21 dic 2009

Fragmentos romanos XVIII

El gato casero

Un maullido corona la mirada romana a Elche. Las cúpulas lázuli se tornaron esperanza. Observamos impávidos el tiempo pasar. Sin embargo, la vida orgánica hace mutar interiores. Caminamos pasos sin apenas percatarnos.
El pajarito enjaulado abrió su único ojo. Miró esta vez los barrotes de su libre prisión. Había uno de entre todos ellos color verde. "Ése -pensó- es el tono preferido de los felinos". Lo llevas en tu bolso como él lo lleva en su corazón. La amistad, poderosa, es capaz de vencer toda circunstancia.

20 dic 2009

Buenas noches, Teresita


Ruido y más ruido en la noche. El mundo se llena de sonidos que golpean el oído de Teresita. Se acurruca entre los huecos del gotelé de las paredes de su casita en el palmeral ilicitano y piensa. Quizás entre esos recovecos el silencio se haga. Quizás entonces pueda escuchar sus propias palabras. Recuerda el agua de aquella fuente romana en la que se bañaba con el calor de octubre. Abre su ordenador. Una nana. Desde muy lejos, quizás oriente, su amigo el Bichito le regaló una nana. Lo echaba de menos. Se hizo la paz. Podía sentirse el sonido melancólico de una viola.

Chiquitita



Gracias

19 dic 2009

Fragmentos romanos XVII

La catedral mutante

El regreso a casa soñó con ser incierto. Cual Odiseo habitamos otra vez aquella cama. Verbo de agua que es torrente. La piel extraña la cal.
Toda ciudad habita un río. Del Tevere al Vinalopó existe tan solo un veloz instante. Santa María sopra Elche es ahora un monstruo. Mutó y crecieron en su corazón nuevos jardines. Otra carne camina. Otras ideas. Somos urbanismo inédito, poblado de voraz arquitectura. En un espacio podemos crear tantas posibilidades... Caminamos en la cotidianeidad sin apenas percatarnos de ello. La distancia nos hace cambiar la mirada. Sobreviven a ella tan sólo los que se instalaron en el centro de un corazón libre y enjaulado.

15 dic 2009

Atención al cliente



La deshumanización de las relaciones de cada persona con su cotidianeidad y con los otros va ganando terreno en estas sociedades del capital. Nacemos mamando de un pecho que produce monedas de oro, y de otro que nos enseña sólo y ante todo a pensar en nosotros -y que rueden cabezas, que no son la mía-. El bienestar del otro, sus sentimientos, sus necesidades básicas aprendemos a no tenerlas presentes en la jerarquía de valores de nuestra ética.
Pero siempre quedará una pequeña katana y personas con espíritu samurai para atentar contra todo ello. A veces nos pueden sorprender, como en el caso de este corto dirigido por Marcos Valín y David Alonso y animado por David Priego, Allende Bodega, David Alonso, Marian Ramis, Marcos Valín, María Monescillo, Francisco Martín, Aitor Ávila y Lidia España.

14 dic 2009

El Bichito grita a Roma



A
l Bichito le gustaba que llegara la noche. Sus ojos se abrían despiertos y se llenaba de curiosidades. En esos momentos sacaba su pequeño disco duro portátil del bolsillo más recóndito de su chaquetilla negra. Estaba repleto de grandes regalos. Con él se deleitaba escuchando aquellas piezas que habían ido floreciendo en su vida. Una película a media tarde, una ópera al llegar al anochecer.
El Bichito gustaba de trepar, y aquella noche, proveyéndose de la bufanda de colorines que le tejió su tía abuela, subió al punto más alto de Roma. Barrió con la mirada la ciudad desde San Pietro Vaticano hasta las termas de Caracalla. Entonces recordó la última vez que volvió a enamorarse. Cayó, cayó de nuevo. Y fue cayendo como bajó a por su MP325 para escuchar a Monteverdi. Pensaba, sentía, una carta más volaría hacia tierras flamencas. Lo decía el brillo de sus ojos.

