31 ene. 2011

Yuki Chan


Yuki chan

Eres el ovillo congelado de placas de miedo. La frágil dureza de arenas ígneas, la viuda que silencia sus danzas inocuas.
Eres la tez luminosa de sombras, la espiral con cartel de salida, la inabarcable sed de sueños de ausencia.
Eres ese pequeño diafragma intranspirable, el transporte fluido de pesos patraña, un arrebato de ira gaviota.
Eres la maga: Tocas cultura y ya es naturaleza, tocas sonido y ya es melodía, tocas infiernos y son paraíso.
Eres el tacto de tierra mar, la eterna desconocida indiscreta, la que navega un corazón lágrima, abriendo los ojos con párpados Buda.

Fragmentos digeridos ICII

Herbert James, Ulises y las sirenas

Ulises


Más allá de las horas. Hoy la piel roza en las entrañas. Un mordisco autógeno cose vida. Te tengo, te vierto, te abraso, te arrullo de palmeras bermellón, como se incendia el sentido común ante una sirena.

30 ene. 2011

Fragmentos digeridos ICI


Conjúguese los pensamientos

En ocasiones bastaría escuchar los tiempos verbales que utilizan las personas, para saber cómo actúan frente a las circunstancias de la vida.
Obviamos a menudo la importancia del lenguaje. Sin embargo, pensamos en conceptos, y expresamos con ellos nuestra forma de pensar. Y esa forma de pensar no es más que pura actitud.
Una persona que es enseñante, todavía remarca más la importancia del lenguaje.
Por ejemplo, cabría llevar como estandarte biográfico la frase: "Pon un condicional en tu vida". No es lo mismo pedir algo con un tiempo verbal Imperativo ("Dame un bolígrafo"), que utilizando el Condicional ("¿Me darías un bolígrafo?"). En el primer caso, tu trato hacia el otro implica una orden a la que no existe posibilidad de renunciar. Eso probablemente conduzca a una respuesta innata al ser humano de rebelión contra la imposición.
Sin embargo, cuando se hace uso del condicional, el paisaje conceptual cambia la orden que debe ser acatada, por la orden sugerida con la posibilidad de no obedecerla. Tu interlocutor ya no debe darte un bolígrafo, sino que resultaría necesario que te diese el bolígrafo si quiere que tu vida cotidiana siga siendo igual de feliz que hasta el momento presente. Lo que probablemente hará que el interlocutor te ofrezca el bolígrafo de corazón y se entregue generosamente a tus necesidades.

Otro ejemplo de uso de tiempos verbales queda marcado por el estandarte: "Cambia el Pretérito Imperfecto por el Pretérito Perfecto Simple". Hay personas que utilizan constantemente para narrar el pasado el Pretérito Imperfecto. "Comía", "Bebía", "Amaba", "Quería", "Hablaba". Este tiempo verbal implica que la acción pasada todavía tiene su efecto en el momento presente, ya que hubo algún evento que impidió que la acción quedase finalizada. Así, si caminamos la vida a través del Pretérito Imperfecto, llega un momento en el que el peso de la experiencia nos desborda. No es lo mismo comer en imperfecto que en perfecto simple, como tampoco lo es beber, amar, querer o hablar. Cierren bien las experiencias y concédanse el tiempo requerido para digerirlas.

Por último, "Elimina el Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo de tu conjugación cotidiana". Si caminamos la vida repitiéndonos "Si yo hubiera comido...", "Si yo hubiese bebido...", "Si yo hubiera amado...", "Si yo hubiera querido...", "Si yo hubiese dicho...", acabaremos por soterrar la autoestima en un medio cenagoso. Como bien dijo ya Parménides en su día El ser, es, y el no ser, no es. Sencilla frase, de apariencia tautológica, pero que guarda los secretos de la genealogía de una cultura.

29 ene. 2011

Fragmentos digeridos IC

Seurat, En el circo

Los magos

El padre y la madre fueron siempre magos. Cualquier sueño que tuvieses con ellos acababa por cumplirse. Es más, aparecían como salidos de la nada en el momento inesperado, cargados de luz, música, regalos, entregas, respeto, libertades, valores. Como cuando llega el circo a la ciudad y, entre bambolinas, comienzan a desfilar los animales exóticos, las risas de los payasos, los altos riesgos, las bellas figuras de plastilina humana. Como una utopía en el espacio real o la posibilidad de jardines felices en lo cotidiano. Nacer, entonces, es recorrer un camino de vida en el que uno sabe que se puede vivir de facto generosamente el deseo y la entrega. Sólo hay una condición, cabe buscar bien con quién. Los magos no se encuentran cara a vista.

