28 oct. 2014

Fragmentos mamíferos XLIX


Invierno cálido

Me gusta dibujar con los dedos el horizonte cuando atardece. El recorte del paisaje desde casa podría ya hacerlo a ciegas. Es una memoria cinestésica, como el baile de despedida de cada día, como un ritual de paso. Y cuando es de noche en horario de invierno las personas caminan raudas al hogar, las calles quedan vacías y la bicicleta es libre de hacer sus acrobacias, sin aterrizar forzosamente sobre algún viandante despistado. Me gusta este invierno cálido del Mediterráneo. 

26 oct. 2014

Fragmentos mamíferos XLVIII



El llanto

Lágrimas, cual ríos depurativos, lágrimas. Y todo ser se vierte en esa tristeza que inunda. ¡Ay!, si pudiéramos ser robots para estar del modo en que otros necesitan. ¡Ay!, si no necesitásemos un abrazo amigo. ¡Ay!, si no fuésemos frágiles, débiles, carne perecedera. ¡Ay!, entonces no seríamos humanos. Caed, lágrimas, caed, brotad, bebedme con la sed del verbo enmudecido. Haceos con el haz del baile chino. Conducidme, movedme las manos, los pies, meditadme de tristeza, desbloquead la humedad estancada en mi oído. Lágrimas, soy humana, soy humana, os respeto, porque con este río me decís que todavía soy capaz de estimar.

25 oct. 2014

Canciones para días místicos





Aquí les dejo las canciones que me acompañan en estos días espirituales. Dedíquense de cuando en cuando unos días espirituales, son los días de introspección, de reflexión, de toma de distancia con todo para entender la entidad de cada cosa en el corazón.

Aleah Chapin o la belleza de los cuerpos que la sociedad esconde






Ayer descubrí gracias a una compañera de trabajo a Aleah Chapin, que me ha dejado impactada. Ha sido como una conjunción de astros, porque precisamente llevábamos en clase de alemán toda la semana debatiendo sobre nuestro concepto y modelo de belleza. Y, sí, descubrir a Aleah Chapin ha supuesto un impacto, porque es como si diera voz a lo que llevo toda mi vida pensando y sintiendo con respecto a la belleza.
Aleah Chapin muestra la belleza de los cuerpos que la sociedad intenta esconder: cuerpos envejecidos, cuerpos enfermos, cuerpos cicatrizados, cuerpos de mujeres embarazadas... Porque la sociedad vende el modelo del cuerpo bello como el cuerpo joven y delgado. Y esto, en suma, no es un absoluto, porque la belleza está en lo que cada cual llegue a apreciar como bello. Vivirlo como un absoluto nos aprisiona en una cárcel del tiempo, contra el cual por mucho que queramos no podemos luchar.
Esta semana en la clase de alemán nos hizo la profesora elegir, entre varios rostros, el que nos parecía más bello. Y elegí el rostro de una señora mayor que parecía feliz y dulce. A mí siempre me han gustado los cuerpos y los rostros de las mujeres mayores, porque me siento poderosamente atraída por las arrugas. Las arrugas son los signos de la vida. Y en ellas podemos ver el dolor, la felicidad, la tristeza de cada persona. En ellas se observa fácilmente cómo la persona es interiormente, cómo se vive. En realidad, las arrugas hacen a las personas mayores más transparentes. Y esa transparencia me seduce. Me seduce que uno pueda observar en el otro no solamente la parte festiva, alegre que vende la sociedad del ensalzamiento de la juventud, sino también sus heridas, sus debilidades, sus congojas, sus enfados, sus iras, en suma, su humanidad.
Porque los seres humanos no somos robots, no me seduce que la sociedad se maquille y disfrace las emociones y sentimientos.
Las cicatrices es otro punto que me parece poderosamente atractivo, porque en ellas también están los signos de la vida unidos a los de la enfermedad. Y la enfermedad, que también se esconde en esta sociedad por miedo a parecer débiles siguiendo la teoría de la eterna juventud, me parece muy atractivo que se exteriorice, porque, al igual que las arrugas, habla de una parte de la humanidad, la fragilidad, que al mostrarla supone abrirse al otro.
Aleah Chapin aúna todo este discurso. Y les invito verdaderamente a observar su obra con detenimiento: http://www.aleahchapin.com/


24 oct. 2014

Yerma. Federico García Lorca. Grupo de teatro Óscar Martín.