Fragmentos romanos XVI

El dátil de tus muelas

E
l pajarito enjaulado no pudo abrir su único ojo legañoso. Soñaba contigo. Pensó en la magia de los sueños que te traen recorriendo tantos kilómetros. De nuevo un silencio, tu silencio. Sin abrir el ojo pudo levantar la persiana. El jardín romano seguía ahí, donde el granado realizó su genuflexión ante el invierno. Donde el naranjo todavía lucha con frutos venciendo las nubes grises. En breve sería el faro de Santa Pola reflejo en sus ojos, o quizás un parque lineal poblado de patines del recuerdo. Al pajarito enjaulado le importaban las palabras, pero amaba más la virtuosidad de tu silencio interrumpido con algún susurro frente al puerto.
Roma al observarte, único ojo monstruoso, le hizo comprender qué significa amar de una forma adulta. Sin torturas, sin grandes éxitos. Sin psicologías ni celos ni egoísmos. Como la vida, amar es un pacto ante el espejo.
El pajarito enjaulado vive en una jaula en llamas. Plantó un dátil. Ahora éste habita en tus muelas. Un estornino rompió un huevo en tu boca.

Revista de Literatura Barcarola nº 73


La revista literaria Barcarola saca a la luz su número 73 en el que conmemora los 30 años de existencia y avatares en el mundo de la literatura.
En él, entre poemas, relatos, artículos monográficos y traducciones inéditas, podéis leer el dossier dedicado al escritor francés Gérard de Nerval (1808-1855) coordinado por la presente, Nieves Soriano Nieto. Allí aparecen artículos que reflexionan sobre los escritos de viaje del autor poco después del bicentenario de su nacimiento. Fátima Gutiérrez (Universidad Autónoma de Barcelona), Tomás Segovia (Poeta y traductor de la obra escogida de Nerval en Galaxia Gutenberg), Hisashi Mizuno (Kobe Kaisei College. Japón) y la propia Nieves Soriano Nieto (Filósofa) dan pie a nuevas perspectivas en el ámbito hispano sobre el autor. Además, en el dossier podéis encontrar la traducción de un nuevo fragmento de su Viaje a Oriente -aparte de los realizados por Tomás Segovia en su traducción de obras selectas de Nerval en Galaxia Gutenberg-, dedicado a la estancia de Gérard de Nerval en Líbano.
Espero que lo disfrutéis.
Es posible acceder a la edición digital de la revista en el siguiente enlace:
http://www.barcaroladigital.com/

12 dic 2009

Fragmentos romanos XV

Miembros descuartizados

E
l arte en fragmentos pervierte la Forma. En el siglo I a. C. los griegos esculpían buscando la belleza. Teorías del canon navegaban la estética. Tan sólo era accesible el gesto del cincel a aquéllos que podían, de la naturaleza -la roca-, concluir con una obra bella.
No es camino inerme un paseo por el Museo Barraco. Los pedazos de aquellas obras desfiguran el gesto. La escultura es ya otra distinta de la que fue. Rostros desfigurados, miembros descuartizados gritan el devenir de la Historia. No hay memoria que pueda rescatarlos. Por más que arrullemos esfuerzos, empresas, estudios, su forma ha cambiado. No es aquella Belleza la que nos inunda al observar los restos del arte. El propio canon se ha quebrado. Revivimos con la mirada tiempos históricos en un mismo espacio. Luchamos en una batalla deshecha. Policleto aúlla. Es su nueva Forma el presente de la Historia.

Fragmentos romanos XIV

Éticas romanas

T
an sólo dos máximas acontecen al ser humano libre: vivir luchando y vivir resistiendo.
Sentir es revolucionario. También creer en las grandes ideas y en las pequeñas cosas. Afirmar una identidad disuelta. En gran parte de las ocasiones ésta no coincide con patrones culturales establecidos. Resistir a doblegarse ante lo que oprime la lucha por todo aquello en lo que se cree. Las batallas no tienen por qué ser grandes o mediáticas. Luchar y resistir es algo cotidiano. La mejor actitud en la batalla son las parcas palabras y los actos de la ética en la que uno cree. No hay enemigos en tal batalla. Tan sólo impedimentos salvables con actos éticos. Si algo muestra resistencia u odio, podemos responder con Amor. No hay mayor silencio para lo que oprime que ser respondido con Amor. La opresión abandera una ética. Ésta es la de lo normal o admisible culturalmente. De ella se hace presunción de ser la única aceptable. Responder a ella con actos de Amor doblega la ética normalizada con patrones sensatos y humanos.
El silencio se hizo. Aquellas dos viejecitas tomaban el viernes por la mañana su desayuno en un café del Trastevere. Se miraban y se amaban. Narraban la historia de una imagen. Las arrugas de sus caras dijeron todo. Habían envejecido dando Amor.

