30 ago 2007

Mary Shelley


Un día como hoy, en 1797, nació Mary Shelley. Mary Shelley, además de ser la hija de una de las primeras reivindicadoras de la igualdad de géneros, Mary Wollstonecraft, y, por tanto, de haber recibido una educación en esos términos, fue una escritora del Romanticismo. Su gran obra, y a su vez la más conocida, fue Frankestein. A la hora de adentrarnos en la interpretación de la importancia de esta obra hoy día y en su época, siempre se nos olvida recordar que la novela se llamó Frankestein, o El Moderno Prometeo. Prometeo fue aquel que en la mitología griega robó el fuego a los dioses para concedérselo a los humanos. A fin de cuentas, el fuego fue uno de los grandes descubrimientos considerados al origen de la civilización, y representa el conocimiento, que pasó de ser algo exclusivo de esos dioses a ser algo compartido con los mortales.
Prometeo fundó la civilización humana. En la época de Mary Shelley, en la que la historia humana, por los acontecimientos europeos en torno a los años posteriores al fracaso de la Revolución Francesa, estaba en crisis, lo que quedaba como posibilidad era la construcción de un nuevo Prometeo, producto mismo de la ciencia y del conocimiento que dio el Prometeo antiguo a los seres humanos. Así nació Frankestein, el nuevo mito soñado para pensar el fundamento de una historia diferente para el futuro. Este devenir debía utilizar otros paradigmas de modelo, ya que se identifica el mismo siglo XIX con un producto fracasado de esa historia humana -europea-, que comenzó en su origen con la civilización griega. Así, se necesitaban nuevos mitos fundadores para inventar la nueva sociedad. Ese personaje, Frankestein, intentaría sin lograrlo -como tampoco logró el Romanticismo alemán o inglés de la época- una forma de salida a esa crisis.
Con esta obra, que deberíamos dejar de leer como una novela de terror, Mary Shelley se convirtió en una de las grandes pensadoras románticas de la Inglaterra de la época. Desgraciadamente, debido a los diferentes paradigmas de estudio que han venido dominando en la historia hasta hoy día -y por ello reivindicamos mediante este homenaje- ha dejado de pensarse en esta autora como una de las grandes representantes del Romanticismo.

25 ago 2007

La Tucancita Cosmopolita


Por las tierras del mundo, acompañando algunas veces a Tucán, está volando la Tucancita Cosmopolita. Ella, una gran tucana, va recorriendo países con su mochila al hombro fotografiando las situaciones políticas en su retina para buscar las formas de la revolución. Entonces encuentra amigos, animales del hábitat, que quieren ayudarla con el estudio de campo para conocer las actitudes vitales y políticas con respecto a cada situación: Mozambique, Tailanda, Siria, Jordania, Egipto, y tantos otros lugares.
La Tucancita Cosmopolita veranea en Mojácar, junto al Tucán de Mojácar, ayudando también a reforestar las zonas desérticas de la sierra de Cabrera. Se sube al pico más alto, cerca de donde están los inmensos cables de la luz plantados magnetizando el ambiente, y los picotea hasta no dejar ni uno vivo, porque dice que esas ondas mutan a sus amigos los jabalíes, que acuden ya al caucho más que a su comida natural.
A veces viaja a las más altas montañas de los lugares con más lluvia, y se lanza por los barrancos con los diferentes estilos de tucancita cosmopolita: toboganes, saltos, o descenso planeando, remojándose para quitarse el polvo de las alas, y gritando de la emoción de estar rodeada de las rocas, que surgieron, dice, de lo más profundo de la belleza de la Tierra.
La lagartija Teresita, que paseaba despistadilla con su sombrero de paja y su rama de trigo en la boca por Mojácar, se la encontró cerca de la Cueva del Lobo. Y fue una gran suerte, porque después de escuchar las actitudes de la Tucancita Cosmopolita la vida se ve de otra forma. Siempre que se habla con ella queda alguna frase que adorne las actitudes de cada día.

23 ago 2007

Cómo hubiera sido

¿Cómo hubiera sido la vida de otra forma?,
¿cómo hubiera sido vivir en Reus, proper de la Neus?,
¿cómo hubiera sido ser vecina de Gaudí,
estar a 13 km. de Tarragona,
y coger el Euromed del Mediterráneo?,
¿cómo hubiera sido trabajar en el IES d'Horticultura i Jardineria,
dar clases por la mañana en el bachillerato,
y estudiar por la tarde las nuevas especies de plantas del hortus?,
¿cómo hubiera sido poder conocer cuáles son las flores que regaló al corazón una amiga?,
¿cómo hubiera sido vivir esto como algo más que una fantasía?,
¿cómo hubiera sido no poder preguntarse cómo hubiera sido?

