31 oct. 2013

Fragmentos geosféricos LXXXIX

 
La oscuridad

La oscuridad. A veces, pocas, se me aparece en las caras de algunas personas cuando hablo con ellas. E incluso a veces aparecen esas personas en sueños en blanco y negro. Es una oscuridad que me atraviesa. No puedo soportarla. Es como si me anunciara un miedo moral. Como si anunciara un daño, un perjuicio social, un ser succionador de la energía. Entonces busco el rincón lejano de luz por el que construir una huida.
Es curioso que haya personas tan oscuras y personas tan luminosas en esta vida. Nunca he sabido a qué se debe.

25 oct. 2013

Fragmentos geosféricos LXXXVIII



El polvo y el tiempo

Llega la limpieza. Como un ritual tántrico que desempolva recuerdos. Después de años viviendo en el mismo lugar, cada rincón tiene su pequeño espacio de memoria. Algunos se vierten mientras cae el polvo entre nuestras manos. Otros quizás quedan olvidados para ulteriores empeños. Parece como si la limpieza fuera de la mano del tiempo. Sigue su misma lógica. El tiempo tamiza esos mismos recuerdos. Algunos se olvidan. Otros quedan tan obsoletos que parece pertenezcan a otra biografía. El polvo cae, se retira, cae, se retira. Y a cada intento los recuerdos de cada espacio se van olvidando. O bien van quedando tan obsoletos que parece pertenezcan a otra biografía.
Sobre esos espacios se superponen otras vivencias que crearán recuerdos que irán siguiendo el ciclo de la memoria. 
Éste es el mayor interés sentimental que tiene habitar largo tiempo un mismo espacio. Sigue vivo en ese ciclo de la memoria. Todavía no es ruina o pasado repoblado por otras vidas.

22 oct. 2013

Fragmentos geosféricos LXXXVII

 
Amores víricos

Hay amores que siempre vuelven. Son como esos virus que se instalan en el labio esperando el momento adecuado para florecer. Están ahí latentes y en el instante en que llega el detonante, lanzan un torrente de hormonas que llena el cuerpo de emociones. No suelen ser amores hermosos. Porque los hermosos o no se van o cuando se van cierran su ciclo de forma sana.

20 oct. 2013

Adrián llegó


Adrián, llegaste. Eres, estás, sientes, comprendes. Bienvenido, mi amor. Te espera una vida llena de momentos hermosos y tristes. Espero que lo descubras con ilusión, curiosidad, ética y revolución. 

15 oct. 2013

15 de octubre. Día mundial de la pérdida prenatal


Hoy 15 de octubre es el día mundial de la pérdida prenatal. Un abrazo fuerte a las personas que han tenido que vivir un aborto, o bien en sus carnes o en las de su pareja.

13 oct. 2013

Fragmentos geosféricos LXXXVI



La Mancha

Cuando regreso a la Mancha siento un contraste con respecto a la zona mediterránea donde vivo que no sólo se observa en el paisaje. Quizás lo que más diferencia a la Mancha de la Costa Blanca es la austeridad que tiene la primera y la segunda no. Sin que esto sean más que generalizaciones sacadas de mi propia experiencia, recuerdo todavía esa sensación de contraste cuando llegué a la Universidad de Murcia a estudiar filosofía. Me sorprendían tres cosas: la ropa de la gente, que me resultaba mucho más sofisticada, sobre todo los domingos, lo generosos que eran allí con las celebraciones -es decir, no escatimaban en grandes manjares- y lo fácil que era tener una amistad aparentemente. Esto último me chocaba especialmente. La gente era capaz de charlar contigo una tarde y llamarte amigo. Y, lo que todavía me resultaba más chocante, en dos o tres veces que vieras a una persona era capaz de dedicarte un "te quiero". 
Que conste que soy una enamorada del Mediterráneo, pero ese aspecto me resulta más cómodo, quizás por ser en el que he sido educada, en mi tierra de origen. Sigo sin poder tener un gran fondo de armario, ni invitar a manjares de tres o cuatro platos y postre y sin decir te quiero a una persona más que cuando realmente siento profundamente quererla.

9 oct. 2013

Fragmentos geosféricos LXXXV


Jávea Chi

A cierta edad, uno ya no hace su vida, sino que la rehace. Y, mirando desde el presente, comprende cuánto valor tiene el pasado, en tanto sucedido y en tanto que pasado. Y mira su mano, y quizás encuentra un anillo de matrimonio que lo une a una persona y que no estaría si se hubiese casado con otra persona, mira su casa, y quizás encuentra el espacio que no estaría si se hubiese quedado en otro lugar. Es hermoso comprender que en milésimas de segundo se deciden intuitivamente caminos que marcarán nuestra existencia. Siempre van a mejor, porque lo que es de otra forma no podría haber existido.

7 oct. 2013

Fragmentos geosféricos LXXXIV



Chi

En la filosofía oriental, el concepto Chi se ha convertido en algo clave para la historia del pensamiento y la ciencia. Chi es la energía que mueve las cosas hacia un estado u otro. Es esa energía que tienen los cuerpos y que, para que estén en estado pacífico, necesita fluir por ellos de forma natural. En el pensamiento occidental no tiene traducción exacta. Lo más parecido es el concepto de mente. Existen tres tipos de Chi: el de los fenómenos del universo, el de la Tierra y el del ser humano. Por jerarquía, el más importante es el primero. Es decir, lo que sucede en el universo afecta a la Tierra y, por ende, al ser humano. Curiosamente, la medicina tradicional china basa en este concepto gran parte de sus desarrollos. Es el desequilibrio del Chi lo que hace que surja la enfermedad, así como los tifones o las explosiones espaciales. Regular esa energía nos hace estar sanos. Para mí eso es algo evidente que en cierta medida la filosofía occidental también realiza a través de la psicología. Ahora bien, lo que me resulta verdaderamente interesante es el hecho siguiente. Para la filosofía oriental, se producen cambios de forma natural, tanto en el universo, como en la Tierra, como en el ser humano. Por ejemplo, la extinción de una estrella, el cambio de estaciones o el paso de la niñez a la adolescencia. En estos cambios naturales, existe una descompensación del Chi, y por eso se producen fenómenos extremos de violencia, como implosiones, tsunamis o crisis existenciales. Estos fenómenos extremos sirven para regular con rapidez el Chi descompensado. Y, dentro del ser humano, ya cabe al mismo compensar el resto. Es decir, los momentos extremos son naturalizados por la filosofía oriental, no condenados. Si hablamos del ser humano, eso ayuda bastante, porque el concepto de normalidad o estado de felicidad constante que ha creado de forma artificial la psicología occidental se derrumba, dejando que el ser humano gestione como naturales los momentos más complejos.

1 oct. 2013

Fragmentos geosféricos LXXXIII

 
Paz
Un día, otro, más paz. Siempre pensé que la paz era el estado de ausencia de preoupaciones o malestar. Es decir, pensaba que la felicidad proporcionaba paz. Me equivocaba. En realidad la paz es la que provoca ese estado de felicidad. Y uno siente que ha llegado al estado de paz cuando independientemente de las circunstancias, más adversas o menos, se toma distancia de las mismas y, aun viviéndolas intensamente, no se establecen con ellas afecciones dañinas.