5 feb 2007

Noa Noa


Noa Noa caminaba por la orilla de aquel río, dedicando de vez cuando, con un pequeño gesto de su pié, alguna caricia al agua dulce que corría, sintiendo entusiasmada cómo a veces los inmensos salmones de Tahití acariciaban su piel. Con sus ojos abiertos por la curiosidad, como aquella de las figuras femeninas egipcias, giraba su rostro mirando cómo Paul Gauguin tallaba el pórtico de su pequeña cabaña cercana a la playa.
Paul inspiraba las formas del cuerpo de las mujeres de madera en el cuerpo de Noa Noa, y esculpía, día tras día, desde el amanecer, rodeado de los libros de Aristóteles cada vez que con su mano erguía de nuevo el cincel para hacer salir de entre las marcas de vejez de aquellos troncos la forma exacta del ombligo de Noa Noa.
Y Noa Noa corría y correteaba desgastando todos los rincones, a la búsqueda de esa nueva hoja de ese nuevo color que le faltaba por observar. En su cuaderno lo iba anotando todo, sí, era observadora, naturalista, y se preguntaba cada una de las preguntas que pueden plantear las posibilidades del lenguaje. También dormía junto a los libros de Aristóteles. Ella tenía la techné de la que Paul hacía uso en su escultura cuando creaba nuevas formas con las ya existentes, como cuando dedicaba cada segundo a hacer con cada hoja una nueva figura de papiroflexia, aquella techné que guiaba la mano de Gauguin cuando alcanzaba un pincel y un poco de óleo de su paleta, sin embargo ella acariciaba algo más que iba aprendiendo cada día, y aquello era lo que fascinaba, su sed de conocimientos nuevos la hacía beber imperturbable todo el agua de sus manos, sin dejar que una sola gota se escurriese entre sus dedos, sin dejar una que no fuese absorbida, y que no la hiciese crecer un poco más por dentro. Ella tenía lo inefable, aquello que ni siquiera los trazos de Van Gogh pudieron llegar a cincelar en su escultórica pintura.

2 feb 2007

A la memoria de Bertrand Russell


Un día como hoy, en 1970, falleció el gran filósofo, matemático y activista Bertrand Russell, y a él desearía hacer este homenaje, porque fue una de esas personas completas, que se cultivan y luchan por cultivar un mundo más justo.
Los que hemos estudiado filosofía lo conocemos en una faceta muy parcial de su inmensa vida, la escritura de los Principia Mathematica junto a Whitehead, con el que desarrolló la importancia de la lógica para la matemática. Pero, después de la experiencia de la Gran Guerra, pasó a ser un gran activista a lo largo de su vida, llevó su filosofía desde el ámbito de lo formal al ámbito de la ética y la política. Militó de pacifista durante la Primera Guerra Mundial, lo cual le llevó a la cárcel, y militó a favor de la proliferación de las armas para la lucha contra el fascismo en la Segunda Guerra Mundial, lo que también lo encerró en prisión.
En 1962, con 90 años, medió en la crisis de los misiles de Cuba para evitar que se hiciera efectivo el ataque entre las dos grandes potencias de la Guerra Fría.
Fue un gran avanzado para la época, apostando porque las relaciones sexuales fuera del matrimonio fuesen aceptables, ya que la fidelidad es una de esos corsés que da una forma que no habla de lo humano ("Matrimonio y moral". 1929)
También luchó por la causa feminista, abogando por la igualdad y el derecho al voto femenino en el Reino Unido, mientras era miembro del Partido Liberal, escribiendo en 1910 el artículo "Anti-suffragist anxieties" en el que ridiculiza la opción interna de los hombres que se oponían a esa igualdad.