22 ago 2007

La Declaración de los Derechos Humanos


Un día como hoy, en 1950, la Asamblea Europea aprobó la Declaración de los Derechos Humanos, que había sido redactada por la Asamblea General de las Naciones Unidas dos años antes para ser difundida . Tras pasar por dos guerras mundiales, y tras los episodios del fascismo, la Europa de la época se percató de que lo deseable era la buena convivencia, y de que para conseguirlo se necesitan unos pactos de cuáles son los mínimos a respetar.
La Declaración de los Derechos Humanos nos habla de esos mínimos a respetar, tanto a nivel legislativo, como a nivel ético y moral, que acompañan al ser humano por el mero hecho de ser humano, es decir, que hablan de qué es lo inviolable dentro de la esencia humana. El derecho a la vida, el derecho a que no practiquen con nosotros la esclavitud, el derecho a no recibir malos tratos, el derecho a una personalidad jurídica, el derecho a no ser arrestados de manera arbitraria, el derecho a la presunción de inocencia, el derecho a la libre circulación, el derecho al asilo, el derecho al matrimonio, el derecho a la nacionalidad, el derecho a la propiedad, el derecho a la libertad de pensamiento, el derecho de reunión, el derecho a la democracia, el derecho al trabajo, el derecho al descanso, el derecho a una educación gratuita o el deber respecto a la comunidad.
Algunos de ellos, por su formulación teórica, o por las prácticas que se llevan a cabo en su aplicación han sido enormemente discutidos. Hablar de Derechos Humanos que acompañan la esencia del ser humano por el mismo hecho de ser humano implica una forma de universalización, o universalismo. Es evidente que no todos los seres humanos somos iguales, porque existe la diversidad de pensamiento, de opiniones, etc, lo cual brinda una enorme riqueza. Sin embargo, para poder hablar de la justicia, para dar y recibir un trato equitativo, es necesario considerar legislativamente que somos iguales ante la ley, que unos pactos de mínimos nos lo garantizan, y que esos pactos de mínimos, como pactos, pueden completarse con nuevos debates. Los Derechos Humanos se convierten, así, en una formulación pionera en una lucha a nivel mundial por la justicia, la fraternidad y la libertad.

12 ago 2007

El muro de Berlín


Un día como hoy en 1961 se comenzó, en plena madrugada, la construcción del muro de Berlín. Uno de los acontecimientos más violentos de la historia que marcó la división de una ciudad cerrando el tránsito y la libre circulación de los ciudadados de un lado a otro. Todo separado por una barrera física, cuando la vida de los seres humanos no alberga en sí fronteras definidas. Resulta imposible hablar de las biografías, de las geografías de los ciudadados en base a las fronteras. De esto saben hoy día los ciudadanos que viven cercados por muros en Palestina fundamentalmente, o en México frontera con EEUU.
Afortunadamente el muro de Berlín cayó en 1989. Sin embargo, quedan hoy en el mundo tantas barreras por derribar, luchemos por decir cómo son esos lugares personales y sociales en los que no puede hablarse de frontera alguna.

11 ago 2007

Jameau, el cuervo de Villejuif


En Villejuif, maravilloso lugar de las banlieus sur de París, a una lúgubre casa fue a vivir hace unos años Jameau, sembrando en el barrio la oscuridad y la enemistad. Jameau, tucán europeo de origen, que luchaba por su revolución (que a día de hoy, de tanto tiempo que pasó de aquello, nos es desconocida, por más fuentes del Instituto de Estadística Tucaní que consultemos), decidió un día ir a París a formarse en sus conocimientos. Aprendió cosas en esos largos años, y, al mismo tiempo que las aprendía, desaprendió las cosas que tienen que ver con la convivencia, la convivialidad y la fraternidad, hasta que pasó a convertirse en Jameau, el cuervo de Villejuif. No es que París sea una ciudad propia para transformarse en lo que Jameau es hoy día, sino que en ella, como en toda gran ciudad, se alojan también personajes de la galantérie que viven a base de comportamientos caracterizados por una ausencia de ética. Conocidos son los cuervos negros de París, que aterran y siembran la oscuridad y la enemistad entre las aves, espantando a las palomas torcaces que con sus bellos ojos adornan el Jardin de Luxembourg.
Así Jameau, conforme con los años le iban creciendo los rasgos físicos de ser huraño (aumento de curvatura de la chepa, acompañada del uso de gafas oscuras, para esconder la mirada y no ser intimidado en un débil interior), fue ahorrando, cual vieja contable del Quattrocento flamenco, para comprarse una casa en Villejuif, y poner allí la sede de esa negra oscuridad que iba creciendo en su corazón. Solitario, poco comunicativo, se limaba el pico cada mañana para poder hacer la mayor cantidad de sangre posible en sus víctimas.
La lagartija Teresita tuvo la mala fortuna de encontrárselo en el camino de la vida de la revolución, ya que le pegó un picotazo en una pata que todavía le duele. Y sin embargo fue una fortuna encontrárselo, porque de nuevo Teresita busca Tucán urgentemente para luchar contra la terrorífica oscuridad sembrada por Jameau en el corazón de Villejuif, y sabe que al final la fraternidad y la ética triunfará, y que en Villejuif crecerán algún día de nuevo las flores.

