28 sept. 2011

Fragmentos luminosos LXXXIII



Barbecho quebrado

Cuando osa el deseo estar agotado, cuando apremia para morder el desierto barbecho, la vida hila cual Ariadna esa conjunción de arrullo inesperada. Sólo en ese lugar mudo se pronuncia tu nombre.

24 sept. 2011

Fragmentos luminosos LXXXII



Más hechos y menos teatro

Los actos humanos, piénsenlo, en gran parte de las ocasiones se valoran no por los fines o los hechos que se resuelvan -o se dejen sin resolver-, sino por la cuestión de que éstos se hagan según la pauta marcada y aceptada por la sociedad.
La sociedad se construye sobre la necesidad de un teatro constante y adecuado a los parámetros aceptados por la mayoría.
Se me ocurre un ejemplo cercano, que es el de la enseñanza y la actuación del profesorado. Desde mi entender, el fin de la enseñanza es transmitir una serie de conocimientos a unas personas que hasta ese momento no los tenían adquiridos. Y ese es el fin que ha de conseguirse.
Ahora bien, ¿toda persona que consiga ese fin es igual de valorada socialmente? Evidentemente no. Sólo cabe pasearse por una sala de profesores -el lugar más gris y petrificante de todo un instituto-, para darse cuenta de que todo allí es un baile de máscaras que, independientemente de qué sea lo que cada uno haga con su tarea profesional, tienen que aparentar ser buenos profesores adecuados a lo que se concibe como buen profesor desde el punto de vista canónico. El buen profesor, evidentemente, sólo puede ir vestido adecuadamente, sin hilos colgando de los bajos de sus pantalones ni enseñando la riñonera. También es un ser peinado a la última moda, sin pelos saliéndose del sitio apropiado. Es un ser serio, que sonríe discretamente y rara vez. Es un ser cuyo tono de voz debe estar en comunión con los gritos de furia justificada por el hecho de que sólo uno se hace respetar cuando grita. Es un ser que debe carecer de sentimientos e instintos. Es decir, por ejemplo, que no se encariña de otras personas, incluyendo sus alumnos, ni puede tener un ataque de hambre o sed.
Y sólo así se concibe que puedan transmitirse los conocimientos. Y podemos preguntarnos, ¿si una persona sonríe o evita los gritos de furia buscando el respeto moral en la coherencia de los actos, no puede enseñar? ¿Lo que realmente descentra a los alumnos de comprender qué es el Ser son unos pantalones deshilachados? ¿Quien lleva pantalones de pinzas consigue explicar mejor el concepto de Existencia?
Sinceramente, me crea bastantes dudas. Y también sinceramente pienso que la valoración del teatro del mundo más que de los actos -sea en este ejemplo, o en cualquier otro- es una forma de maquillar lo realmente importante, que es lo que se hace o no se hace.


22 sept. 2011

Historias para Minerva XIV



Mi pequeña

Moder el ciénago para llegar a ti. Moder la incertidumbre con bayonetas de dientes afilados. Moder el quejido de ausencia y la enfermedad en el olvido. Moder la lucha diaria de costumbres enterradas. Morder para caminarte lejos. Morder para morderte sin dientes esos mofletes de amapola, mi pequeña.

21 sept. 2011

COÑO, ¿es esto lo que queremos para nuestro país?


Éstas son las declaraciones de la Ilustrísima presidenta de la Comunidad de Madrid. Según la legislación española, que es lo que no dice, la educación debe ser obligatoria desde los 3 a los 16 años. Pero la gratuidad de la misma sólo se contempla para el período desde los 6 a los 16 años. A día de hoy, el Estado apoya la gratuidad en la educación también desde los 3 a los 6 años (Infantil), y desde los 16 a los 18 años (Bachillerato), a pesar de que en este último periodo no sea obligatoria.
Su avezada propuesta es hacerla no gratuita en los periodos que no contempla la ley. Es decir, que cuando los niños lleguen a primaria, sólo tengan nivel aquéllos que han podido venir de familias con dinero para pagar su educación infantil, así como a partir de los 16 sólo puedan continuar estudiando aquéllos adolescentes que tengan dinero para pagarse el Bachillerato.
¡Sí señor! ¡Que estudien los ricos!
Y yo me pregunto. COÑO, ¿es esto lo que queremos para nuestro país?