28 ene. 2011

Túnez 2011


Un manifestante tunecino blandiendo su barra de pan cual arma frente a la policía durante la protesta contra el nuevo gobierno de Túnez el 18 de Enero 2011
. (FRED DUFOUR/AFP/Getty Images)

Fragmentos digeridos LXXXIX


El hombre pétalo

Érase una vez la historia del hombre pétalo. Petaleaba su corazón encontrando su raíz de viento. De entre aquí. De entre allá.
Sepultada una dama por el olvido. Se hallaba sentada sin esperar, cuando llegó a su armónica una ráfaga de invierno.

23 ene. 2011

Impresiones sensitivas en torno al óleo

Foto: F. Valero
En la foto, de izquierda a derecha
Santiago Morilla, Nieves Soriano Nieto y Avelino Sala

Impresiones sensitivas en torno al óleo

Respuesta a preguntas de una anósmica
El óleo es pura materia con posibilidades, lleno de aceite, que cambia al mezclarse dando lugar a matices inesperados.

Pintar en óleo brinda una sensación más oral que olfativa. Es atractiva su densidad. Si no se supiera a priori que es tan venenoso, el impulso sería comerse el óleo, lamer el cuadro.

Es grato pintar en un lugar calentito, con el mínimo de ropa, y sentir cómo los gotazos caen en la piel. Casi como una forma de reconciliación con la naturaleza más primitiva.
Así, en ello influye el tipo de pincel. Hay pinceles que se usan para bailar el óleo, otros que se utilizan para dar música de percusión al óleo.

Si hablamos del perfume, cada color tiene un matiz de perfume diferente. Quizás también por eso se pueden asociar colores a rostros. Por ejemplo, aunque un rostro nunca pueda ser de ese color en la naturaleza, se puede pintar la piel del color del melocotón, porque el perfume del óleo se asocia al perfume de una piel.
El perfume de cada color se mezcla con el perfume del disolvente. El aguarrás tiene un olor demasiado intenso, poderoso, violento, lo invade todo. Anula el perfume en sí del óleo. Es como cuando a una comida se le echa mucho cardamomo o cayena. Al final sabe a cardamomo o cayena solamente, siendo indiferente el sabor de los demás ingredientes.

Existe, sin embargo, un disolvente de tintas de imprenta que, teniendo perfume, éste es mucho más tierno, más delicado, menos invasivo, más neutro o respetuoso. Así, deja espacio para que el perfume de cada color pueda expresar su personalidad.

22 ene. 2011

Fragmentos digeridos LXXXVIII


Contra

Recorrimos el camino. Y ya se vislumbra el destino infame. Allí donde el verde ciénago es escudo-contra. Contra-palabra, contra-imagen, contra-tiempo.

Fragmentos digeridos LXXXVII


Pienso, ergo soy mamífero

Metamorfosis. Adquirir otra forma más allá de las posibilidades que puede brindar la presente. En ocasiones sucede de manera natural, como el renacuajo que termina siendo rana. En ocasiones de manera imaginaria, como la pluma que llevó a Ovidio a escribir sobre las creencias de los griegos y romanos en torno al cambio.
La metamorfosis se produce con un desencadenante. Es el tiempo de vida es el que conduce al renacuajo a ser rana. Fue la negativa al matrimonio con Apolo la que llevó a Dafné a transformarse en árbol de laurel.
Pero, ¿qué hay del ser humano con respecto a la metamorfosis? ¿Se han preguntado alguna vez ustedes qué les ocurrió internamente cuando les dieron esos o aquellos besitos de amor? Esos o aquellos besitos de amor transforman la costra del corazón de lagarto en la esencia mamífera que guarda el ser humano dentro de sí.
El proceso de metamorfosis es inverso al que habitualmente sucede en la naturaleza. Uno no se transforma desde un estado de naturaleza a un estado natural, como ocurre al renacuajo, que es natural, cuando pasa a ser rana, que también es natural.
El ser humano tocado por esos o aquellos besitos de amor se metamorfosea durante un tiempo retirando la piel artificial de la aculturación, para pasar a vivir su forma natural de mamífero. Y como tal comienza a comportarse con sus congéneres: cuidados, de entre los de su especie, a los que reconoce como de su tribu, protección, defensa del territorio personal y colectivo, así como entrega al cultivo del espíritu individual y comunitario.

