homenaje con uno de los textos suyos más bellos que he leído en mi vida. Somo eso, un puente, siempre un puente hacia algún otro lugar, atravesamos fronteras, somos nómadas y viajeros:


Passare un ponte

«Passare un ponte, traversare un fiume, varcare una frontiera, è lasciare lo spazio intimo e familiare ove si è a casa propria per penetrare in un orizzonte differente, uno spazio estraneo, incognito, ove si rischia –confrontati a cio’ che è altro- di scoprirsi senza ‘luogo proprio’, senza identità. Polarità dunque dello spazio umano, fatto di un dentro e di un fuori. Questo ‘dentro’ rassicurante, turrito, stabile, e questo ‘fuori’ inquietante, aperto, mobile, i Greci antichi hanno espresso sotto la forma di una coppia di divinità unite e opposte: Hestia e Hermes. Hestia è la dea del focolare, nel cuore della casa. Tanto Hestia è sedentaria, vigilante sugli esseri umani e le ricchezze che protegge, altrettanto Hermes è nomade, vagabondo: passa incessantemente da un luogo all’altro, incurante delle frontiere, delle chiusure, delle barriere. Maestro degli scambi, dei contatti, è il dio delle strade ove guida il viaggiatore, quanto Hestia mette al riparo tesori nei segreti penetrali delle case. Divinità che si oppongono, certo, e che pure sono indissociabili. E’ infatti all’altare della dea, nel cuore delle dimore private e degli edifici pubblici che sono, secondo il rito, accolti, nutriti, ospitati gli stranieri venuti di lontano. Perché ci sia veramente un ‘dentro’, bisogna che possa aprirsi su un ‘fuori’, per accoglierlo in sé. Cosi’ ogni individuo umano deve assumere la parte di Hestia e la parte di Hermes. Tra le rive del Medesimo e dell’Altro, l’uomo è un ponte».

J.-P. Vernant

15 ene. 2007

Referentes


Tu sombra desapareció al marcharte,

como un hito que quiebra el horizonte,

quedé con la existencia en un duelo.


Aquí estábamos, éramos, seremos.


Pero qué osó nombrar este presente,

que borraría las huellas de las dagas,

deslizándonos en el filo de sus fronteras.


Aquí estábamos, dos o más animales.


Los monstruos dominan las noches,

sin saber apenas esbozar más que alaridos.


Proferimos, vomitamos por no tener un lenguaje,

inventamos las artes que menten las formas.


Y aquí estábamos,

somos tantos y tan dolidos.

El malestar es nuestro signo,

somos tantos y tan poco.

Rosa Luxemburgo


Un día como hoy en 1919 en Berlín murió asesinada Rosa Luxemburgo, una de las grandes pensadoras del marxismo y el comunismo del siglo XX. Luchó por la consecución de la paz a través de la revolución en un frente opuesto a la entrada de Alemania en la Gran Guerra (I Guerra Mundial). Militante de la Liga Espartaquista, que luego daría lugar al Partido Comunista Alemán, participó en la Revolución de Noviembre de 1918 para luchar contra la monarquía del Reich alemán, y para instaurar una república democrática, que llegaría, sin que Rosa Luxemburgo pudiera verlo, con la República de Weimar en agosto de 1919.
Su participación en la Revolución le condujo a la muerte. Una de esas grandes personas que luchan más allá de los límites de su vida por las ideas, una de esas personas que muestran un ejemplo ético a seguir.
Por ser compañera, mujer, pensadora y revolucionaria, desearía hoy hacerle este homenaje.
Para saber más sobre Rosa Luxemburgo ver el capítulo dedicado a ella por Arantxa Hernández en el libro de reciente publicación 20 pensadoras del siglo XX, Guerra, María José y Hardisson, Ana (coord.), Ediciones Nobel, 2006.

