¡Qué bello es en la vida tener cosas que nos aferren a ella!, que nos den un ámbito de realidad, de existencia más allá de los cambios. Buscamos inestabilidad y estabilidad. ¡Qué bello es tener ambas cosas a un tiempo! La vida adquiere su tono de verdad convirtiéndose en lo que compone y seduce al ser humano.
Seduzcámonos con vidas y actuaciones humanas.
11 nov 2007
9 nov 2007
Francisco Jarauta

Un día como hoy, en 1941, nació uno de los grandes filósofos y pensadores de hoy día, Francisco Jarauta. Gran orador, y apasionado de la filosofía y la escritura del fragmento, Francisco Jarauta se ha formado en su bildung en diversos países extranjeros, habiendo realizado tres tesis doctorales: historia del arte, filosofía y antropología.
Francisco Jarauta cabalga entre las diversas disciplinas, configurándose así como el verdadero filósofo: aquél que es capaz de reflexionar con su mirada dando un punto de vista que abarque las diferentes épocas y materias. Su trabajo se ha centrado así en múltiples ámbitos. Gran conocedor de la arquitectura y del arte, apasionado de la literatura utópica y de viajes, Francisco Jarauta ha sabido llevar sus inquietudes intelectuales a los ámbitos de la ética y la política, que son los que en la vida nos definen como ciudadanos. Así, dando un horizonte tan real como verdadero a su discurso, Francisco Jarauta, además de ser filósofo en la Universidad, y de serlo caminando cada día por el viaje de la vida, colabora con diferentes plataformas políticas, entre ellas el Foro Ciudadano de la Región de Murcia.
Francisco Jarauta tiene algunos deliciosos libros publicados, como La filosofía y su otro. Sin embargo, si quieren conocer a este gran filósofo, conózcanlo a través del fragmento. Múltiples y diversos artículos e introducciones componen su obra, ediciones o comisariados de exposiciones, todo girando en torno a la reivindicación de una multidisciplinaridad para la reflexión filosófica.
6 nov 2007
Intimismo
Hay épocas en la vida tan intimistas, quizás en ellas podría escucharse cualquiera de las piezas de Eric Satie. Qué pensamos los seres humanos en esos tiempos, quizás cosas que pertenecen a ese mundo literario que paralelamente construimos para que la vida sea un camino más fácil. A veces se nos sorprende mirando hacia el vacío, hacia la nada, como una de las mujeres de Vermeer, y quizás pasen así las horas, gélidamente petrificados vistos desde el exterior físico, aunque quizás llenos de pensamientos y actitudes en el interior. Sí, a veces, en esas épocas tan intimistas parecemos no existir, aunque sigamos existiendo.
5 nov 2007
Viena

Existe un antes y un después de Viena. Un antes que se componía de las experiencias ya vividas en la vida, tan diversas como la sociedad y la realidad misma. Sin embargo, como ocurre cuando se viaja, se ve y se expone uno a la alteridad en todas sus consecuencias, Viena marca uno de los lugares importantes de una vida. Sí, una ciudad que quizás pasa desapercibida entre las rutas turísticas masificadas, una ciudad que, si se visita, se hace en uno de esos paquetes prefabricados unida a Praga y Budapest. Sin embargo, ella en sí, de por sí y para sí necesita un tiempo de inmersión en el que sólo podamos ver y sentir sus calles, su arte, su arquitectura, su libertad.
Recordamos su historia, recordamos la historia de su cultura, recordamos aquel Mozart que vivió cercano a la plaza del Stefandom, recordamos su Beethoven, su Gustav Mahler, y comenzamos a sentir la música que adorna cada paseo en esa libertad tan peculiar que caracteriza la ciudad. Y caminamos entre un urbanismo resolutivo que nada tiene que envidiar al París de Haussmann. Aquella Ringstrasse que marca el camino de la antigua muralla medieval. Y pensar que en esos caminares, entre unos lugares y otros se acunó la cultura del fin-de-siècle. Para un amante del arte, poder observar con detalle en el Kunsthistoriches Museum La Torre de Babel de Bruegel el Viejo, Los Tres Filósofos y la Laura del Giorgione, es un punto en la formación que ya no nos deja comprender el arte como lo comprendíamos antes. Todo cambia de color cuando se observan los Schile del Leopold Museum, los Kokoschka, o los maravillosos Klimt que adornan tan revolucionariamente el Palacio del Belvedere. Sí, como cuando uno ve el edificio crítica al clasicismo de Adolf Loos en la MichaelerPlatz justo de frente del palacio imperial. "A cada época su arte, y a cada arte su libertad", expresa la fachada principal del edificio de la Secesión de Olbrich cercano a la Karlsplatz. Justo de frente de una de las iglesias barrocas más bellas, y mirando de cerca los pabellones para el metro de Otto Wagner. Sí, así es, a cada época su arte, a cada época su forma de expresión propia, miradas siempre desde la libertad.
Así es Viena, tan libre dentro de los modelos, tan modelada desde la libertad.
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Homenajes
28 oct 2007
Pitifú

