31 dic. 2011

Feliz Año 2012


Un poco de sentimentalismo, please: el año 2011 no comenzó de forma muy feliz, sin embargo está acabando maravillosamente. Y esto se debe a una serie de personas que me apoyaron generosamente en el camino y a las nuevas que encontré cada vez con más valor humano. Quería agradecer a Marta I. Moreno Pizarro y a Elisa su consuetudinaria y mamífera presencia. A Vicente esos viernes culturales. A toda mi familia, y, por supuesto, a Minerva, que me ha enseñado del amor generoso. A mi maestro Francisco Jarauta por ese modelo ético-moral. A Julia Gallego Pérez, mi alumna, que me ha mostrado sin palabras el valor de la lucha. A Marta Peñalver, Mercedes Garrido Ull y Nacho por su imperecedera y larga amistad. Y a Elena por ser esa bella sorpresa. También agradecer a los que desaparecieron o a los que kataneé, porque no merecían la pena en el camino. Feliz año 2012 a todos.

26 dic. 2011

Fragmentos geosféricos V


Lección XVI para una samurai

Solemos asociar la Tierra a la gravedad y al peso. Así, concebimos la vida terrenal como una vida grave y pesada. Todo aquello que tiene que ver con la levedad, por contra, se asocia a altos vuelos. Y aquello que tiene que ver con la marea al océano.
Sin embargo, la vida geosférica puede llegar a plantearse de otra forma, como la asociada a la existencia del individuo que posee dos características: el instinto y la raíz.
El instinto es el impulso que constantemente nos hace saber qué necesitamos. Al hilo de tal temática siempre me sorprende observar cómo los seres humanos, muchos, hemos/han perdido la capacidad instintiva, para camuflarla, maquillarla o enmascararla. Es de la vida terrenal estar anclado en el deseo, porque es lo que nos hace alcanzar lo que necesitamos. Y lo que necesitamos es lo único que puede darnos felicidad y hacernos llevar una vida concorde los la estructura ósea del cuerpo.
Pero no sólo somos deseo fisiológico. El ser humano, en tanto que pensante, también tiene una estructura ético-moral. Entiendo la ética como esa raíz que nos hace vivir una vida terrenal y que no hemos heredado, sino construido a través de la experiencia. Son esos preceptos que hacen al individuo coherente, es decir, que lo hacen actuar conforme a sus ideas. Al hilo de tal temática siempre me sorprende observar cómo los seres humanos, muchos, hemos/han desechado el hecho de construir tal estructura, viviendo así la vida como un río en el que cada acto se escapa sucediendo un siguiente y un siguiente y un siguiente, llegando a no tener sabor a madurez de unas ideas. Tener ideas y actuar de forma coherente con respecto a ellas, haciéndolas estar ancladas a la base en el instinto es lo único, pues, que puede alcanzar a darnos la felicidad. Y esto no es más que la sabiduría. La sabiduría se alcanza a través de la navegación y proporciona esa levedad enraizada. La sabiduría nos hace libres, porque a través de ella elegimos lo que deseamos hacer a cada paso, de acuerdo al instinto y a las ideas. Entre estas ideas, se halla la idea del otro.

22 dic. 2011

"Una mirada a la pintura española del siglo XIX". Fundación Pedrera. Orihuela


Hasta el día 21 de junio pueden disfrutar ustedes de una deliciosa exposición de pintura española temática orientalista y costumbrista en la sede de la Fundación Pedrera de Orihuela bajo el título Una mirada a la pintura española del siglo XIX. La Fundación Pedrera, teniendo la quinta colección privada más amplia de España, ha seleccionado 60 obras de Mariano Fortuny, Joaquín Agrasot, Raimundo Madrazo, José Benlliure, Joaquín Sorolla, Josep Masriera, Antonio María Fabres y Juan Pablo Salinas. Un recorrido que no dejará de navegarles en una ciudad que, por otro lado, merece más de un buen paseo.