Mañana se representa una vez más la obra Yerma de Federico García Lorca, interpretada por el grupo de teatro Óscar Martín del IES Carrús de Elche en La Lonja a las 21 horas. Los alumnos han sido galardonados con diversos premios de teatro joven. Allí os esperamos.

23 oct. 2014

Fragmentos mamíferos XLVII

 
Casiopea

Asomo el asombro a la ventana. El cielo ennegrece batiéndose en duelo con las luces humanas. Y ahí estás, Casiopea, cuánto tiempo. Cada vez que nos saludamos me recuerdas algo distinto. Hoy eran tus ojos como dos pechos de una joven de Tiziano.

22 oct. 2014

Fragmentos mamíferos XLVI



La cadencia

Cada cosa de la vida tiene una cadencia. En el fondo el tiempo es una medición humana de una realidad tangible. Todo lo natural tiene un ritmo, un tiempo, un compás. Y cada cosa que nos rodea nos marca un ritmo que en cierta medida se nos impone como realidad. Si hay algo que no puede cambiarse es el tiempo de cada cosa. No se puede pedir que el cerezo florezca en invierno, ni que la nieve caiga en verano. Sin embargo, la lucha humana, que en la mayor parte de las ocasiones busca imponerse a lo natural para adaptarlo a sí, tiene a la base tambien la pretensión de adaptar el tiempo de las cosas al suyo propio. Así, busca no envejecer, tener tomates durante todo el año, o viajar a más velocidad. Y en ocasiones lo consigue, se opera para esconder arrugas, crea invernaderos para tener tomates o inventa medios de transporte para volar. Sin embargo, todo lo que se adquiere fuera de tiempo o contra el tiempo no tiene la naturalidad de la esencia o es más perecedero. 
Por tal aceleración, también está el ímpetu humano de crear sin cadencia, sin ritmo, sin compás. Así, muchos de los comportamientos que nos rodean nos resultan incomprensibles por ser cambiantes sin marcar un ritmo. En suma, por ser contrarios a la naturaleza y contradictorios entre sí. Y cuando hacemos sin ritmo brota finalmente con una fuerza mayor la necesidad de una cadencia. Y curiosamente los seres humanos que pervierten ese ritmo son los que luego se tornan neuróticos en actitudes. Porque una neurosis no es más que la búsqueda precipitada de un compás extremo, de una regularidad, de una comprensión de lo desnaturalizado.

Naturaleza arteficial. 7 días de gota fría. + Nievessorianoart

18 oct. 2014

Tai Chi para AMACMEC. 2014






Mañana Tai Chi en Elche organizado por la Asociación de Mujeres Afectadas por el Cáncer de Mama en Elche y Comarca (AMACMEC). Os esperamos.

16 oct. 2014

Fragmentos mamíferos XLV



Tristeza

Es como un silencio. No se llena. Tampoco se vacía. Es como el grito mudo. La imagen ciega. El tacto de la nada. Es ese estar siendo. Ese llenarse de plomo ligero, de barro arenoso, de sangre sólida. Es haber entrado en un túnel con salida, sin quererlo, y ver en el fondo a lo lejos ese punto de luz.

Fragmentos mamíferos XLIV

 
Reflexiones de una profesora nietzscheana

¿Cómo habría sido mi vida si un dinosaurio rosa no hubiera tratado de comerme las pestañas y me comiera un poco más el corazón? ¿Cómo habría sido mi vida si las palomas hicieran la fotosíntesis? ¿Cómo sería la vida si pudiéramos respirar bajo el agua, cual fetos? ¿Cómo sería la vida si fuéramos capaces de decir a alguien de forma natural que nos alimentara? ¿O si el cortejo fuera hacer el baile de la marmota? ¿O si se reconociese por fin que la raíz humana y lo que arraiga es su sexo? ¿Y qué me dicen de decir que sólo el sexo nos ata a otros iguales y que el amor es una ficción platónica para disfrazar esa raíz? 
Es complicado explicar a Nietzsche sin plantearse un vitalismo básico. Por eso hay que parecer ser un rato nietzscheana para bailar en la fiesta dionisiaca.