He extraido aquí uno de los textos más maravillosos que he leído nunca, escrito en su Autobiografía tres años antes de su muerte. Es un balance maravilloso de lo que ha sido la vida, su vida, de cuáles han sido sus tres grandes preocupaciones y luchas: El conocimiento, el amor y la humanidad. Y esas son las tres luchas que desearía compartir en la vida con los amigos, sí, esos tres espacios planteados desde el principio de la revolución, y hechos palabra por Russell:

Tres pasiones, sencillas pero abrumadoramente intensas, han regido mi vida: el anhelo del amor, la búsqueda de conocimiento y la compasión insoportable por los sufrimientos de la humanidad. Estas pasiones, como fuertes vientos, me han llevado de aquí para allá, siguiendo un rumbo caprichoso, por encima de un hondo océano de angustia, hasta llegar al borde mismo de desesperación. He buscado el amor, en primer lugar, porque procura éxtasis, un éxtasis tan intenso que a menudo habría sacrificado todo el resto de mi vida por unas pocas horas de ese placer. Luego lo he buscado porque alivia la soledad, esa terrible soledad en la que tu conciencia estremecida mira por el borde del mundo el frío e insondable abismo sin vida. Lo he buscado, en fin, porque en la unión del amor he visto, como en una miniatura mística, la visión que prefigura el cielo imaginado opr los santos y poetas. Eso es lo que he buscado y, auqnue pueda parecer demasiado bueno para la vida humana, eso es lo que, por fin, he encontrado. Con identica pasión he buscado el conocimiento. He deseado comprender los corazones de los hombres, saber por qué brillan las estrellas, y he intentado entender el poder pitagórico por el que el número domina el flujo. Algo de esto pero no mucho, he conseguido. El amor y el conocimiento, en la medida en que eran posibles, me conducían hacia los cielos, pero siempre la compasión me hacía volver a la tierra. Los ecos de los gritos de dolor reverberan en mi corazón. Niños con hambre, víctimas torturadas por opresores, ancianos desamparados que son una carga odiosa para sus hijos, y todo el mundo de soledad, pobreza y sufrimiento constituyen una burla de lo que debería ser la vida humana. Ansío aliviar el mal, pero no puedo, también sufro. Ésta ha sido mi vida. Creo que ha merecido la pena vivirla, y la viviría gustosamente de nuevo si se me ofreciera la oportunidad.

Por un mundo más justo


No por ser sensacionalista, ni sensacionalista es este video. Tan sólo por dar un ímpetu a nuestra dignidad humana, para que miremos más allá de nuestros países, más allá de nuestros barrios, de nuestra vida, si todo esto es dignamente aceptable. Porque viajemos y veamos, porque ese viaje nos proporciona el conocimiento. Porque consideremos que la mayor parte de la gente del mundo vive para sobrevivir, porque se vive sin ser ciudadano (sin derechos), en nebulosas como las que se encuentran los inmigrantes, porque se cultiva la precariedad en tantas y tantas esferas. No por ello debemos sentirnos culpables, pero tampoco debemos obviar cómo vive la mayor parte del mundo, ni obviar el pensamiento de cuáles son nuestras pequeñas luchas para contribuir a que este mundo sea éticamente más justo, ni perder nuestra dignidad humana que nos acompaña a través de quejas infundadas.