19 ene. 2011

Ángel panal


Nieves Soriano Nieto. Ángel panal
Óleo sobre lienzo. 45 x 60,5 cm.

"El infinito viajar y la verdadera vida". Seminario. Academia de España en Roma. 29 abril 2011


El día 29 de abril 2011 tendrá lugar en la Academia de España en Roma el seminario El infinito viajar y la verdadera vida. Entre los conferenciantes, participará una servidora junto a Feliciano Novoa Portela, (Doctor en Historia Medieval), Javier Villalba Ruíz de Toledo (Profesor de Historia Medieval. Universidad Autónoma de Madrid), Joaquín Córdoba Zoilo (Profesor de Historia Antigua. Universidad Autónoma de Madrid), Manuel Arias Martínez (Subdirector del Museo Nacional Colegio de San Gregorio. Valladolid), Andrés Úbeda de los Cobos (Conservador de pintura italiana. Museo del Prado), Idoia Arbillaga (Doctora en Literatura Comparada) y Ana Suárez Huerta (Doctora en Historia del Arte).


Aquí les dejo el resumen de mi intervención. Les invito a asistir.


El viaje a Oriente en el Romanticismo


Si un día se levantasen y observasen que el universo de su cultura, que los valores de su educación, que el contexto de su Historia quedan disueltos por la crisis, una tremenda sed les recorrería. Probablemente buscarían unos nuevos cimientos, caminarían sus pasos hacia la orilla del mar, y, afrontando la posibilidad del mal de mar, en un velero, buscarían surcar el océano al encuentro de aquel lugar utópico que hubiese creado el pensamiento, el arte o la literatura de su época.

La Atlántida platónica, Utopía de Tomás Moro o la Ciudad del Sol de Campanella podrían ser cualquiera de sus destinos.

Sin embargo, si ese día se levantasen y viviesen en el contexto heredero del pensamiento de la Ilustración en Europa, y hubiesen visto cómo los valores de la Razón decaían bajo el yugo de la guillotina en el ámbito de lo político, mirarían hacia Oriente, porque en Oriente había sido proyectada la utopía en el imaginario de la época.

Tal fue la sed de un Romántico. Una negativa desde la revolución a la racionalidad que en su sueño produce monstruos, para imponer a ella la ley del corazón que proyecta, desde el deseo, las nuevas posibilidades para el futuro próximo. Ustedes podrían ser el Eugène Delacroix en España, Marruecos o Argelia o el Gustave Flaubert de Egipto, Turquía y Siria. Lo que probablemente es cierto es que decidirían habitar la frontera como viajeros y optarían, como bien decía Franz Kafka en su Diario, por declararse bajo su conciencia jefes apaches de sí mismos.

17 ene. 2011

Fragmentos digeridos LXXXVI

Patatita

El ciudadano de aguas amnióticas internacionales

El estado de gestación guarda en sí un ser humano en potencia. Si recordamos aquella división clásica de la Metafísica aristotélica, potencia son todas las posibilidades que un ser puede desarrollar por el hecho de ser lo que es. El estado de gestación humano guarda, por tanto, ese ser en potencia que irá desarrollando sus posibilidades.
Al conducir la reflexión al terreno de la frontera, ¿cuál es la identidad del bebé que una dama guarda en su vientre? ¿Tiene sexo? ¿Tiene género? ¿Tiene nacionalidad o escala social?
Evidentemente, ustedes me responderían que no. Quizás algunos le atribuirían un sexo cuando a los cuatro meses se atisbase a ver una protuberancia o no en su entrepierna. Pero ninguno me diría que por tener colita es ya un hombre. Tampoco se atreverían a atribuirle nacionalidad alguna, dado que le será concedida según el lugar en el que nazca y según el lugar de origen de sus progenitores. Así como tampoco me dirían si pertenece al alta burguesía o a la clase trabajadora.