8 ago 2007

El Tucán Carioca



En Brasil, en el jardín botánico de Curitiba, habita el Tucán Carioca. Aunque de origen de Río de Janeiro, y gran apasionado de los baños en la playa de Ipanema, y de los altos vuelos a la montaña de Dois Irmaos y al Cristo Redentor en el Cerro del Corcovado, tiene la sede de la revolución en la capital del estado de Paraná. Allí, el Tucán Carioca de ojos inmensamente azules junto a sus compañeros mantienen una ciudad maravillosamente verde, en la que, según informan fuentes del Departamento de Estadísitica Tucaní, a cada habitante corresponden 51 metros cuadrados de superficie vegetal. Sí, así que imagínense cuánta superficie verde debe haber para una ciudad de 2 millones de habitantes en pleno Brasil. El bosque Alemao, el bosque Boa Vista, el bosque Capão da Imbuia y tantos otros lugares son los que componen el maravilloso paisaje de la zona, que dio lugar, en lengua indígena, al nombre de la ciudad como "lugar donde existen abetos".
El Tucán Carioca cada mañana se encarga de hacer la ronda pertinente que le asegura que cada uno de los transportes ecológicos funciona a su hora, que los carriles bici no son interrumpidos por camiones que descargan mercancías en los comercios, y que no se hacen atentados contra la flora y la fauna que habita en cada rincón de la ciudad. Pero no todo resulta tan fácil, porque en los últimos años -contó el Tucán Carioca a la lagartija Teresita- con el desarrollo y el crecimiento de la ciudad se ha producido un gran aumento del nivel de contaminación de las aguas. Así, el Tucán Carioca y sus compañeros de la revolución, guiados por sigilosos lagartones de Brasil, dedican su tiempo también a picotear en los pelos o en las calvas a aquellos que vierten residuos tóxicos en las aguas de la ciudad.

7 ago 2007

Las islas Canarias


No sé si vieron la foto de la portada de El País del día 1 de agosto, realizada por la agencia EFE. Aquí se la dejo, con las dos islas arrasadas en una gran parte por el fuego, Gran Canaria y Tenerife, a las que parece haberles salido una estela. Ésta, imagen del fuego mezclado con las nubes desde el satélite, parece señalar la fragilidad de las mismas, como si fuesen estrellas fugaces, nómadas que en el horizonte de la destrucción fuesen a cambiar de forma y de lugar.
Es un gran asalto a la naturaleza y a los seres humanos que el fuego arrase hectáreas de bosques que costará tiempo reforestar.
Seamos prudentes, que los incendios que nos asolen no sean provocados por la mano humana.