http://www.youtube.com/watch?v=rc9URKOjV3A

25 ene 2007

Virginia Woolf


Un día como hoy en 1882 nació la escritora Virginia Woolf, que introdujo una problemática revolucionaria a la clase media alta inglesa, al plantear de manera radical la cuestión de los géneros y la ruptura de los cánones en los que la sociedad encorsetaba a sus habitantes. Criticó de manera general la cuestión de las costumbres y los modos de vida de esa clase social, la necesidad de un cierto tipo de comportamientos, de esas "buenas costumbres" que definían las burguesía en la que vivía. De ahí pasó a centrar su reivindicación ética radical a la cuestión de la mujer, planteando la pregunta constante en su obra sobre qué es lo que puede definir el ser de los géneros. ¿Qué significa ser mujer y ser hombre?, ¿cómo puede definirse el ser mujer u hombre de una manera esencialista: un cierto tipo de comportamientos, la posesión de una cierta anatomía sexual, etc.? Orlando es la obra principal es la que trata esta cuestión. ¿Y si un día nos convirtiésemos en una persona del género contrario al que supuestamente pertenecemos?, ¿acaso ese día no sabríamos comportarnos ni ser desde la forma esencialista desde la que estaba definida nuestro anterior género? Los límites de las fronteras son mucho más indefinidos que el trazado de una línea recta y clara, y hemos de luchar, como lo hizo Virginia Woolf, por romper con esos trazados que nos encorsetan para encontrar personas que sean ellos mismos, a las que el lenguaje y los códigos sociales les permita sentirse lo que piensan de sí mismos, y lo que desean. Por Virginia Woolf va hoy este homenaje, y, desde su filosofía, este ímpetu radical.

24 ene 2007

Qué, quién, cómo, cuándo, dónde, por qué...


"Usted ya no es ciudadano de este lugar"- así sentí que me mostraba un dedo impávido como el de un dios de Miguel Ángel en este último viaje a París. Entrando al metro ya no se tiene la tarjeta de todo el año, sí, aquélla que daba el pase digital a través de un chip a todos los lugares en todos los tiempos del subsuelo de esa ciudad. Entrando al museo tuve que hacer por primera vez toda la cola de los extraños, de los extranjeros, de los que pertenecen a la alteridad de la ciudad, aquéllos que fueron llamado los "bárbaros" por los antiguos griegos. Ya no tenía la tarjeta que da pase a todo el año para visita a todos esos museos, ésa que, como la del metro, da la libertad del ser ciudadano, del pertenecer al lugar que se camina, del definir unas fronteras con un trazo en el que se está dentro o fuera. Todos esos dígitos que definen la identidad y el origen, los que están en el DNI, que dicen de dónde se es, quién se es, hijo de quién, donde habita, y cuándo caduca y debe renovar su pertenencia. Sin embargo, ya lo saben los habitantes de las fronteras, no es posible definir con una línea clarificada cuáles son los límites de lo propio y lo ajeno. Fui ciudadana de París sin serlo, y ahora no lo soy siéndolo. El corazón es mucho más poroso de lo que definimos, las identidades, la sexualidad, el origen, la pertenencia. París forma parte de la vivencia, ¿por qué preguntar si es o no es, si está o no está, si es ahora o no lo es más? Si planteamos los polos como excluyentes el uno del otro, como planteaba Nietzsche el desarrollo de la cultura griega (o bien es Apolo, o bien es Dionisios), nunca sabremos hablar de nosotros. Apolo era el dios de la sabiduría, constructor, y sin embargo destructor, preso de la manía. ¿Acaso eso lo hacía dejar de ser el dios de la sabiduría?, ¿acaso se regía la misma por una necesidad de razón constructora, oponiéndose al opuesto al que lo hemos contrapuesto en las interpretaciones? Si hablamos desde las líneas establecidas, si hablamos de fronteras clarificadas, de aquí o allá, de ser o no ser, de pertenecer o no pertenecer, de amores excluyentes, de posesión, no hablaremos nunca de lo que somos, sí, somos más que todo eso, somos seres humanos, y es tan sólo radical la tarea de luchar por hablar de lo que está más allá de las formas encosertadas, es la tarea ética que desde la libertad inventa los conceptos y la vida que puedan dar un lenguaje en el que al fin nos sintamos nosotros mismos.

17 ene 2007

Jean-Pierre Vernant in memoriam


Esta semana murió con 93 años Jean-Pierre Vernant, uno de los grandes pensadores y conocedores de la filosofía antigua, que revolucionó toda la forma de mirar la misma, siendo profesor numerosos años en el Collège de France.