Entonces, si me permiten un atrevimiento tal, el bebé antes de salir del vientre es el ser humano con mayor cantidad de libertades. Libre en el sentido de que no es sometido a concepto alguno. Libre porque tiene en sí todo lo que su físico puede llegar a desarrollar. Libre de la mano de hierro de la aculturación. Libre porque, sin ser consciente, se ha convertido en el ser más fronterizo. ¿Vive quizás en aguas amnióticas internacionales?

Marta Tafalla. "Nunca sabrás a qué huele Bagdad". Novela


Hace no tanto llegó a mi correo la novela semi-autobiográfica Nunca sabrás a qué huele Bagdad de Marta Tafalla, filósofa. Este nombre adjetivado resulta fundamental para entender cada línea de su escritura.
El lector es desde el principio arrastrado por una dulce reflexión profunda desde los ojos de una niña inteligente que nació sin sentido del olfato (anosmia). Con referentes fundamentales de la historia del pensamiento, la niña es capaz de construir su propio universo sensitivo persiguiendo una sola obsesión: averiguar cómo es el perfume del Zoco de Bagdad.
¿Nunca sabrá a qué huele Bagdad una filósofa sin sentido del olfato? -cabe preguntarse-. Pregunten a la teoría del conocimiento y la estética, y averigüen, sólo observando a un niño, qué significan la intuición y la imaginación como formas de conocimiento.

http://www.abc.es/20100510/cultura-/marta-tafalla-quisiera-saber-20100510.html

16 ene. 2011

Fragmentos digeridos LXXXV


El estar en el tiempo

En todas las vueltas que dio la vida, seguiste ahí. En todos los caminos recorridos ha crecido el hito de tu nombre. Dicen de la incertidumbre. Dicen del miedo. Dicen de la inseguridad. Pero este corazón impertérrito, en todas las navegaciones que nos dio la vida, no supo más de certidumbre, de valentía y de seguridad que al nombrar el jardín de tu vida en el corazón. Hay hechos de los que lo esencial no procede de la forma, sino del estar en el tiempo.

Fragmentos digeridos LXXXIV


¿Es la niebla el estado de la ignorancia?

Cuando la niebla llega a una ciudad en la que no es común vivir nublados, uno comienza a preguntarse sobre la visibilidad.
La reflexión sobre la luz y la sombra es un hito histórico en el pensamiento. Grandiosos y grandilocuentes aquellos párrafos del Libro VII de la República en los que Platón instaba a mirar hacia el Sol de las ideas. Desafortunados aquellos, no filósofos, que seguían viviendo dentro de la caverna entre las sombras. A partir de entonces, la historia de las ideas de Occidente se ha convertido en una lucha incesante por mirar hacia la luz.
Es más, distopías sobre la visibilidad, de fuente platónica, han existido no pocas. Es de recibo no olvidar ese lapso de tiempo durante el que la ceguera convirtió la ciudad de José Saramago en el espacio sin ley, en el estado de excepción donde los ciudadanos vivían no en el ámbito de a-moralidad, sino en el de in-moralidad con respecto a lo pactado por el bien común. ¡Adiós a Rousseau! ¡Adiós a Hobbes!
¿Es la ceguera no sólo un estado de ignorancia, sino de enfermedad? ¿Deben vivir los ciegos encerrados en un manicomio, como en la ciudad de Saramago, para no contagiar con la sombra al resto de los ciudadanos? ¿Es el estado sombrío contagioso?
Pensar, parece ser, procede de la claridad de ideas. Ahora bien, cabe preguntarse seguidamente ¿la claridad de ideas procede siempre de la luz?
Cuando contestemos a esta pregunta de forma crítica se abrirá la puerta a una nueva forma de proceder. Si el pensamiento deriva de la claridad de ideas, ¿qué hay de todos aquellos pensadores que, desde la confusión, se abrieron a puntos de vista novedosos? ¿Es el Diderot de El sueño de D'Alembert un ciego enfermo? ¿Lo fue el Marqués de Sade en su Justine o los infortunios de la Virtud? ¿O el Goethe del Fausto? ¿O el Michel Foucault de La Historia de la Locura en la Época Clásica?
En el siglo XVIII existieron dos modelos de planteamiento del jardín público y de recreo. El modelo anglosajón, en el que el jardín procedía del jardinero, cuya tarea era plantar la flora, y dejarla crecer a su libre albedrío. Y el modelo francés, en el que era tarea consuetudinaria del jardinero velar porque los brotes se adecuaran a la forma preconcebida del jardín, eliminando así todo lo accesorio.
La historia del pensamiento no es más que el reflejo de tal dualidad paradisíaca del urbanismo del parque. Un constante tratar de encuadrar sobre catálogos y conceptos lo que nos rodea. Y una constante lucha por explicar las razones intrínsecas del nacimiento de un brote allí donde no había sido concebido. Quizás podríamos apostar por dejar ser lo que es, y estar lo que está. Porque es el estado sombrío el que también lleva a una clarificación de la esencia humana.