6 ago 2007

Patinir


Durante estos meses, hasta el 7 de octubre, se puede visitar en el Museo del Prado la exposición dedicada al pintor flamenco Joachim Patinir, que vivió y produjo su obra durante el siglo XV.
El paseo por esas salas sugiere, atendiendo a los antecesores de Patinir y a los sucesores, una forma casi intuitiva de interpretar el porqué del surgimiento de ese tipo de pintura en Flandes. El Bosco, Bruegel -aunque casi ausentes por la intensidad de la obra de estos desde el punto de vista de la tradición, frente a la de Patinir- junto a este autor dan lugar, a través de una forma de pintar muy especial, cultivando el detalle, a tres grandes constelaciones que tratarían cada uno de ellos, y que surgen en el contexto histórico de la época.
En primer lugar, se pinta el paisaje, y casi, como en la pintura italiana se comenzaba a hacer, un retrato o una escena de personajes se convierte en una excusa para poder pintar ese paisaje. El paisaje flamenco de la época se distingue del italiano por ser un paisaje no sólo de naturaleza, sino de arquitectura y de costumbrismo. Así, Patinir, al fondo de cada una de sus escenas, normalmente justificadas por una lectura de la Biblia, hace aparecer una arquitectura creada por él mismo, y que, de ideal, podría pasar a ser real. Es una época, la moderna, en la que el poder del hombre sobre la naturaleza, como decía Francis Bacon, se hace a través del conocimiento, y, éste, se realiza a través de los instrumentos matemáticos de medida. Así, la arquitectura adquiere una vital importancia, y surgen grandes arquitectos en la época como Leon Battista Alberti.
En segundo lugar, comienzan a aparecer las miniaturas que hacen referencia a lo maravilloso, a la maravilla, a lo monstruoso. Los viajes de la ruta de la seda de Marco Polo habían sido realizados un siglo atrás, y habían proporcionado un imaginario inagotable sobre la alteridad. Y, en ellas, como en lo desconocido, se proyectan cada una de esas miniaturas maravillosas que hacen aparecer camellos, elefantes, pájaros tropicales, entre las maravillas, y personajes con cabezas y cuerpos que no se corresponden a una realidad común, y que, de nuevo, se proyectan en los desconocido, en esas tentaciones de San Antonio, motivo tan reiterado en la época.
En tercer lugar, aparecen, de escenas costumbristas, los nuevos personajes producidos por la época medieval, que son los mendicantes, a los que se les ha dedicado tanta literatura, y que son retratados, como parte del paisaje, por Patinir.
Una exposición que merece la pena ver con detenimiento, cual detectives con lupa, y que no tiene un momento de desperdicio.

31 jul 2007

Nizar Qabbani. "Prosa muy feliz"


Quisiera presentarles hoy aquí a uno de mis poetas preferidos en lengua árabe, Nizar Qabbani, sirio de origen, diplomático de dedicación vital, consagró gran parte de su vida a la escritura de poemas y reflexiones antes de morir en 1998. He escogido aquí el poema "Prosa muy feliz" de su poemario Cabello suelto a la moda. Una reflexión sobre el origen de los países, sobre la tragedia que hoy día cada vez más los separa. Una de las reflexiones que más obsesionaron a este autor, y una de las que más obsesionan a los poetas en lengua árabe. Y porque poco a poco abramos una actitud ética para que tal desesperanza no nos invada el corazón:

"Prosa muy feliz"

Los países se enamoraron... Entonces se unieron ¡oh! dignos de amor.
No erró el padre ardiente que extiende los brazos al caminar, rompió el cabo de la flecha y volvió a abrir aquella herida en el oído.
Se distrajo recordando los sueños...
Y cortó la humedad, y recorrió la multitud
Entonces se encontraron como las aguas del mar
Y rebosaron como la ruina de la nostalgia
Y siguieron las hojas del sauce
Y durmieron sobre párpados de relámpago
Y yo no erré al decirles:
Nada conservará el amor...
Nada conservará el amor...