Aquí deseaba hacerle este homenaje con uno de los textos suyos más bellos que he leído en mi vida. Somo eso, un puente, siempre un puente hacia algún otro lugar, atravesamos fronteras, somos nómadas y viajeros:


Passare un ponte

«Passare un ponte, traversare un fiume, varcare una frontiera, è lasciare lo spazio intimo e familiare ove si è a casa propria per penetrare in un orizzonte differente, uno spazio estraneo, incognito, ove si rischia –confrontati a cio’ che è altro- di scoprirsi senza ‘luogo proprio’, senza identità. Polarità dunque dello spazio umano, fatto di un dentro e di un fuori. Questo ‘dentro’ rassicurante, turrito, stabile, e questo ‘fuori’ inquietante, aperto, mobile, i Greci antichi hanno espresso sotto la forma di una coppia di divinità unite e opposte: Hestia e Hermes. Hestia è la dea del focolare, nel cuore della casa. Tanto Hestia è sedentaria, vigilante sugli esseri umani e le ricchezze che protegge, altrettanto Hermes è nomade, vagabondo: passa incessantemente da un luogo all’altro, incurante delle frontiere, delle chiusure, delle barriere. Maestro degli scambi, dei contatti, è il dio delle strade ove guida il viaggiatore, quanto Hestia mette al riparo tesori nei segreti penetrali delle case. Divinità che si oppongono, certo, e che pure sono indissociabili. E’ infatti all’altare della dea, nel cuore delle dimore private e degli edifici pubblici che sono, secondo il rito, accolti, nutriti, ospitati gli stranieri venuti di lontano. Perché ci sia veramente un ‘dentro’, bisogna che possa aprirsi su un ‘fuori’, per accoglierlo in sé. Cosi’ ogni individuo umano deve assumere la parte di Hestia e la parte di Hermes. Tra le rive del Medesimo e dell’Altro, l’uomo è un ponte».

J.-P. Vernant

15 ene 2007

Referentes


Tu sombra desapareció al marcharte,

como un hito que quiebra el horizonte,

quedé con la existencia en un duelo.


Aquí estábamos, éramos, seremos.


Pero qué osó nombrar este presente,

que borraría las huellas de las dagas,

deslizándonos en el filo de sus fronteras.


Aquí estábamos, dos o más animales.


Los monstruos dominan las noches,

sin saber apenas esbozar más que alaridos.


Proferimos, vomitamos por no tener un lenguaje,

inventamos las artes que menten las formas.


Y aquí estábamos,

somos tantos y tan dolidos.

El malestar es nuestro signo,

somos tantos y tan poco.

Rosa Luxemburgo


Un día como hoy en 1919 en Berlín murió asesinada Rosa Luxemburgo, una de las grandes pensadoras del marxismo y el comunismo del siglo XX. Luchó por la consecución de la paz a través de la revolución en un frente opuesto a la entrada de Alemania en la Gran Guerra (I Guerra Mundial). Militante de la Liga Espartaquista, que luego daría lugar al Partido Comunista Alemán, participó en la Revolución de Noviembre de 1918 para luchar contra la monarquía del Reich alemán, y para instaurar una república democrática, que llegaría, sin que Rosa Luxemburgo pudiera verlo, con la República de Weimar en agosto de 1919.
Su participación en la Revolución le condujo a la muerte. Una de esas grandes personas que luchan más allá de los límites de su vida por las ideas, una de esas personas que muestran un ejemplo ético a seguir.
Por ser compañera, mujer, pensadora y revolucionaria, desearía hoy hacerle este homenaje.
Para saber más sobre Rosa Luxemburgo ver el capítulo dedicado a ella por Arantxa Hernández en el libro de reciente publicación 20 pensadoras del siglo XX, Guerra, María José y Hardisson, Ana (coord.), Ediciones Nobel, 2006.