19 dic. 2011

Fragmentos geosféricos IV


Madrid

Madrid es una de esas ciudades a las que, siempre por circunstancias azarosas, uno acaba por regresar. Cada vez en una situación que añade nuevas vivencias. Sus calles son para una servidora como arquitecturas de una biografía sentimental.
La primera vez que visité la ciudad que yo recuerde tenía unos cuatro años. Iba a casa de mis tíos, que por aquel entonces allí vivían, y que se quedaron cuidando de mí durante unos días por mero placer. Pero ya antes había visitado aquel barrio del Pilar. En él mi abuelo fue operado, corrí mi primera maratón. Fue en Madrid donde visité por primera vez Cortilandia. Siempre me recuerda mi madre la cara de sorpresa que puse en aquella Puerta del Sol cuando veía a tanta gente reunida paseando, trabajando, aireándose, existiendo. 
Desde aquello pasó mucho tiempo. Todavía recuerdo cuándo visité por primera vez yo sola la gran ciudad. Fue en el año 1999, con mis 18 años recién cumplidos. Ya no recuerdo ni siquiera dónde dormí, pero sí recuerdo la felicidad que me recorrió de saber que ésa era una de mis ciudades. 
Un momento fundamental en la afirmación de mi relación con la ciudad fue cuando, estando acabando la carrera en la Universidad de Murcia, decidí regalarme para el día de mi 22 cumpleaños un viaje de ida y vuelta en un día para visitar la exposición Vermeer y el interior holandés en el Prado. Fue una experiencia mágica. En el camino de ida, a las 6 de la mañana, comencé a leer el libro de Valeriano Bozal sobre el pintor, que acabé justo cuando llegaba el tren a la estación de Atocha. 
Tampoco puedo olvidar el día que visité el Prado de la mano de mi maestro Francisco Jarauta, quien me abrió un universo nuevo de sensaciones y miradas. Desde ese día adoro a Margarita.
Con el tiempo fui descubriendo la Madrid de los bares, de los camareros de toda la vida, la Madrid de los museos, las exposiciones, los teatros. La Madrid nocturna, la Madrid callejera, la Madrid doméstica. Siempre de la mano de fantásticos amigos, amantes, pareja o incluso sola.
Lo último que me brindó Madrid es que me ofreció una clínica que me hizo renacer físicamente abriendo soluciones a mi enfermedad.
Si un día pudiese cumplir un sueño, sería el tener una casa en la gran ciudad que visitar de cuando en cuando los fines de semana. Malasaña sería un grato lugar.

17 dic. 2011

Fragmentos geosféricos III



Pagés

Te vi. Tan cerca que casi podía olerte. Bailaorabas fuego. Corazón ardiendo de latido-verbo. Magma terrestre. He sido parte de tu cuerpo de sexo.

11 dic. 2011

Fragmentos geosféricos II


Mariposa terremoto

Golpear esa batería con la baqueta de medio lado. Como las arritmias rítmicas de un corazón que orbita de Tierra. Porque sublima lo que en palabra sería inefable. Si hablasen del perfume que recuerda la inundación. Si hablasen de las manos-abeja que danzan hacia tu luz. Abrirían la sima cual mariposas de un terremoto de conciencia imparable.

+ Delicate Monsters

 Monstruosa. Técnica Mixta. 70 x 80 cm.

9 dic. 2011

9 de Decembre. Dia de la música en català


Hui 9 de Decembre és el dia de la música en català. Ací pose una de les cançons que més m'agraden en eixa llengua, L'Aguila negra de Maria del Mar Bonet. La primera vegada la vaig escoltar quan tenia 15 anys. Em semblava molt filosòfica.

6 dic. 2011

Fragmentos geosféricos I

 
Asana raíz

Sentir por primera vez los pies anclados a la Tierra. Como el deseo que en su inmediatez no corre, escapa o vuela. Como ese parámetro de vida raíz que llega hasta el manto geosférico. Como dejar de vivir tsnunamis o borrascas, anticiclones y mares en calma. Y sentir el calor abrasador del magma. O vivir terremotos de cerebro que vibra en clave de clarinete.

5 dic. 2011

El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza


Hoy recibí por parte de Marta I. M. P. uno de los regalos más interesantes que me han hecho nunca y de los que más me han emocionado, el relato Pop Up El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza.
Desde mi punto de vista no sólo narra una historia para niños en fase anal del crecimiento, sino que transmite unos valores de raíz oriental interesantísimos. En primer lugar, el topito, al que le cae una mierda en la cabeza, se torna un justiciero. Justiciero desde el término personal suyo de justicia. Quiere averiguar quién se había hecho aquello sobre su cabeza, para responderle con un acto similar, y por tanto defender su dignidad y darse a sí mismo un autorrespeto. Así, y sin quitarse la condición que la vida le había dado en ese momento -la caca sobre su cabeza-, recorre el mundo animal hasta encontrar al que originó tal acto. En realidad al topo no le molesta la mierda -de hecho hasta la utiliza de sombrero para saludar-, sino que alguien se ha cagado intencionadamente sobre su cabeza.

Aquí les dejo una animación realizada en torno al relato, aunque nada que ver con el Pop Up.