Traducción: Nieves Soriano Nieto


28 jul 2007

Cotorrita


En el último viaje de espionaje de la lagartija Teresita a las tierras de Santander aprendió mucho de la necesidad cada vez más inminente de unir tucanes revolucionarios al grupo de los luchadores de la costa Mediterránea por la explotación de los recursos naturales del litoral de la zona. La lagartija Teresita se compró unas gafas antes de subirse sobre el lomo de Tifón para cabalgar hasta Santander, ya que iban a hacer el espionaje de aprendizaje en un curso, y la lagartija Teresita decía que quería aprender tanto, que quería ser una empolloncita. Tifón, cómo no, le hizo unas gafas sin graduación a Teresita, que a veces era tan caprichosa, con unas maderillas que cortó de las astillas de las palmeras del Palmerar.
Y así llegaron a Santander al curso sobre las ciudades en el que arquitectos, filósofos y urbanistas dieron a Tifón y a Teresita una mirada nueva a esos problemas.
Y allí Tifón y Teresita conocieron a Cotorrita, una preciosa ave parlanchina que hablaba de la revolución de los adosados. Cotorrita era la jefa de la revolución de las cotorras tropicales afincadas en Barcelona. En este último año, el falansterio de cotorritas de Barcelona había sufrido varios atentados. Ciertos seres humanos, alegando que la comunidad de cotorritas era perjudicial para el equilibrio del ecosistema básicamente humano de la ciudad, había atentado contra sus nidos, robándolos de los árboles, para que las crías de los nuevos huevos no pudiesen nacer. Cotorrita estaba al principio muy triste, porque, según informó a la lagartija Teresita, les robaban unos de los derechos básicos de su vida, la vivienda y la reproducción. Pero luego se lanzó a la lucha revolucionaria con un fuego interno imposible ya de apagar. Cotorrita y sus amigos construían cada año unos nidos en forma de adosados. Rama por rama separaban cada espacio para cada una de sus crías, estableciendo una minicomunidad de nidos en el nido. Los seres humanos, también expertos en la construcción de adosados, destrozaban aquéllos, por razones de desequilibrio de sus ecosistemas creados a la medida, y, sin embargo, dedicaban sus dineros a construir miles y millares de adosados en ecosistemas cerca de la costa mediterránea, rompiendo con todo el equilibrio de los mismos. Desde ese momento, Cotorrita no cesa de luchar por la revolución que conciencie a los tiranos de la naturaleza de que a fin de cuentas no se trata de tener o no adosados, sino de tener conciencia de equilibrio con el lugar donde se habita.
La lagartija Teresita se lo dijo a Tifón, que fue corriendo a darle la noticia a Tucán de que nuevas aves voladoras estaban haciendo la revolución a través de la denuncia urbanística y arquitectónica, para que mande refuerzos y las incluya en las estrategias del planteamiento de la revolución.

21 jul 2007

Se busca Tucán urgentemente


En el último viaje de espionaje revolucionario que hizo la lagartija Teresita por las tierras de Cuenca se dio cuenta de que se necesita Tucán urgente para que sea encargado jefe de la zona (abstenerse de mandar el CV los que no crean en la revolución). Es curioso, y ahora comparativamente, porque la lagartija Teresita llevaba más de tres años sin pisar ya esas tierras, cómo nada, o prácticamente nada allí ha cambiado. Esas tierras de interior a las que la historia les afecta de una forma aislante necesitan tucanes urgente para hacer la revolución contra el conservadurismo (en cada zona manifestado de una forma). Conservadurismo no en cuestión de ideología política, porque a fin de cuentas Castilla-La Mancha, feudo del PSOE, que dicen ser de izquierdas, es uno de los lugares menos avanzados, o con menos mentalidad avanzada de lo que podríamos llamar España (sin ánimo de insultar a nadie). Sino conservadurismo en el sentido en el que se tiende a conservar lo que ya se tiene, las mentalidades del pasado, llegando a verse, no sin apenarse, que la gente joven de Cuenca defiende los arcaicos valores manchegos que tenían