9 ene 2007

De la igualdad de género


Hoy es el aniversario del nacimiento de la gran filósofa Simone de Beauvoir, a la que tanto debemos como teórica del feminismo en una época en la que necesitábamos de forma urgente una revolución que diese tiempo y espacio para las mujeres. Para los que hoy día piensan que todas aquellas revoluciones tuvieron lugar, y que hemos conseguido ya la igualdad, decir que todavía quedan muchas cosas por hacer. En primer lugar, es necesario seguir trabajando en la igualdad de género en países menos desarrollados en los que la condición de la mujer está bastante degradada. Si pensábamos que las teorías científico-filosóficas clásicas, que hablaban y justificaban una condición natural de la mujer inferior a la del hombre, no son más que algo que pertenece al pasado, no hay más que mirar que en ciertos países, como en Yemen, el derecho natural auspicia leyes que tienen que ver con estos términos, considerando a la mujer física, y por tanto legalmente, la mitad del hombre. Y éste no es un problema que debe preocupar tan sólo a los habitantes de esos países, sino que a nosotros mismos, dado que hoy día los problemas van siendo cada vez más globales. En segundo lugar, en nuestro propio país la igualdad, por más que se diga estar conseguida, no ha llegado todavía a lo que podría llamarse una paz perpetua. Son numerosos y reales los acosos sexuales en el trabajo, la inmersión de la mujer en puestos de trabajo de menor sueldo que los que ofrecen a los hombres, y la discriminación de la misma por el hecho de la posibilidad del embarazo. Por otro lado, ahora que estoy estudiando las oposiciones de filosofía para secundaria, es necesario remarcar lo patético que resulta no encontrar ni un solo tema de un temario de 71 que esté dedicado a ninguna mujer. Grandes fueron las filósofas y literatas teóricas del feminismo: Simone de Beauvoir, Virginia Woolf, y grandes fueron filósofas con nombre de mujer que elaboraron complejos sistemas políticos, podemos hablar de Hannah Arendt o de María Zambrano, ambas a la sombra de personajes como Heidegger u Ortega y Gasset. Por eso, aprovechando que hoy es el aniversario del nacimiento de Simone de Beauvoir, desearía hacer un homenaje a todas ellas, y alentar a las que estamos para luchar por esa igualdad, sea de la forma que sea.

5 ene 2007

La condición humana

Hoy el es día más feliz y más triste a nivel personal de los últimos años. Por fin he terminado la redacción de la tesis doctoral, y espero dentro de breve presentarla. Sin embargo, he descubierto la verdadera cara de la condición humana, que ya narraba Flaubert:

La vie se passe ainsi en sympathies trompeuses, en effusions incomprises ; ceux qui s’endorment dans la même couche y font des rêves différents, on rentre ses idées, on refoule son bonheur, on cache ses larmes ; le père ne connaît pas son fils ni l’époux son épouse, l’amant ne dit pas tout son amour à sa maîtresse, l’ami n’entend pas l’ami, aveugles qui au hasard tâtonnent dans les ténèbres pour se rejoindre, et qui se heurtent et se blessent quand ils se sont rencontrés.

L’Éducation sentimentale in Œuvres de jeunesse, Paris, Gallimard-Pléiade, 2001, p. 300.

1 ene 2007

De la dama boba o el amor


Para los amantes del cine inspirado en obras literarias, os recomiendo la película que hoy he visto inspirada en la obra de teatro de Lope de Vega, La dama boba. "Del amor nació la admiración, y de la admiración nació la filosofía". Así se resume todo este maravilloso escrito de Lope de Vega al final de la película. Es el amor uno de los mejores caminos hacia el conocimiento. Cuando se ama, se es más sabio, uno dedica más tiempo a hacer ciertas cosas, leer ciertas cosas, ver ciertas obras de teatro, cine, cultivándose así mismo, para cultivar el amor. Así, la boba es capaz de abandonar su estado de estupidez tan sólo por haberse enamorado. Es así como aprende a escribir, a danzar, y a hacer todas las tareas vitales que pueden llevarle a cultivar más ese amor hacia la otra persona. Una loa de crítica a un tema, el de la ignorancia, que, en pleno siglo de Oro español, relacionado con los anteriores discursos sobre la locura, tenía una importancia fundamental. ¿Es o no el loco, el ignorante, un cuerdo y un sabio?
Una interpretación ejemplar por parte de la joven actriz Silvia Abascal, que lleva en su mayor parte el centro de la película, será uno de los hitos que nos deslumbre en el camino al verla.
Y sea ésta una loa a la ética del cultivo del conocimiento y del cultivo al amor.
Feliz año a todos.