13 ene. 2011

Fragmentos digeridos LXXXIII


Ángel samurai

La impertérrita sed de la mañana. Un hito ancestral del camino estático. No escuchar cuando acaece el invierno. Mas ahí está. Como el torbellino sólido de gélidos cristales. Mas ahí está. Llegó en tromba vituperante. Y ya no corta. El ángel samurai. El ángel protege de la impertérrita sed de la mañana.

9 ene. 2011

El día de mi muerte



El día de mi muerte, pongan esta canción en un funeral no religioso, y brinden a mi salud por la felicidad de seguir vivos.

Fragmentos digeridos LXXXII


花火

Como un río de vertidos caudalosos, la mano fragmentada de coherencias. Romper la lingüística, agitar la palabra muda de ausencia. No hay más cerezo que el de la rama seca. El sabor del beso incendiado. El golpe a la vida descastada. Día de olas fronterizas, llegas. Una cresta el arrebato de alcanzar. Irse. Irse para nunca poder regresar.

Fragmentos digeridos LXXXI


Lección XII para una samurai

Saber ser en el estar a un nivel global: No apuntalar la vida con rígidos conceptos.
Saber estar en el ser a un nivel particular. No renunciar a las ideas de base a cada pequeño paso.

Fragmentos digeridos LXXX

Pompeya, Villa dei Misteri

Vermeer, La Lechera

Rafaello de Sanzio, La escuela de Atenas

El rojo bermellón en la vida de una profesora muy sentimental

La vida gira en torno al rojo bermellón. Desde los comienzos de la historia de la pintura ese color se ha ido definiendo para aplicarlo a las pasiones. Cabe recordar el zénit del descubrimiento del rojo bermellón en Pompeya. ¡Portentosa emoción la de la Villa dei Misteri con sus mujeres danzando en ritos de iniciación!
También ese color fue clave en la pintura flamenca y veneciana. Unas pasiones más idealizadas en esas mujeres de Vermeer, o en las Madonna de Lorenzo Lotto. ¡Quién no se ha enamorado alguna vez de esa Lechera que deja entrever, bajo las sayas de la mesa, la tela roja de su falda!
Sin embargo, el rojo bermellón no sólo ha sido aplicado a las pasiones. Rafaello de Sanzio, que manejaba las posibilidades de tal color como un pequeño cartógrafo de la pintura, pinta el fresco de la Escuela de Atenas imponiendo a Platón, quien, mientras sujeta el Timeo, señala hacia las ideas, un rojo bermellón tamizado. También Euclides, centrado en el manejo del compás, viste una túnica de rojo bermellón intenso.
Se abre, con Rafaello, el camino de tal color al ámbito de la enseñanza. La pretendida casualidad de que un profesor utilice el rojo bermellón para corregir nos conduce al camino de la pregunta: ¿Por qué no utilizar el amarillo, magenta o cian, por ejemplo?
La respuesta no está más que en la Historia de la pintura. Ahora bien, una vez aceptada tal ambivalencia del rojo bermellón, llegamos a la pregunta: ¿Por qué se aplica ese color a las pasiones y a la enseñanza a un tiempo?
Entonces esta filósofa, enseñante común, osa pensar que a fin de cuentas la ética de la enseñanza es la pasión. Y que las pasiones, como bien decía Gustave Flaubert en su primera Educación sentimental, son tarea de aprendizaje.

