19 ene. 2008

Indira Ghandi


Un día como hoy, en 1966, Indira Gandhi, hija de Mahatma Ghandi, fue nombrada Primer Ministro de la India, siendo la primera mujer en la historia de ese país que logró acceder a un cargo tal. Cuando Indira llegó al poder, hacía no tanto tiempo que la India había logrado la independencia -Indira participó en el movimiento por la independencia: Indian Independence Movement-, y hacía tan sólo un año que India había entrado en la guerra con Pakistán. Así, tuvo que hacerse con el mando del gobierno de un país relativamente joven en política contemporánea, con problemas de política internacional, y problemas internos por la división y desorden en el propio congreso. Ella unificó las fuerzas, y apostó por una India también independiente económicamente, creadora de sus productos nacionales, y exportadora de los mismos. Fue en esta época en la que se produjo la llamada Green Revolution (Revolución Verde), en la que la India vivía una época de esplendor por la exportación y venta de sus alimentos, lo cual enriqueció a los ciudadanos, y, por tanto, al país en general. También fueron tantas otras las ventajas que trajo Indira Ghandi al país. Sin embargo, en torno a ella siempre crecía un halo de crítica, o de criticismo, procedente de la oposición, y que piense cada cual las causas de la misma.
Así, en 1975 declararon inválida la elección de Indira, lo que fue recurrido a la justicia por la ella misma, declarando, a su vez, ya que las fuerzas de oposición crecían en el país, el estado de emergencia, en el que se vivió dos años, hasta 1977, año en el que Indira convocó elecciones y perdió el poder, quedando en manos de la oposición. Indira se retiró a una vida alejada de la política, cuando en 1984 fue asesinada. En ese asesinato, se sospecha, estuvieron implicados miembros y políticos de la oposición.
Una gran pérdida para la India la de una mujer que defendía y apostaba por un pacifismo y un resurgimiento económico. Todas épocas de cambio son convulsas, y heróicos, quizás, los que se abanderan del progreso. Por ello hoy dedicamos a Indira Ghandi un homenaje.

12 ene. 2008

Agatha Christie


Un día como hoy, en 1976, murió Agatha Christie, la que ha sido una de las escritoras de misterio más importantes de todos los tiempos. Ella, creadora de personajes tales como Hercule Poirot o Miss Jana Marple que acompañan hoy día nuestro imaginario, nos ha dedicado tantos momentos de tensión, de pasión, de amor, de desengaño, de exotismo, pero, sobre todo, de atracción por la lectura. Coger un libro de Agatha es como abrir un pequeño gabinete de secretos y maravillas que sabemos iremos descubriendo, pero que sin embargo nos lleva a buscar acelerar el tiempo para verlos, leerlos, vivirlos en la inmediatez de ese instante de tensión ante el misterio que desafía los límites de nuestra paciencia y agonía.
Agatha Christie además de ser escritora fue una gran viajera. Acompañando a su marido arqueólogo Mallowan, vio y vivió lo que significa ese Oriente para una persona europea casi a mediados del siglo XX. De ahí fueron inspiradas novelas tales como Asesinato en el Orient Express, en la cual no sólo podemos recrearnos con un argumento circular y bien atado, sino que podemos percibir la vivencia de aquellos que en la época realizaban el viaje turístico hasta Turquía para poder ver ese Oriente del que tanto se había dicho, y con el que el imaginario había sido alimentado.
Una experiencia muy completa desde nuestra construcción personal la de acercarnos a esta mujer, a su vida y a su extensa obra.

10 ene. 2008

Recéteme estas píldoras de histeria en la mirada

Pobre astucia la de estos ojos ávidos,
aumentados en un proferir del concepto;
triste auspicio, imberbe amargura,
ya no miran lo que antes vieron.

Como un relato que se torna oscuro,
como los que crean mundos nuevos,
donde antes había geografías y sueños.

¿Y si la vida cupiese en un pestañeo?

Como un camaleón caminan libres,
dicen que vertiendo lo que no se observa,
dicen que luchando por lo que no creen,
dicen sin norte, sin órbitas, sin corazas.

5 ene. 2008

La semillita

¡Anda, una semilla mutante!
¡Se parece al colmillo que te falta en la boca!
Ya sabía yo que...
¡Vaya, otra mata que no ha echao!