27 dic 2006

Al Gore y Nicolas Hulot. Por una conciencia ecológica


Para los que estéis interesados en las cuestiones de la ecología y el problema del riesgo del agotamiento de los recursos naturales del planeta Tierra, os recomiendo ver la película que Al Gore ha realizado, Una verdad incómoda. En ella, el una vez candidato para la presidencia de EEUU (2000) en la oposición a George Bush, va dando una visión, a través de una conferencia muy llevadera, de cuáles son los problemas ecológicos fundamentales del momento, siguiendo un canon expositivo muy comprensible para todo tipo de público, y siempre representando y ejemplificando cada paso con dibujos o esquemas comprensibles para todo tipo de usuario. Esta película-documental constituye una buena forma de adentrarse en las cuestiones de la ecología.
Para los que deseen profundizar más, el penúltimo número de Le Nouvel Observateur, de la semana del 14 al 20 de diciembre, ha sido dirigido por Nicolas Hulot, uno de los nuevos conocedores de la cuestión ecologista en Francia, y que ha pasado gran parte de su vida viviendo en la Antártida. Todo el número trata sobre cuestiones de la ecología, desde un punto de vista más erudito que el de Al Gore.
Ambos documentos son esenciales para una educación ecológica básica, que hoy día deberíamos todos tener, y que deberíamos transmitir a las nuevas generaciones.

25 dic 2006

Volviste

En ocasiones no nos damos cuenta de cuán valiosa e importante es una persona en nuestra vida hasta que no la perdemos. Y entonces sentimos el vacío de su presencia, y todas las fuerzas de las emociones del azaroso latido del corazón que se dirigían hacia ella, cambian de rumbo, se dispersan en un viaje lleno de una sed inefable por conseguir de nuevo ciertas cosas, ciertas acciones, ciertos momentos que formaban ya parte de nosotros mismos. Y en un baile de máscaras se camina de puntillas creando en cada mínima cosa un paraíso fragmentado. Y quizás todas esas nuevas danzas no sean reconocidas como producto de esa pérdida, y quizás cuando vuelve a aparecer la persona, después de tantos años, es cuando nos damos cuenta de cuán alejado estaba el ritmo en ese baile de máscaras. Quizás la vida se mueve por la inquietud ante las personas que se van perdiendo en el camino, y es tan sólo esa pérdida la que nos permite encontrar otras personas, que volveremos más tarde a perder, para encontrar a otras. Cada vez con una sed más poderosa, que nos hace seguir viviendo con mayor intensidad. La vida humana es la construcción de un desierto cada vez mayor en el que se van creando pequeños oasis, que son los grandes paraísos del día a día.

16 dic 2006

Por Turquía


Para los que no la hayan visto, merece la pena la película El señor Ibrahim y las flores del Corán de François Dupeyron, inspirada en la novela de Eric-Emmanuel Schmitt. Un lugar en el que se encuentran dos vidas, la de un señor mayor con la de un adolescente en uno de los barrios más bellos de París. Algunos paseos por la ciudad, muchísimos por sus afueras, donde se encuentra la realidad que se trata de esconder con la limpieza extrema del centro histórico. Y un pequeño viaje lleno de paisajes, de vida, de sueños: Turquía. Cuando al fondo, en el atardecer, sobre el horizonte de Istambul se escuchan los cantos de la llamada al rezo desde la Mezquita Azul, el corazón se llena de sentimientos como un haz incandescente que explota o implota en recuerdos que son de los sentidos, de las sensaciones, de la experiencia, del amor y el sueño.