Nico & Vinz, "Am I Wrong"


Esta canción -muy de moda, por cierto-, narra para mí la historia de la vida humana y de sus sentimientos. Es especialmente reveladora en las épocas del año en las que el elemento Pulmón se apodera de nosotros y nos llena de melancolía y tristeza.

15 oct. 2014

Fragmentos mamíferos XLIII


Intolerancia futuríblica

Uno, tres, cuarenta universos. Nos tornamos aire bajo presión. Y volamos cual globos de helio intersticiales, interespaciales. Y así, sin rumbo, quizás encontremos cuarenta universos que profundamente no alcancemos a conocer. Cual principitos buscando la raíz. La vida es un viaje de ida y vuelta. Curioso que cuando más tiempo tenemos para vivirla, más aéreos somos, más pretendemos sobrevolar. Y que cuanto menos tiempo nos va quedando, más deseamos experimentar a fondo las mínimas cosas. No me interesan ni los grandes proyectos ni los grandes futuribles. Tan sólo vivir este presente cerca de las personas recíprocamente amadas. 

12 oct. 2014

Feliz viaje



Vuelve el reloj. Regresa el tiempo. Con parecidas alegrías, con sus mismas preocupaciones. Qué agotador y hermoso a un tiempo lo cotidiano. Agotador porque estanca el anhelo de curiosidades. Hermoso ya que nos aproxima al ser de las cosas, porque sólo en su ritmo se hace fehaciente la verdad de lo que somos, con sus felicidades, con sus tristezas, con sus sueños. Y por eso ya siento que en un mes os voy a echar muchísimo de menos, mis niños. 

2 oct. 2014

Fragmentos mamíferos XLII


Paz

En casa, desde casa. Ahí fuera luchan relámpagos por abrirse camino de cielo. No saben que existe camino posible sin tormenta. Quizás no conocen lo que ahora anida en mi corazón. Esa paz tras hacer Tai Chi. Esas cosquillas cuando tu maestra te narra que tu forma es bella, única, tiene estilo propio y que has alcanzado a comprender lo que pocos alcanzan a tocar: la esencia del arte marcial, el movimiento meditativo y armónico. Y en ese momento de paz, justo en ese, es indiferente al corazón hasta la propia vida. No lucha por sobrevivir ni por irse. Simplemente está.

1 oct. 2014

Fragmentos mamíferos ILI



Aposente sus isquiones

Hay algo que siempre me ha llamado la atención y que me entristece profundamente. Es la capacidad de algunos seres humanos de buscar en la vida una especie de orejeras para reducir el foco de la mirada y aposentarse y conformarse con lo que llega y lo que tienen. Suele darse en lugares donde existe una seguridad con respecto a las necesidades básicas para la supervivencia. Y sobre todo en los círculos en los que las personas tienen trabajos fijos o perennes. Esas personas suelen aferrarse a modelos y parámetros establecidos para interpretar la realidad. Necesitan conceptos fijos que les marquen cómo debe ser el deseo, cómo se materializan cada una de las relaciones humanas de su alrededor, cuál es el modelo de familia, la buena madre, el buen hijo y el buen espíritu santo. En suma qué es lo normal y qué lo patológico. Son personas cargadas de prejuicios que vierten sobre una realidad caótica y cambiante. Y para mantener esos prejuicios y juicios tranquilizadores tienen que reducir su campo de mira. Además, suelen autoafirmarse constantemente para creerse que su forma de vida es la mejor, su familia es modélica, su pareja también lo es, tienen el mejor trabajo... Sin embargo, con poco que uno sea observador, físicamente se ven los signos de la irrealidad. Esas personas suelen acumular humedad y líquidos en su cuerpo. Suelen estar hinchadas -que no gordas- y embotadas. Y es que no "cagarse" en lo establecido a veces no nos hace liberar el malestar que envenena.