4 dic. 2011

Mathias Malzieu. "La metamorfosis en el cielo"


Hoy al fin tengo en mis manos el último libro de Mathias Malzieu La metamorfosis en el cielo, del señor que se enamora de la mujer pájaro. Mathias Malzieu ha sido muy conocido y reconocido por su libro La mecánica del corazón. Un libro MARAVILLOSO que, en base a una historia inocente, habla de las verdades humanas de los sentimientos. A su vez, el escritor es cantante del grupo Dyonisos, los cuales, a un ritmo lento, van componiendo canciones tan intensas como Tais toi mon coeur.
Y ahora este nuevo libro con la siguiente sinopsis:

Sin duda, Tom Cloudman es el peor acróbata del mundo. Sin embargo, sus actuaciones de acrobacia aérea, que siempre acaban resultando involuntariamente cómicas, lo lanzan a la gloria. Pero un día, después de sufrir su enésima fractura, un médico le detecta por casualidad una enfermedad incurable.

Tom empieza una larga estancia hospitalaria para intentar acabar con lo que él denomina "la remolacha". Durante uno de sus paseos nocturnos por los pasillos del hospital, el hombre, que siempre ha soñado con poder volver a volar algún día se encuentra con una extraña criatura, medio pájaro medio mujer, que le propone el siguiente pacto: "yo puedo convertirte en pájaro y curarte de tu enfermedad, aunque tendrías que asumir todas las consecuencias. Para activar la metamorfosis, primero tienes que hacer el amor, pero además tienes que saber que fruto de nuestra unión nacera un hijo".

Feliz lectura. 

Fragmentos luminosos CV


Clown de nieve

Revuela el clown en la nieve. Camina sorprendentemente desnudo. Tan sólo con su traje en la piel tatuado. Dicen los sabios que acucian tiempos fríos. ¡Qué sabrán los hieráticos sabios sobre la emoción! Es lo que hace al clown, aunque a veces melancólico, no vivir enfermo de fría razón.

Vetusta Morla. Indielx





Después de la sesión de ayer en Indielx, un poco más de Vetusta Morla. ¡Maravillosos! Y ahí he tenido también la fortuna de encontrarme con Katanita. ¡Maravilloso!

1 dic. 2011

Historias para Minerva XVII


La mamá Julia

Mi hermana es madre de una niña que apenas acaba de cumplir cuatro meses. Cuatro inmensos e intensos meses de esa maravillosa criatura, Minerva, a la que he tenido la suerte de vivir y convivir de muy cerca, pudiendo no sólo amar sus cosas positivas, sino también las preocupaciones alimenticias y del cuidado.
Mi hermana, Julia, es hermana mía pequeña, 16 meses más joven que yo. Aunque no lo crea, ella tiene ya casi 30 años. Cuando se quedó embarazada, la noticia fue impactante para mí. Impactante porque realmente nunca había pensado que llegaría el momento en el que ella tendría una criatura. Pero no sólo eso, sino porque una servidora, acostumbrada como hermana mayor a abrir los caminos hacia las posibilidades, por primera vez no había hecho absolutamente nada para que ella pudiera tomar esa decisión. Sí, era la primera vez que yo no me sentía para ella en algo con la responsabilidad de ser el modelo o patrón. Julia había hecho un camino a su manera, sin poder ni siquiera fijarse en mí.
Sentí un gran alivio y a la vez una gran desazón. El alivio me hacía libre y me hacía poder quedar en otro plano más relajado. Ahora no era yo modelo, sino que en algo por fin podía ser ella modelo para mí, en tanto que lo había comenzado ella como tarea antes que yo -y de qué manera tan eficaz y bien resuelta-. 
La desazón me abrió al miedo: ¿Realmente mi hermana pequeña había dejado de ser pequeña? ¿Esa feliz niña sonriente, aparentemente tranquila, a la que siempre había protegido, y que silenciosamente había siempre hecho lo que le decía su instinto -por no decir lo que le salía la real gana-, desaparecería? 
Llevo cuatro meses en los que, aunque parece que observo sólo a su hija, la observo a ella también muy detenidamente. Y realmente me he dado cuenta de que mi hermana, como madre, ha vuelto a ser todavía más niña y más entrañable. Cuando la observo jugar con su hija sin lenguaje hay algo en mí, una inmensa felicidad entrañable, que se remueve en el corazón. Como si yo, aunque sin memoria de aquella época, recordase de forma inconsciente, casi física, esos momentos en la que nosotras nos comunicábamos de niñas sin lenguaje.

+ Delicate Monsters

Golfo. By Gala Fernández
Acrílico sobre lienzo 69 x 100 cm.



http://delicatemonsters.blogspot.com/2011/12/golfo-by-gala-fernandez.html