24 sept. 2015

Fragmentos mamíferos CI



Aquellas ratas que educamos para que nos gobiernen

Esos que acceden al poder, algunos, se convierten en las peores personas que a la sociedad quepa imaginar: traicioneros, trepas, mentirosos, pasivo-agresivos, pasotas a los que poco importan los gobernados... Es curioso, pero se creen imbuidos como por un halo de divinidad, incluso siendo contradictorios con sus anteriores formas de actuar. A veces, incluso, cuando la situación se agrava, actúan como autoritarios creyéndose que no lo son, por lo que la crítica les suena a esquizofrenia ajena, en vez de personal.
¿Y qué ha hecho la humanidad mal para que suceda que una persona pueda pasar de ser un simple profesor legal, simpático, afable, a un monstruo del poder, por ejemplo?
Desde mi punto de vista, la carencia de educación emocional, que lleva a una ausencia en tales personas de esa inteligencia emocional, hace que alguien correcto desde el punto de vista moral pase a ser alguien que disfrute viendo sufrir al otro.
Y se pierde la humanidad, la consideración de la circunstancia del otro. Asociamos el poder a la ausencia de inteligencia emocional. De hecho, esperamos del poder que sea autoritario y nos sorprendemos de los José Mújica y compañía. Y bien, ¿no sería deseable que tal forma de estar en el poder sea la más común? Permitimos que existan delincuentes gobernando en cada pequeña parcela de nuestra vida, porque pensamos y educamos en la base de que quien gobierna necesariamente va a ser un delincuente.


14 sept. 2015

Inauguración del centro Yoga Transforma. Elche


Por si os enteresan las jornadas de inauguración del centro Yoga Transforma de Elche. Entrada libre hasta completar aforo.

2 sept. 2015

Fragmentos mamíferos C



Tránsfuga involuntario

¿Dónde está? Se fue. Ha desaparecido. Anudó su macuto y, montado en su caballo, quizá se haya aferrado a unas largas vacaciones. Deja un vacío. El mismo que él siente al partir. Sin embargo, es difícil atisbar cómo es el dolor de quien se marcha. Vive porque sobrevive. Reinventa el recuerdo para olvidar. Pero ese canon lo persigue. Es el canon de tantos perfumes familiarmente exóticos que ha dejado atrás. Un día, quizá, espera reencontrarlos.