29 abr. 2009

Alejandra Pizarnik


Un día como hoy, en 1936, nació la poetisa argentina Alejandra Pizarnik. La vida de Alejandra, a pesar de su brevedad, nos ha dejado el legado de una biografía intensa llena de vivencias y preguntas. Ella, que vivió una infancia en su tierra natal, recoge los ecos del conjunto de las raíces que también fue construyendo con el paso de los días: París, Nueva York. Podría decirse, sí, que la escritura de Alejandra recoge voces, como así hace con los diferentes estilos de los que se sentía influenciada: romanticismo, simbolismo o surrealismo. Y no hay más verdad que el propio descubrimiento a través de la lectura de sus poemas:

EXILIO

a Raúl Gustavo Aguirre

Esta manía de saberme ángel,
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.

¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas
aunque fuere con sonrisas?

Siniestro delirio amar una sombra.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.


LA ÚLTIMA INOCENCIA

Partir
en cuerpo y alma
partir.

Partir
deshacerse de las miradas
piedras opresoras
que duermen en la garganta.

He de partir
no más inercia bajo el sol
no más sangre anonadada
no más fila para morir.

He de partir

Pero arremete ¡viajera!

26 abr. 2009

Verónica Volkow


Un día como hoy, en 1955, nació Verónica Volkow, escritora, poetisa, ensayista, traductora y profesora mexicana. Entre sus libros están los de poesía La Sibila de Cumas, Litoral de tinta, El inicio, Los caminos, Arcanos, de prosa La noche viuda o de ensayo Sudáfrica; Diario de un viaje y La mordedura de la risa.

JARDIN

Hay en mi jardín rosas que deshojan 

un corazón abierto al descampado. 

Así es la flor, 

su desnudez es magia. 

Le pido a la rosa me guarde, 

en la fragilidad, secretos dones 

y a la espina me otorgue la humildad 

y sus manos precisas. 



Pido un techo que no tape, que recuerde 
al cielo 

y una ciudad que es nueva siempre 

porque no agota sus caminos, 

y le pido al río su fluir, 

su muerte en el instante 

que también es vuelo.


LABERINTO


Con mi vida escribo 

la huella de una estrella, 

un laberinto que encendida ando. 

Sumergida en la sombra 

mirada plena, 




Hay un vuelo que abre 

la luz en lo interno 

un caminar sensible, 

y cuidado 
del corazón despierto.

25 abr. 2009

Presentación del libro "Viajeros Románticos a Oriente: Delacroix, Flaubert y Nerval"


El próximo martes 28 de abril a las 20 horas en el salón de grados de la Facultad de Derecho (Campus de la Merced) de la Universidad de Murcia, se presentará mi libro Viajeros Románticos a Oriente: Delacroix, Flaubert y Nerval. En el acto intervendrán el Rector de la Universidad de Murcia, Francisco Jarauta (director de la tesis y Catedrático de Filosofía de dicha Universidad), Vicente Cervera (Catedrático de Literatura Hispanoamericana de dicha Universidad) y la propia autora. Sería de un gran interés para mí tenerles presentes.

20 abr. 2009

Pasiones turcas (Desde Istanbul)


Estambul, 17 abril 2009

Si vibran pasiones,
brota tu nombre.
Como un profundo vacío
que en un instante se hace palabra.
Habitas donde nace el silencio.
Gritas en este cuerpo que ya no es tuyo.

11 abr. 2009

Istambul


Mi precioso Tucán:

mañana parto hacia Istanbul. Estaré por aquellas tierras unos días, observando qué nuevos tipos de revolución existen. ¡Tantas horas soñadas caminando en esa ciudad! Desde aquellos tiempos en que estudiábamos juntos la historia del arte islámico, ¿recuerdas? Teresita se marcha con el corazón lleno de felicidad después de llevar ya unos días de descanso y también revoluciones.
Te echaré de menos.
Besos,
Teresita la del Barrio