8 ene. 2011

Fragmentos digeridos LXXIX


Ética para navegantes con timón y sin brújula

Cuando hayamos sobrevivido a teorías de normalización de todo tipo, a cánones sociales y patrones culturales, a conceptos que -ya lo decía Hans Blumenberg a propósito del Romanticismo-, como manos de hierro, se imponen al jardín del corazón del ser humano. Cuando hayamos logrado, rompiendo las pesadas dosis de la teoría kantiana en paseos por Könisgberg, pensar, conocer, amar, sentir, desear, compartir, dar sin a priori. Cuando hayamos logrado surfear olas de superestructuras desde la frontera. Habremos alcanzado la sabiduría. Entonces no existirá el miedo. Tendrán que horadar la bondad, depedazarnos leones marinos, pervertir la sintaxis del universo, borrarnos el rostro a pinceladas. Y aun todavía, si quedase en nosotros un mínimo hálito de vida, seguiríamos izando la bandera de esa barquichuela camino a la libertad de espíritu. No sea porque allí alcancemos a ver Utopía. Sino porque es feliz el navegar, incluso en épocas de tormenta, cuando los actos de la vida coinciden con las ideas.

7 ene. 2011

Fragmentos digeridos LXXVIII



Amistad

Navegar mares turbulentos o mares de azabache, de azucena, de arrullo, de vino y sombra. Sobrevivir a tormentas. Sobrevivir a la calma. Escuchar la brújula del corazón del otro. Y en diez años, ¡ya diez años!, ahí llego, como las Islas Afortunadas más allá de las Columnas de Hércules, ese lugar feliz hecho de la verdad humana que une la amistad. Allí donde el corazón está trenzado de alteridad en la base de la hermosa flora del jardín de la experiencia.

6 ene. 2011

Fragmentos digeridos LXXVII


El ser humano es sentimental por naturaleza
La capacidad de amar del ser humano diría tiende al infinito. Si algo pretendiese responder a Aristóteles cuando habla del animal social, y del animal racional, alegaría que olvidó la capacidad de amar. Y que, es más, no sería el ser humano ni social ni racional, si no fuese capaz de tanto amor. Ya que si no amásemos, violentaríamos irracionalmente y no crearíamos vínculos de socialización.
La máxima manifestación del amor según la filosofía oriental es el de una madre a un hijo. No hay más que ver qué ideograma se utiliza en China y en Japón para designar al Amor. 好. Éste está compuesto de la mujer -en su parte izquierda- y del niño -en su parte derecha-.
En ocasiones no entendemos de manera teórica y a priori por qué tal concreción del amor oriental. Pero sólo basta tener cerca una persona que se ama embarazada, para comprender todo. Entonces se despierta un amor nuevo, que esta modesta servidora piensa sea el más puro y generoso. Puro en el sentido de que no tiene ningún resquicio de sombra. Generoso en el sentido de que uno acaba entregándose entero al mismo, sin poner ni siquiera una alegación ni condición.
¿Qué me dicen ustedes? El ser humano es capaz hasta de amar algo que sabe está vivo, que nunca ha percibido por sentido alguno, del que no sabe cuál es la personalidad, y al que no le pone condiciones.
Así pues, si alguna vez sienten que sus amores están ya cercanos a la extinción y comienzan a poner trabas y condiciones vitales a su capacidad de amar, ánimo y recuerden que casi todos hemos sido amados así alguna vez, que podemos llegar a ser amados así, y que somos también capaces de dar tal infinitud de amor. Llámenme filósofa idealista, y yo seguiré pensando fervientemente que el ser humano es sentimental por naturaleza.

3 ene. 2011

Fragmentos digeridos LXXVI


¿Ensueñan los primates?