18 sept. 2011

Fragmentos luminosos LXXXI


De las personas heridas

Si alguna vez se encuentran en la vida a una persona herida, piensen que necesita especial cariño para curar sus daños morales. Sin embargo, tengan especial cautela si esa persona no está en condiciones de cerrar lo suspendido, porque es posible que proyecte sobre los otros la losa del dolor que asola sus entrañas. En ese caso, ni el quehacer de un bufón o el cuidado extremo de una mano amiga pueden ayudar a restaurar lo que es ya un daño sin retorno.

17 sept. 2011

Fragmentos luminosos LXXX

 
Aparición y reaparición

Vituperar la nueva razón que abraza a los que aparecen. Como la madera que quieta se impregna de las aguas del río que la rodea. Heráclito habló del movimiento, el de esas aguas del río que calan para luego marchar. Sin embargo, la vida no es sólo cambio. Hubiese sido ideal que Heráclito aunase su teoría con la del eterno retorno. Porque existen aguas de río que llegan al mar, se evaporan, y tornan para verterse una vez más sobre el mismo río. Allí donde se encuentra la madera que quieta se impregna también de los que reaparecen.

15 sept. 2011

Teacher

 
Elisa: "Yo el primer día de clase siempre me pongo muy nerviosa (como dirías tú: tengo mariposas en el estómago). Y esto no se cura, pasan los años y sigo igual".
No encontré mejor definición para las hermosas sensaciones del día de hoy, primer día de clase. ¡Qué gran belleza enseñar! Y porque nunca acabe.

13 sept. 2011

Fragmentos luminosos LXXIX

 
La memoria

Los recuerdos de la biografía son como huellas de arena de duna desértica. Son trazos de un óleo no restaurable. Todavía quedan los nombres cuando el espacio que albergar está vacío. Pero el tiempo, cual lluvia de estrellas, pulveriza la estela que en el horizonte de la memoria va desapareciendo.

12 sept. 2011

Historias para Minerva XIV



A Minerva. Cada día en ella es un feliz cumpleaños.

Fragmentos luminosos LXXVIII


 Moderado epicureísmo

Esperar sólo el verbo que sea incólume. No es hijo de la imaginación. Las promesas de un mañana no sirven para vivir en paz hoy.

10 sept. 2011

Historias para Minerva XIII



La Judoka Takonota

Érase una vez que se era la Judoka Takonota. La Judoka Takonota era una bebita dulce y de carácter a un tiempo, justiciera, que gustaba de vestirse con un traje blanco de Judo del que había obtenido ya el cinturón naranja.
Sin embargo, a la Judoka Takonota no le placía ir descalza para afrontar el combate de la vida. Ella era muy femenina. Por eso, pensó que lo mejor sería ponerse tacones. Tacones blancos a juego con el traje que la hacían ser evidente y no silenciosa, es decir, clara.
La Judoka Takonota luchaba a chupetazos. Grandes antihéroes se vieron vencidos por tal técnica. El chupete enganchado al cinturón naranja servía a la Judoka Takonota para hacerlo de ida y vuelta.
Todos los que se portaban mal y hubiesen oído hablar de la Judoka Takonota acababan abrazando el miedo. Razones tenían. Acababan machacados. Pero, para el resto, la Judoka Takonota era una criatura sensible y hermosa capaz del mayor amor que puede ofrecer la vida.

8 sept. 2011

El maestro y abuelo Paco



No podía dejar de hacer público el júbilo que me invade al ver que el maestro Paco ya ha sido abuelo y está tan orgulloso y contento.
¡Felicidades a O. J., D. H., S. J., P. J., Antoñita y Paco!