12 dic 2006

Cómo viajar sin moverse de casa


Uno de los placeres mayores para el viajero, cuando no son épocas de viajar física, corporalmente, es coger uno de los tantos libros que nos ofrece la literatura de viajes, y un Atlas del Mundo, a ser posible virtual de una enciclopedia en el ordenador, para poder manejarse con rapidez, e ir caminando los pasos del viajero por el mundo.
Estos días están acompañados del viaje que Gustave Flaubert y Maxime du Camp hicieron desde París, pasando por Egipto, Palestina, Líbano, Constantinopla, Grecia e Italia. Es maravilloso hacer con ellos el crucero por el Nilo con la enciclopedia, viendo todos los lugares, las ruinas, los recuerdos de las vivencias de Flaubert sobre el pasado de la historia.
Uno de mis sueños ahora es hacer ese crucero por el Nilo, seguir los pasos de ambos. Podría ser una idea fantástica, para quien desee apuntarse.
Para los que les interese este viaje, existe una traducción castellana en Cátedra, colección Letras Universales: Gustave Flaubert, Viaje a Oriente.

10 dic 2006

Paseos por Lisboa


Hace tanto tiempo que no escribo en este blog, y tantas cosas han pasado que han impactado, cambiado tanto el interior como el exterior, que no soy capaz de resumirlas acá, ni tan siquiera merecería la pena relatarlas. Son una vivencia interna del secreto de lo íntimo en la autobiografía, del que hablaba Carlos Castilla del Pino.
Y sin embargo ahora existe algo que me ha despertado de nuevo a lo social, un ímpetu que desearía compartir con los amigos, que me hace dejar la vida de egoísta que he tenido este tiempo. El viaje que he hecho a Lisboa recientemente ha marcado con una huella imborrable la memoria del cuerpo. Y así se acusa un cansancio incomparable, indescriptible, lleno de pequeños dolores que son rumores, síntomas, manifiestos de lo que se lleva dentro, y con los que se convive en el día a día. No sabía que en una ciudad pudiese sentirse tanto el carácter, vivirlo internamente, y Lisboa sabe a Mar, sabe a viaje, sabe a recuerdos, sabe a saudade. Sabe a todos los navegantes, sabe a nao, sabe al ímpetu de la libertad que da la desembocadura del río Tajo al unirse con el Atlántico, sabe a ese perfume que, paseando por Belem siguiendo la dirección del mar, desde donde salían las naves, puede sentirse, se siente, de repente, en el instante en el que el agua salada domina ya sobre la cantidad de agua dulce.
Existe un café, A Brasileira, que es fantástico, con todos esos espejos al estilo del Folies-Bergère, en los que se siente el burgués que conquista y apasiona a la Suzot que pintaba Manet. Todas las maderas, la terraza, los nombres de Pessoa, y estar tan cerca de la estatua del escritor, sentarse junto a él, en la misma mesa, dibujar un homenaje a esa persona que, con todos sus personajes, tanto conquistó el corazón cuando era adolescente.
Y el castillo de San Jorge, ver desde allá cómo el sol va cayendo sobre la ciudad, en el horizonte del río que va llegando a la madurez de mar. Esos colores marrones del castillo casi derruido por el terremoto de 1755 dan al reflejo de la luz de ese sol del atardecer un color precioso que se instala en la mirada, que habita en ella, y que da a Lisboa un nuevo carácter, una nueva visión, un nuevo nombre, como los tantos de Pessoa, que sabe a melancolía, a ese tipo de melancolía portuguesa que nombra lo que se soñó y nunca se tuvo, ni tampoco se podrá tener. Así son los fados, tan tristes como el alma de Saturno.