Hablemos del proceso de hominización. Siempre se nos narrará la historia del aumento de la capacidad craneal, el desarrollo de la capacidad simbólica, la técnica, el lenguaje humano, la sociedad especializada... Y se nos dirá que éstos son los cambios que han llevado al ser humano a sobrevivir.
Efectivamente, una filósofa, como una servidora, cuando trata de enseñar tales caminos de la antropología, desde los diferentes autores, a sus alumnos, tal es el relato que utiliza.
Sin embargo, puede suceder, como ocurre a esta servidora, que cuando uno alude a tales palabras acabe por plantearse la misma pregunta: ¿LOS MONOS ENSUEÑAN?
La ensoñación es también una capacidad de proyección, como lo es la capacidad simbólica, la técnica o el lenguaje humano. En este caso es la proyección de una realidad no presente -deseo- en una realidad presente -aquí y ahora-. ¿Por qué sucede tal hecho? Porque en ese momento la realidad presente no place al ser humano, es más, incluso puede estar siendo dolorosa, y decide, con la imaginación, crear otra paralela.
Esa capacidad de ensoñación, como capacidad de proyección, no creo que los primates la posean -al menos no conozco ningún estudio al respecto-, por más gestos de pensativos y abstraídos que puedan conseguir.
Y mucho me temo que responder a esa pregunta pueda ser el origen de una crítica a los valores fundamentales de la sociedad que nos rodea.
La cuestión fundamental es la siguiente. Si todos ensoñamos, como todos somos capaces de lenguaje, de crear la técnica, de socializar, ¿por qué cuando se nos narra el proceso de hominización se nos obvia nombrar la capacidad de ensoñación del ser humano? ¿Por qué ni Marvin Harris, ni Lévi-Strauss, ni antropólogo alguno ha dado cabida a esa capacidad propia del ser humano?
Es más, ¿por qué sólo se nos habla de tal cuestión cuando estamos inmersos en la disciplina de la Psicología, en el tema de la conciencia, y cuando hablamos de la frontera entre la conciencia y el inconsciente?
La cuestión no es meramente casual. Todos pasamos por encima de ello, como una servidora lo hace cuando explica, porque reproducimos los parámetros heredados, ya que en el fondo no hay una consideración cultural de la capacidad de ensoñación como una ventaja que ha llevado a la supervivencia -como ocurre con el resto de capacidades citadas-. Es más, se la ha venido tratando como una especie de patología menor que, cualquiera que vaya al psicólogo con cierta capacidad imaginativa y de proyección, habrá visto que se le tratará de paliar.
Ahora bien, cuando se llega ya a un determinado punto del camino de la vida, vivimos inmersos de realidad. Sin embargo, el ser humano no es un ser totalmente real en el sentido de que todo lo que hemos creado a nuestro alrededor no está adaptado a lo que en su totalidad el ser humano es. Al ser humano le gusta también reír, jugar, que le hagan cosquillas, meterse en guaridas, embarrarse en el fango, dar lametazos de cariño a sus vecinos, correr detrás de una pelota... Pero, en esta realidad que hemos creado ordenada de esta forma para sobrevivir, los espacios y tiempos para dedicar a la naturaleza de animalejos que tenemos están acotados.
¿Acaso podemos pensar que podríamos sobrevivir al medio que nosotros mismos hemos venido construyendo si no fuese por la capacidad de ensoñación? ¿No será más bien la capacidad de ensoñación una ventaja evolutiva para la supervivencia, en vez de una patología menor? ¿Creen realmente ustedes que podrían seguir viviendo tranquilamente sus vidas cotidianas si no soñasen despiertos al menos durante un pequeño espacio de tiempo al día algo?
En el fondo, considerar la capacidad de ensoñación desde la negatividad es como tratar de apaciguar desde la culpa las capacidades instintivas. Si seguimos la filosofía de Michel Foucault, es una forma de control impersonal creado por los miembros que tienen el poder en una cultura, para ejercerla sobre el resto de los miembros, asegurando su poder futuro.
Así pues, si ustedes hoy se levantan y desean reivindicar algo al respecto, abran un hueco privilegiado a la ensoñación en su vida cotidiana. En ocasiones, es la única forma de supervivencia.
Ya la mitología griega hablaba de la Edad Dorada, Platón habló de la Atlántida o Tomás Moro de Utopía. Ese no lugar que sirve para hacer más llevadero este lugar que navegamos.

2 ene. 2011

Fragmentos digeridos LXXV


Melancolía


El silencio. Digerir la experiencia. El sostenido viaje de regreso a casa. Motores, movimiento, velocidad, viajeros que corren, sonatas soneto y un corazón comido de silencio.

1 ene. 2011

Fragmentos digeridos LXXIV


Se Venden: Afectos sin derecho a usufructo
Nos hemos equivocado, los humanos nos hemos equivocado planteando nuestra Historia. Hemos hecho Mercancía hasta los afectos, capitalizado los sentimientos, aplicado a ellos las leyes de la economía de mercado. A todo el resto le hemos dado el nombre de "Patología". Ya lo decía Georges Canghilem -Le normal et le pathologique-, así nos va. Que al final acabamos todos neuróticos pujando por los sentimientos de Adelita al alza en la Bolsa de NY. En lugar de estar cantándole una rancherita.