ya sus abuelos, y que puede tener la mía en pleno Albacete. Si la gente joven no piensa de otra forma, ¿cómo se va a cambiar el mundo?, ¿cómo puede experimentarse un mundo en el que alguna de las posibilidades sea mejor que las que ya se tenían? El mestizaje, la inmigración, las diferentes ideas no han llegado todavía a Cuenca, donde los pocos inmigrantes que hay se concentran en un guetto tetería en la que, cada vez que se pasa por la puerta, alguien insinúa que cuidado con lo que puede salir de ahí dentro. Sí, se necesita tucán urgente en las tierras conquenses, un tucán que cumpla el perfil de lucha contra el conservadurismo manchego en las nuevas generaciones.
Cómo poder comparar Barcelona, dentro de Cataluña, zona a la que la lagartija Teresita viajó mucho en estos últimos tiempos, y donde conoció a sus amigos Jordi el Tucán Barceloní y el Tucán de Bellvitge, con Cuenca. Son paradigmas totalmente inconmensurables. Después de que la lagartija ha recorrido algunos lugares del mundo, cree poder pensar que a fin de cuentas las ciudades con puerto siempre han tenido una mentalidad más avanzada, quizás por el comercio, quizás por la transición de poblaciones, quizás por las diferentes ideas que han pasado por allí, quizás porque, por ello, se ha podido desarrollar un espíritu crítico. No olvidemos que fue en Mileto, una vez que se abrió al comercio, donde nació la filosofía presocrática. Nápoles, Alicante, Valencia, Barcelona, Aden, etc. tienen todos sus tucanes de la revolución, unos dedicados más a cuestiones logísticas, otros dedicados más a la lucha directa.
También la lagartija Teresita ha pensado estos días por las tierras conquenses, después de aprobar también la oposición de secundaria, especialidad de filosofía, modalidad de ingreso libre en Cataluña con el puesto 34 de 60 plazas, que quería comunicar a sus amigos no sólo esta noticia (la lagartija Teresita ya dice que tiene el ego inflamado, y que ya se va encontrando mal porque está en contra de los egos, y que el otro día fue al médico para que le recetara un antiinflamatorio, y que le prescribió que no hiciera más caso a buenas noticias y felicitaciones), lo dicho, quería comunicar a sus amigos, quizás con una enseñanza de ética práctica, que tenemos que quitarnos ya la mitología que nos venden sobre los catalanes y sus prejuicios con el resto de los seres humanos. Una cosa son las políticas de normalización lingüística, en las que se hace de la lengua en vez de algo comunicativo un arma política (y para ello luchan el tucán de Bellvitge y Jordi el Tucán Barceloní), y otra cosa son las personas. No nos engañemos, somos todos seres humanos. Tantos prejuicios con los catalanes, como si nos fuesen a arrojar pestes que nos lograsen echar de sus tierras que suponemos sesgadas, cuando a fin de cuentas es nuestra mitología la que nos hace a nosotros ser retrógrados con respecto a otras formas de vida. A fin de cuenta somos personas, que nunca os vendan, queridos amigos, dice la lagartija Teresita, ninguna mitología. Tanta historia de la imposibilidad de aprobar una oposición en Cataluña si se es de fuera. Estudiemos, aprendamos una lengua, seamos naturales, y optemos por la comunicación. Sí, la lagartija Teresita se presentó a Cataluña a las oposiciones de secundaria, especialidad de filosofía, modalidad de ingreso libre, hizo los dos exámenes en castellano, porque dice que es la lengua que mejor se le da por el momento de las dos, y aprobó la oposición. Nadie le comió, nadie salió detrás de ella tratando de transformarla y obligarle a ser de una u otra forma. ¿Por qué? Porque todos somos seres humanos, porque si planteamos la diferencia desde la igualdad, trataremos y nos tratarán sin prejuicios, sea cual sea nuestro origen, nuestro destino, nuestro físico, nuestra cultura o nuestras creencias.
La lagartija Teresita quería dar las gracias a esta experiencia vital de Cataluña que le ha enseñado tantas cosas del respeto y de la vida, a todos los que creyeron en ella y en los que ha creído.