7 sept. 2011

Fragmentos luminosos LXXVII



La senda

Paz de espíritu. Te arrulla en su seno. Como la flor de loto recoge a Buda. O el manto de la madre aplaca los hilos de Ariadna. Algunos ya recorren la senda de su vida.

"La cultura de la queja lleva a Occidente a la decadencia"


Aquí les dejo la entrevista realizada a Swami Parthasarathy en el periódico La Vanguardia: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20110906/54212340265/la-cultura-de-la-queja-lleva-a-occidente-a-la-decadencia.html

Me parece muy acertada en los términos de la definición de la cultura social, de la responsabilidad y la generosidad.

"La cultura de la queja lleva a Occidente a la decadencia"

Una cultura basada sólo en los derechos individuales no lleva a la armonía personal ni colectiva, porque, quien es educado en la convicción de que tiene derecho a todo siempre encuentra motivos para la queja.

¿Y no es así?
Al contrario: si vives convencido de que tienes todos los derechos, crees que la única razón de tu insatisfacción es que alguien no te los ha dado. Y de ese modo pierdes la oportunidad de tener responsabilidades. Y, por ello, eres desgraciado, porque pierdes el control sobre tu propia existencia.

¿Por qué?
Porque si sólo crees tener derechos, la causa de tu insatisfacción no está en ti mismo, sino en los demás, en algo que otros no te dan. Y, al pensar así, te conviertes en un niño mimado y dependiente al que por mucho que se le dé todo, siempre le faltará algo.

¿La cultura de los derechos es también la de la queja y la insatisfacción?
Exactamente. Por eso Occidente siempre se queja y por eso ustedes siempre están insatisfechos por mucho que tengan.

Ahora tal vez tengamos motivos.
Todo está relacionado. La cultura de la queja es la razón de la decadencia de Occidente. Porque, además de insatisfechos, esa cultura de los derechos individuales sin ninguna responsabilidad social también los hace a ustedes egoístas e improductivos.

También esa cultura nos hacía –hasta ahora– más prósperos que nadie.
El tiempo ha puesto las cosas en su sitio y cuando, por fin, en la India y Asia nos hemos liberado de su colonialismo, nuestro sentido de la responsabilidad nos ha permitido volver a ser prósperos.

¿Cómo?
La India y toda Asia y sus sociedades colectivistas están basadas en el sentido del deber hacia los demás: el pueblo, la familia, la sociedad. Por eso ahora ya estamos compitiendo con ustedes en el terreno económico.

No sé si veo la relación...
Una sociedad como la occidental, basada en la continua reclamación de derechos, los condena a la queja. Y los culpables siempre son los demás: el Estado, el empresario, tu familia, los políticos, el municipio... Pero lo peor es que, de ese modo, dejas la responsabilidad de tu vida a alguien que no eres tú. Tú deberías ser, en cambio, quien decidiera sobre tu propia satisfacción.

¿Cómo recuperas la iniciativa?
Dando. Basando tu vida en las obligaciones y las responsabilidades. Eso volvería a hacerlos más productivos a ustedes los occidentales. Porque, para que te den algo que crees merecer, sólo tienes que ser lo suficiente insistente y hasta quejica, y tal vez te lo acaben dando. Pero para poder dar algo a los demás, antes tienes que haberlo producido y creado, y después ser generoso.

Dar no es la cultura imperante aquí.
Si fundas tu existencia en la responsabilidad y la generosidad de dar, recuperas el control sobre tu propia existencia. Porque dar depende sólo de ti; recibir te pone a merced de los demás. Si fundas tu familia sólo para recibir amor y derechos, nunca obtendrás bastante y acabarás abandonándola.

¿Por qué?
Porque el único modo de lograr tener una familia duradera es vivir para dárselo todo. Mi única mujer y yo llevamos 58 años casados...Y felices. Porque nunca pensamos en lo que nos debe el otro, sino en lo que podemos darle a él y a nuestros hijos. El día en que piensas más en lo que recibes que en lo que das, la familia deja de tener ningún sentido. Nunca te dará bastante.