8 abr. 2009

Teresita y el Salmonete en Albacete


Llegó el día final. Teresita estaba de vacaciones. Unas vacaciones relativas antes de continuar con los trabajos revolucionarios en el palmeral. Como de costumbre, algunos lo nombran raíces, regresó unos días a su tierra natal manchega: Albacete. Esta ciudad, más bien fronteriza sin murallas, despertaba en ella siempre miles de recuerdos. En ella había vivido los años más convulsos de su vida, aquéllos en los que se iba forjando su personalidad. Y en ellos Teresita, rebelde sin causa, vivió todo aquello que se presentaba como novedoso y posible, para aprender más y más cada día. "No hay más ley que la de los sentimientos", fue su máxima, bien retomada de toda la tradición romántica. Ni moral, ni pautas, ni normas, tan sólo el sentimiento puede guiarnos en la verdad del ser humano. Y Teresita, ahora que en su antigua habitación vuelve a escuchar toda aquella música de Janis Joplin, Led Zeppelin, Creedence, Jefferson Airplane, The Animals and so on, vive la regresión más intensa y bella de su vida. "Tan sólo existe la ley de los sentimientos". Y éstos en ocasiones coinciden con los de otros seres del universo -fíjate cuántas especies de animales existen en el planeta Tierra-. Y en ocasiones la coincidencia va más allá de toda pauta. Y después de tanta vida normativa, y de vivir en diversos conventos, Teresita se puso las gafas de sol, la cinta del pelo y cogió su guitarra eléctrica para afirmar la identidad de sus orígenes. Salió a dar un paseo y visitó al salmonete, el de las mejillas rosadas, -quién sabe si por el maquillaje o por esa luz natural que aporta a la biografía. Salmonete, aproximadamente de la misma quinta que Teresita y de un tamaño exactamente similar, descubrió a Teresita en aquellos 15 años la mayor sorpresa de su vida. Ésa que se convertiría en una plantación de semillas infinita y que a día de hoy está comenzando a brotar como un jardín maravilloso. ¡Gracias, salmonete, que viajas conmigo un ratito a Tabarca!

7 abr. 2009

Ramón Crespo. "Última nieve". Poemario ganador del XXIII Premio de Poesía Barcarola


Pasan las nubes.
¿A dónde van?, preguntas.
Tú, que no conoces
la dirección del viento,
ni la mano que mueve
desde un lugar oculto las cosas de este mundo.

Si supieras algo de esa vida,
¿serías más feliz, acaso?
Si pudieras ir allí,
y mirar como los pájaros
las horas, y los días,
¿serías más feliz, entonces?

Mira mientras puedas
la luz de estas horas,
sin temor.

Y recuerda.

5 abr. 2009

Gilles Ménage. Historia de las mujeres filósofas


Ya en el siglo XVII Gilles Ménage escribió esta Historia mulierum philosopharum. Ahora la editorial Herder la rescata para editarla. En ella, el autor trata de reconstruir cuáles fueron las mujeres pensadoras hasta su época. Se sabe que hubo numerosas, sobre todo en la Grecia Clásica. La pena es que pocos escritos se conservan de ellas. El autor, a través de citas de escritos de pensadores que sí han llegado hasta hoy día, reconstruyó la presencia más que numerosa y sorprendente de mujeres filósofas: platónicas, megáricas, cirenaicas, dialécticas, cínicas, peripatéticas, epicúreas, estoicas, pitagóricas, todas ahí reunidas para nuestro deleite y cultivo del alma.

4 abr. 2009

Pedro Almodóvar. La concejala antropófaga



¿Supera la realidad a la ficción?

Bettina von Arnim


Un día como hoy, en 1785, nació Bettina Brentano von Arnim, una de las grandes representantes del Romanticismo alemán, y que más se ha dejado olvidada. Bettina fue una mujer muy plural. Dedicaba una parte de su vida a la escritura, lo que le valió el gran respeto de su coetáneos como Goethe, con el cual mantuvo una intensa correspondencia, Briefwechsel mit einem Kinde, que queda novelada en La inmortalidad de Milan Kundera. También, por lo que respecta a la escritura, mantuvo correspondencia con la poetisa Carolina von Günderrode, de la que queda traducida al castellano la Última carta de amor de Carolina von Günderrode a Bettina Brentano antes del suicidio de la primera.
A su vez, y por lo que más destacó, fue una de las representativas compositoras de música romántica, siendo admirada por Lisz, Brahms o Schumann.