9 dic 2009

Fragmentos romanos XIII

A una compadre comunista

Intentaba correr sin saber bien hacia dónde. Seis piernas me llevaban. Ignoro si era la danza quien caminaba, o si rodaba vibrando en Sanpietrini. La velocidad no existe cuando extenuado queda el baile que busca desesperado un rincón de Bernini.
La vida en ocasiones te lleva a lugares desiertos. Fábricas, vehículos, mangueras de petróleo crecen con los árboles de invierno. Correr bien sin saber adónde acaba en otro destino. Un cartel de Roma tachado. Es posible. Quería acabar escapando. Hacía media hora te dejaba en la terminal 3 de Fiumicino. Ya no regresaba a Roma. Tomé el camino hacia el norte. Allí, balbuceando lenguas ignífugas. Buscadme en el lugar donde habita el desierto.

Mujeres en la Italia del siglo XVIII

Laura Bassi

Maria Teresa Agnesi Pinottini

Maria Gaetana Agnesi

La Italia del siglo XVIII vio crecer a un gran número de mujeres dedicadas al cultivo del espíritu y a la cultura. Algunas de ellas, como Laura Bassi, pudieron incluso acceder al ámbito institucional de la cultura, dedicándose a la enseñanza de sus conocimientos -tarea que hasta ese siglo estaba siempre en manos de hombres-. El hecho del crecimiento de mujeres cultas en la Italia de la Ilustración sorprendía a los grandes viajeros que llegaban a visitar ese país. Charles de Brosses, en sus Lettres d'Italie escribe: En breve verás que aquí hay mujeres incluso más eruditas.
De entre esas mujeres, aquí les ofrezco algunas, por si no las conocían.
Laura Bassi, nacida en Bologna, fue profesora adjunta de anatomía en la Universidad de Bologna en 1731. En 1732 tuvo la oportunidad de entrar a estudiar en el Istituto delle Scienze, siendo la primera mujer en formar parte de tal academia. En 1733 obtuvo la cátedra de filosofía, enseñando especialmente la física newtoniana. En 1766 el papa Benedicto XIV formó un grupo de 25 profesores, los mejores de Italia, que estarían a su cargo y para los que haría de mecenas en las investigaciones. Laura Bassi, a pesar de las reacciones sociales en contra de su pertenencia a tal grupo por su condición femenina, luchó por ese puesto hasta que lo consiguió. Fue la primera mujer en Italia que estuvo integrada en el mundo institucional de las letras.

Maria Teresa Agnesi Pinottini desarrolló sus curiosidades en el ámbito de la música, llegándose a convertir en una importante compositora. Importante fue su cantata pastoral Il restauro dell'Arcadia, estrenada en el Teatro Regio Ducal de Milano en 1747. Sus composiciones causaron sorpresa y admiración en viajeros como Charles de Brosses o el conde Gerolamo Ricatti. Los que le dedicaron largas páginas de elogios.
Maria Gaetana Agnesi, hermana de Maria Teresa Agnesi, desarrolló sus estudios en el ámbito de las lenguas, la matemática, la filosofía y la teología. Reseñable fue la publicación de sus Instituzioni analitiche ad uso della gioventù italiana, obra que fue traducida al inglés y al francés. En ella, hace una recopilación explicativa a modo de libro de texto de las diversas teorías matemáticas aisladas que se habían ido desarrollando en los últimos años en Europa. Entre ellos fue muy notable el comentario realizado sobre la curva que hoy día se conoce como "bruja de Agnesi".

4 dic 2009

Fragmentos romanos XII

Amar es cosa de monstruos

El pajarito enjaulado es un monstruo. Quizás por su condición de ser informe es capaz de tanto amor. Cada mañana, al levantarse, golpea fuertemente con su caja torácica la jaula viva y roja. Siente el calor que ésta desprende. Se quiebra en sonidos un poco más alguna costilla. Tiene una colección de figuras preciosas hechas con su imaginación al mirar las fisuras que van quedando. Las observa. Son sus vivencias. Cuanto más amplio es el campo de heridas, más seres bellos dibuja con su imaginación. Cuanto más monstruoso es, tanto más es capaz de amar. Sueña que un día estarán sus costillas tan llenas de fisuras que serán una mancha uniforme. En ese momento, sus huesos serán como los de un unicornio. El pajarito enjaulado abre los ojos por la mañana canturreando. Cada cosa que vive forma parte del Amor.