¿Esa actitud requiere tener religión?
Es universal y eterna en el ser humano que se conoce. Las civilizaciones que progresan están fundadas en la generosidad, en personas que trabajan, crean y dan a los demás.

Adam Smith creía que los egoísmos individuales arbitrados en mercados eficientes crean prosperidad colectiva.
Ese tipo de actividad puede darte prosperidad, pero no paz interior. No es que la prosperidad sea mala en sí, pero si no va acompañada de crecimiento interior, no satisface a nadie. Al contrario, esa hiperactividad te estresa, y te vuelve engreído e intratable.

¿Por qué?
Porque el único placer real que da ganar algo es poder compartirlo. Lo descubre el vedanta desde hace milenios. Y de él bebieron Platón, Sócrates, Jesucristo y Mahoma. Y miles de maestros de todas las culturas.

¿En qué consiste?
No hace falta una fe ciega ni ascetismo ni grandes revelaciones. Llegará a esa verdad por su propio sentido común. No se trata de ser santo, sino simplemente sensato.

¿Disciplina mental?
Madurez. Y no me refiero a la acumulación de conocimiento, sino a sabiduría vital. El placer, por ejemplo, lleva aparejado el desplacer. Si usted bebe por placer, acabará sufriendo por la bebida, a menos que aprenda a controlar su deseo –es la neutralización– y madure hasta descubrir que beber menos es la mejor forma de disfrutarlo más.

También depende de con quién bebas.
La causa de una relación mala no está en el otro, sino en tu propia actitud. El defecto no está en el amigo, el coche, la casa, la esposa... sino en ti mismo, en tu actitud hacia ellos. Todo conflicto de relación es una oportunidad para estudiarte y corregirte. Antes de quejarse de los demás, estúdiese y verá que el problema está en usted.

6 sept. 2011

Fragmentos luminosos LXXVI

 
Échale guindas al pavo

Abre la boca e inhala el mundo sin barreras. El sastre del tiempo tejerá el filtro en tu paladar. Allí, en la edad, algunos instalan el halo de la tristeza. Sin embargo, ese tejido brinda a la vida las pocas almas de calidad.

3 sept. 2011

Pocoyó. La flor musical



"Enérgico y generoso, ¡como tú!". Gracias M. C. A. G.
Y que sepas que hasta Minerva lleva pañales de Pocoyó y también tiene dos monos de Pocoyó.

2 sept. 2011

Fragmentos luminosos LXXV

Foto: Gustavo Fernando Durán

La mariposa helada

En un copo de nieve zarpó una mariposa. 
Recorrió el mundo y vio tus ojos, pupilos cerca del mar. 
En el mar apenas nieva. Pero ese día cayó una mariposa helada. 
Vio tus ojos y supo que ahí comenzó el mundo. 
Entonces se derritió un corazón de hielo frágil.
Dejó atrás ese charco sombrío de la memoria.

1 sept. 2011

Fragmentos luminosos LXXIV



Palabras de Jarauta

Hoy puedo decir que me importan un bledo cosas que antes eran cruciales.
Ahora recuerdo siempre las palabras de mi maestro Francisco Jarauta mientras me mostraba una foto de sus hijos: "¡Lo mejor de la vida son los hijos y la revolución, Nieves!". ¡Sí, señor! Cada día entiendo más por qué ha sido mi maestro.

Always



Ya que estamos hoy de ligereza, les dejo esta canción de letra maravillosa de Bon Jovi. El video más obvio imposible. Y, ya que estamos con banalidades, Bon Jovi siempre me pareció el hombre más sexy del planeta.
Se lo dedico a la bebita.
Y una pregunta. ¿Quién dijo que no hay amores para siempre? ¿Kant? Seguro que no tuvo a ningún baby cerquita.