18 jul 2007

Oposiciones


Ruego me perdonen hablar hoy de mí misma, pero soy feliz. Acabo de saber, hace unos minutos, el resultado de la oposición de secundaria, especialidad de filosofía, modalidad de ingreso libre, en la Comunidad Valenciana. Y he aprobado. ¡Al fin! Tanto trabajo que tiene su recompensa, y casi no me lo puedo creer. Estoy la 24 de 30 plazas, sin pasar por interinidades, ni por ninguna clase de sufrimiento más que el propio de sacar la oposición. Sí, ciertamente, sacar las oposiciones de secundaria, especialidad de filosofía, modalidad de ingreso libre es cosa de esfuerzo, de trabajo. Por mucho que se hable del privilegio de los interinos, por mucho que se hable de los enchufes, por mucho que la vida se llene de mitologías, es trabajando y esforzándose como se consiguen las cosas (salvo en regímenes públicos corruptos, de gobiernos, de organizaciones tipo universidad en España, y de otras cuantas. Menos mal que la enseñanza secundaria todavía no está prepretada de estos especímenes). Así es, creemos en nosotros, en nuestra capacidad y nuestro trabajo, y podemos conseguir nuestras metas. Sí, nunca he creído en la mitología más que como relato que nos entretiene, nunca he creído en religiones, ni enchufes, ni en favores, ¿por qué? Porque es más fácil creer en uno mismo y en la sociedad que nos rodea. Antes que todo eso, creamos en nosotros mismos, creamos en la bondad y la justicia de las personas, y el mundo será más ético, más razonable, más social.
¿Dónde voy a ir? Todavía no lo sé, y hasta el día 27 no lo sabré (día de las adjudicaciones). Lo que sé es que soñé tener una base de operaciones en el Mediterráneo, desde la que establecer la nueva educación, los nuevos viajes, los nuevos aprendizajes, y ahora podré tenerla de la manera que más me ha gustado de entre todas las posibilidades que se presentaron en la vida. Sí, siempre soñé que mi trabajo tuviera una proyección social directa, hacer cosas que sirviesen para alguien. Mientras estudiaba en París me di cuenta de que investigar no era lo mío. Sí, quizás por carácter, necesitaba batallar, necesitaba que mis conocimientos no quedasen tan sólo en mí misma y en unos folios escritos, sino hablarlos, quizás en el ágora de la polis, con alguien. Y así fue, así lo pensé, y, hoy por hoy, aquí estoy, quién sabe en qué pequeño puerto del Mediterráneo, pero aquí estoy, soy feliz, y quisiera compartir esta felicidad con vosotros.
Y, por supuesto, quisiera dar las gracias a las personas que especialmente me han ayudado y acompañado para que este viaje fuese tan posible como real. Quería dar las gracias a mis grandes padres, Nieves y Maxi, Maxi y Nieves, que siempre nos han apoyado y han creído en mi hermana y en mí, que han sido capaces de ofrecer la felicidad a través de la enseñanza de una ética en la vida, que nos han apoyado en los momentos más difíciles y más fáciles de la vida, con los que siempre me ha hecho ilusión compartir cada momento de felicidad, y que, en este viaje, me acompañaron hasta la puerta de los lugares para dar el último ánimo para no desesperarse.
También quería dar las gracias, y ahora que hablamos y trabajamos ambos en educación, a Francisco Jarauta, mi gran maestro, el gran maestro, que me ha venido enseñando cómo mirar las cosas del conocimiento y de la vida, que me ha enseñado también cuál es esa ética responsable con lo social, con el conocimiento, con cada paso que damos, y con el que he podido compartir maravillosos momentos de conocimiento, y amistad.
A mi hermana, Julia, también quería dar las gracias, porque siempre nos hemos apoyado, y este año, sobre todo, incluso dialécticamente, ha estado siempre ahí, al llegar a casa, para regalar una maravillosa conversación o llorar o reír conmigo.
A Rosa Jiménez, con la que el azar de la vida me hizo cruzarme en las tierras revolucionarias de Mojácar. Ella, profesora de filosofía de secundaria, no sólo me ayudó a planear y plantear la parte práctica del examen (lo cual ha sido fundamental), sino que me dio un gran ejemplo vital. Cuando tantas veces vemos a profesores de secundaria quejándose de la profesión, ella, sintiéndolo desde dentro, me dijo que amaba dar clases de secundaria. Sí, esa forma de ver y vivir la vida, que fue tan azarosa como intensa, me ha brindado el ejemplo vital al que aferrarme en esos y estos momentos.
A Antonia Bernal, que cada momento de este año ha estado cuidándome, brindándome todo tipo de apoyo, logístico, moral, para hacer que el camino de cada día fuese más agradable. En una sala de cine, en casa, en las Puertas de Castilla, con sus amigos de la revolución murciana, en una fiesta de cumpleaños, siempre ha estado allí con toda la generosidad y simpatía que desprende su maravilloso corazón.
A Carmen Cascajosa y Oriol Brugarolas, que han estado apoyándome a cada instante, dándome apoyo logístico y moral en Barcelona, donde establecí la sede para realizar las oposiciones catalanas.
A Mar Pastor, que hizo cada uno de los días de Barcelona un jardín en el que caminar soñando los nuevos viajes de la vida.
A Nacho, que me ha dado el ánimo y la técnica.
Y, por supuesto, a mi amado Tucán, el que me ha acompañado a cada uno de los lugares haciendo la vida un camino hacia la revolución. Me ha dado su maravillosa amistad, su amor lleno de jardines paradisíacos, y me ha enseñado que amar es precioso.

San San Nweh


Un día como hoy, en el 2001, fue liberada de la prisión la periodista birmana San San Nweh. Habiendo sido la primera mujer periodista del país, y habiendo sido redactora jefe de dos periódicos de allí, dedicados a cuestiones de género, fue encarcelada en 1994 por ser considerada una periodista perjudicial para el estado. San San Nweh había venido observando desde dentro y denunciando a través de la prensa y a la ONU la falta de respeto que el país tenía por los Derechos Humanos. Condenada a siete años de prisión, en su estancia allá recibió tanto la Pluma de Oro de la Escritura de la Libertad, en 1995, como el premio Periodistas sin Fronteras, en 1999, que le fueron entregados en ese 18 de julio del 2001 tan significativo en la lucha revolucionaria por la justicia y la igualdad.