1 dic 2009

Fragmentos romanos XI


Tu silencio

¿Recuerdas cuando jugábamos a hacernos cosquillas con los piececitos en el sofá? ¿Y cuando nos abrigábamos con el frío ilicitano debajo de una manta para pasar la tarde leyendo? Se tostaba la luz de la tarde. Encendíamos la luz de la noche. Vomitábamos pajaritas de papel y estábamos un poquito más cerca, un poquito más, sin darnos cuenta.
Corriste aquel día. Un gesto tuyo dijo tanto. Enmudecías en palabras cuando mi ser se deshacía en tristeza. Ciega hacedora de infartos fui. Ahí estabas. Mirándome en la puerta del bar. Llovía y tu coche se veía en gris plata. Abrí la puerta. Aquel día no me puse el cinturón de seguridad. Bebí el último Campari que me quedaba y recorrimos tantos kilómetros. En silencio. Bello silencio tuyo. Te miré los ojos curiosos. Sentí dentro el camino. Aquél fue el pacto más verdadero y ético que nunca he hecho. Héme aquí, periplo romano, pensando en ti mientras camino el Viale delle Belle Arti.

Lavinia Fontana y Sofonisba Anguissola

Lavinia Fontana. Antoinette Gonsalvus
1580. Château du Blois

Sofonisba Anguissola. Retrato de Felipe II.
1570. Museo del Prado

El siglo XVI en Italia acogió a dos grandes pintoras, dedicadas fundamentalmente al retrato, Lavinia Fontana y Sofonisba Anguissola (además de ver nacer a Artemisia Gentileschi).

Lavinia Fontana nació en 1552 y fue educada en la pintura por su padre. La biografía de Lavinia es muy particular, sobre todo porque consiguió dos hechos importantes por los que tuvo que luchar por su condición femenina. En primer lugar, logró representar pictóricamente mujeres y hombres desnudos en pinturas de escena mitológica o religiosa. Para ello, hizo uso de modelos a su vez al natural. En segundo lugar, se desentendió, junto a su marido, de los roles femeninos matrimoniales. Se casó con Gian Paolo Zappi, quien se encargaba de las tareas domésticas, mientras ella trabajaba en su pintura remuneradamente.
Son conocidas las representaciones que realizó de la familia Gonsalvus. Esta familia de origen canario, que padecía aparentemente de la enfermedad Hipertricosis Lanuginosa Congénita, dio lugar a la corroboración en el imaginario del mito de los habitantes peludos de las islas.

Sofonisba Anguissola nació en 1532. Su biografía es también peculiar en tanto que logró abrirse un gran hueco en el mundo de la pintura incluso con su condición genérica. En primer lugar, en su estancia en Roma tuvo un encuentro con Michelangelo que dio lugar a una relación magistral en la que Sofonisba pudo impregnarse de las enseñanzas de Michelangelo.
En segundo lugar, en su viaje a España en 1559 tuvo la oportunidad de retratar a la corte española, siendo recientemente reconocida su autoría del conocido Retrato de Felipe II que había sido atribuído a Alonso Sánchez Coello.

¿Polis en esta sociedad?

1. La escritura es libre.
2. Punzante, humorística, hiere, emociona, vierte, pervierte.
3. Es en ocasiones tan dolorosa porque llegamos a entender lo que nos dice.
4. La verdad expresada con libertad duele.
5. Se contradice con nuestra idea de creer que también nosotros somos libres.
6. Sin embargo, buscamos constantemente cadenas -prejuicios-.
7. ¿Libre es aquella persona que no juzga a los otros?
8. ¡Cuántos discursos hemos escuchado críticos con los prejuicios sobre los otros de personas que se prejuzgan a sí mismas!
9. No se puede ser generoso con el otro, sin ser generoso con sí mismo.
10. Para ser generoso con uno mismo es necesario ser libre de dos formas: de espíritu y corporalmente.
11. La libertad de espíritu se encuentra con más frecuencia en nuestras sociedades que llaman a la cultura democrática y dialogada -con más frecuencia, pero escasamente-.
12. La libertad física, que tiene que ver con los sentimientos, emociones, deseos, creados por nuestros órganos de los sentidos, escasea en estas sociedades. Nuestra cultura se empeña en conceptualizar y juzgar el mundo de los sentidos. Nos educan en represión y conducción de la corporalidad, de la sexualidad, y nosotros repetimos patrones. Se han creado instituciones de diversos tipos -más tradicionales, más progresistas- pero todas tienen a la base la educación unificada del cuerpo.

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Aquel día leí un chiste de El Jueves. Cómo me entristece que bromeemos en base a conceptos asumidos físicamente. ¿He de reírme otra vez más con chistes de tíos buenos que hablan de tías buenas y viceversa? ¿Y considerar que todo lo que no sea eso es homosexualidad? ¡Qué forma más curiosa de concebir el cuerpo de los otros y el propio cuerpo! Y más curioso que sea ésa la forma directa para integrarse socialmente. ¡En fin, Pilarín!