9 ene. 2007

De la igualdad de género


Hoy es el aniversario del nacimiento de la gran filósofa Simone de Beauvoir, a la que tanto debemos como teórica del feminismo en una época en la que necesitábamos de forma urgente una revolución que diese tiempo y espacio para las mujeres. Para los que hoy día piensan que todas aquellas revoluciones tuvieron lugar, y que hemos conseguido ya la igualdad, decir que todavía quedan muchas cosas por hacer. En primer lugar, es necesario seguir trabajando en la igualdad de género en países menos desarrollados en los que la condición de la mujer está bastante degradada. Si pensábamos que las teorías científico-filosóficas clásicas, que hablaban y justificaban una condición natural de la mujer inferior a la del hombre, no son más que algo que pertenece al pasado, no hay más que mirar que en ciertos países, como en Yemen, el derecho natural auspicia leyes que tienen que ver con estos términos, considerando a la mujer física, y por tanto legalmente, la mitad del hombre. Y éste no es un problema que debe preocupar tan sólo a los habitantes de esos países, sino que a nosotros mismos, dado que hoy día los problemas van siendo cada vez más globales. En segundo lugar, en nuestro propio país la igualdad, por más que se diga estar conseguida, no ha llegado todavía a lo que podría llamarse una paz perpetua. Son numerosos y reales los acosos sexuales en el trabajo, la inmersión de la mujer en puestos de trabajo de menor sueldo que los que ofrecen a los hombres, y la discriminación de la misma por el hecho de la posibilidad del embarazo. Por otro lado, ahora que estoy estudiando las oposiciones de filosofía para secundaria, es necesario remarcar lo patético que resulta no encontrar ni un solo tema de un temario de 71 que esté dedicado a ninguna mujer. Grandes fueron las filósofas y literatas teóricas del feminismo: Simone de Beauvoir, Virginia Woolf, y grandes fueron filósofas con nombre de mujer que elaboraron complejos sistemas políticos, podemos hablar de Hannah Arendt o de María Zambrano, ambas a la sombra de personajes como Heidegger u Ortega y Gasset. Por eso, aprovechando que hoy es el aniversario del nacimiento de Simone de Beauvoir, desearía hacer un homenaje a todas ellas, y alentar a las que estamos para luchar por esa igualdad, sea de la forma que sea.

5 ene. 2007

La condición humana

Hoy el es día más feliz y más triste a nivel personal de los últimos años. Por fin he terminado la redacción de la tesis doctoral, y espero dentro de breve presentarla. Sin embargo, he descubierto la verdadera cara de la condición humana, que ya narraba Flaubert:

La vie se passe ainsi en sympathies trompeuses, en effusions incomprises ; ceux qui s’endorment dans la même couche y font des rêves différents, on rentre ses idées, on refoule son bonheur, on cache ses larmes ; le père ne connaît pas son fils ni l’époux son épouse, l’amant ne dit pas tout son amour à sa maîtresse, l’ami n’entend pas l’ami, aveugles qui au hasard tâtonnent dans les ténèbres pour se rejoindre, et qui se heurtent et se blessent quand ils se sont rencontrés.

L’Éducation sentimentale in Œuvres de jeunesse, Paris, Gallimard-Pléiade, 2001, p. 300.

1 ene. 2007

De la dama boba o el amor


Para los amantes del cine inspirado en obras literarias, os recomiendo la película que hoy he visto inspirada en la obra de teatro de Lope de Vega, La dama boba. "Del amor nació la admiración, y de la admiración nació la filosofía". Así se resume todo este maravilloso escrito de Lope de Vega al final de la película. Es el amor uno de los mejores caminos hacia el conocimiento. Cuando se ama, se es más sabio, uno dedica más tiempo a hacer ciertas cosas, leer ciertas cosas, ver ciertas obras de teatro, cine, cultivándose así mismo, para cultivar el amor. Así, la boba es capaz de abandonar su estado de estupidez tan sólo por haberse enamorado. Es así como aprende a escribir, a danzar, y a hacer todas las tareas vitales que pueden llevarle a cultivar más ese amor hacia la otra persona. Una loa de crítica a un tema, el de la ignorancia, que, en pleno siglo de Oro español, relacionado con los anteriores discursos sobre la locura, tenía una importancia fundamental. ¿Es o no el loco, el ignorante, un cuerdo y un sabio?
Una interpretación ejemplar por parte de la joven actriz Silvia Abascal, que lleva en su mayor parte el centro de la película, será uno de los hitos que nos deslumbre en el camino al verla.
Y sea ésta una loa a la ética del cultivo del conocimiento y del cultivo al amor.
Feliz año a todos.