11 jul 2007

Tifón


Hace escasos días, mientras despistadamente la lagartija Teresita observaba pasar tras de sí las horas sin contar las que quedaban para llegar a sus vacaciones, llegó la oscuridad a la guarida que había tejido bajo tierra. ¿Qué ocurría? Teresita se acercó hacia donde supuestamente debía estar la salida, palpó con su cola, y sintió una dureza llena de pequeños agujeros, quizás marcas, heridas, memoria del cuerpo. Al poco tiempo, la luz volvió, y la lagartija Teresita salió rauda y veloz para ver qué había ocurrido. Y entonces fue cuando, en la velocidad de la curiosidad, tropezó y topó de lleno con la pata de un caballo bellísimo, Tifón. Tifón habló con Teresita porque había oído hablar de la comunidad revolucionaria de Tucanes que estaba invadiendo el mundo, había oído hablar del falansterio de Tabarca que cuidaba la tortuga Carlota, del Tucán de Bellvitge, de Jordi el tucán barceloní, del Tucán del palmerar y del Tucán de Mojácar, y había oído hablar de aquella maravillosa y bella gacelita Thomson que Tucán acogió en la isla después de haber hecho una misión revolucionaria en la sabana africana.
Teresita lo miró con ojos dulcísimos, era un caballo precioso. Su belleza no estaba sólo en que tenía los cabellos largos y sedosos, unos ojos inmensamente grandes e inquietos, sino en las palabras que dijo. Tifón dijo que deseaba unirse a la revolución, porque él era muy revolucionario, y que, para hacer la revolución, siempre había estado trabajando de currante en todo aquello por lo que creía. Sí, Tifón lo hacía todo, sabía de todo, había sido de todo, no le importaba trabajar y trabajar si era por la revolución, había sido profesor de potrillos revolucionarios, había sido y seguía siendo el jefe comunal de los caballos luchadores en contra de la domesticación, arrancándose las herraduras y los corsés impuestos, y tantas otras cosas más. Tifón dijo a Teresita que quería hacer de todo para la comunidad de Tucanes, ayudar a transportar los libros y ordenadores que Teresita no podía sola transportar, por pequeñaja, hacia donde Teresita hacía los espionajes examinadores; de regreso, pasar por el vivero del Tucán del Palmerar y ayudar a reforestar la zona con palmeras, bajar a Mojácar y reforestar con el Tucán de Mojácar, ayudar a Carlota y a los pececitos rojos a cuidar Tabarca para que siga siendo utópica, y ser novio de la Gacelita Thomson (que entraba dentro de sus tareas revolucionarias, tanto de la Gacelita como de Tifón). Y así Teresita se hizo su mejor amiga, y le dijo que quería que la acompañara en muchas misiones revolucionarias, y que la ayudara a caminar trotando más rápido, porque así la revolución sería más y más rápidamente luchadora. Tifón era un torbellino, de inquieto lo removía todo, pero siempre encontraba lo que buscaba, siempre conseguía lo que deseaba, porque tenía una forma ética de actuar para ello. Así, Teresita se subía al lomo de Tifón, se enganchaba con la colita a la sedosa cabellera, y se iban, ya de vacaciones, a descansar juntos a Tabarca, mientras Tifón y la gacelita Thomson disfrutaban bajo las palmeras de su amor, y Teresita y Tucán del suyo. Y la tortuga Carlota buscaba nuevas hierbas con las que proponer hacer unos nuevos guisos junto a todos ellos.

6 jul 2007

Frida Kahlo


Un día como hoy, en 1907, nació la maravillosa y archiconocida pintora mexicana Frida Khalo, convirtiéndose en una de las autoras más apasionantes desde el punto de vista de la revolución. Desde el comienzo, y sobre todo a raíz del accidente que la llevó a construir una biografía marcada por el dolor, reclamó revolucionariamente como una parte de la posibilidad humana hacer referencia al mismo. Hablando desde la realidad más cruda en su obra, analizando esa geografía del dolor desde la disección más interna del ser humano, era capaz de hacernos mostrar que en la existencia humana no todos los lugares se parecen a los prometidos, ni tampoco el dolor comporta una negatividad tan grande como la planteada por la herencia del cristianismo. Frida Khalo, así, con el uso de la técnica del uso de los colores más vivos y fértiles, traslucía en su obra esa filosofía de la construcción de una vida y una geografía interna llena de vivacidad en la convivencia con el dolor, y en la lucha contra el exceso del mismo. No es más que el planteamiento de una tarea ética personal en la que, más allá del bien y del mal, la revolución en el pacto autobiográfico, con el dolor en su caso, dan cabida a las posibilidades y posibles de la visión personal sobre sí mismo, alentando, así, a que los lectores, en este caso los espectadores, adquieran un ejemplo vital en la forma de hacerse responsable.