Teresita, caminando por las laderas de las montañas boca abajo, encontró a Pitifú. Pitifú es una persona personaje muy particular. Él es un coche muy sensible, tan sensible como sensibilizado. Teresita justo caminaba boca abajo porque necesitaba encontrar a ese amigo, sí, decía que tantos km. tenía que recorrer cada semana por la Vega Baja entre Palmerales y demás, que no podía hacerlo ya con sus pequeñas patas (más que nada porque tenía ya roto uno de los dedos chiquitines, que imagínense si serán chiquitines en una lagartija).
Pitifú es un coche muy mono, decíamos, sí, lleva un lacito siempre muy bien planchado puesto en el capó, porque le encanta ir vestido siempre de punta en blanco. Él es muy peculiar, ya que es alérgico al petróleo, y dice que no puede beber ese líquido oleaginoso si no es mezclado con una de las tilas de perfume de dátiles que Tifón prepara macerando los dátiles más gordos del Palmerar de Elche. Así que Teresita, poniendo la cola tiesa y mirando los satélites, llamó a Tifón para que preparase esas tilas antioxidantes que Pitifú tomaría cada día, porque él había decidido, después de que Teresita le relatase las revoluciones llevadas a cabo por los tucanes, que se unía al departamento de logística del mismo. Ahora Jordi el Tucán Barceloní y el Tucán de Bellvitge, con las grandes obras destructoras del AVE, necesitaban una mano para picotear la calva de los operarios que estaban intentando hundir el barrio en el que vivían. Así que Teresita había dicho a Pitifú que fuese para allá esta semana para ayudarles, con la velocidad, a solucionar más rápidamente los problemas de urgencia.
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Tucanes
19 oct 2007
I Encuentro Internacional de Revolucionarios y Virus

Tucán, el gran Tucán, avisó el otro día por prescripción médico-revolucionaria que para que todos los tucanes de las microrevoluciones del mundo pudiesen adquirir más fuerza, debían estar inmunizados contra todo tipo de virus. Y esto no quiere decir acabar con ellos, sino dialogar los escudos para poder batallar no contra sí mismos, sino contra el autoritarismo. Así, este fin de semana, en la isla de Tabarca, que si recuerdan es la isla utópica de reunión de los tucanes, se organiza el I Encuentro Internacional de Revolucionarios y Virus. Carlota, la tortuga, se encargó de hacer las veces de secretaria para llamar a todos los ponentes de entre toda clase de virus para que diesen su lección sobre cómo era el efecto y las formas de defensa del poder contagioso de cada uno de ellos. Y entre los oyentes estaba Teresita, que no quiso matricularse por no tener formalizados más papeles (que desde que firmó un contrato de trabajo de espionaje para Tucán está nerviosa). Ella escucha y escucha, prueba virus que te prueba, y dice que va a llevar al cole a sus amigos los cultivos de estos virus para intercambiarlos como cromos por otros de los tucancitos monstruitos. Cuando coleccionen todos podrán caminar revolucionariamente por el mundo. Pero siempre queda uno más..., el gran Yokai.
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Tucanes
17 oct 2007
Courbet

Desde el pasado 13 de octubre hasta el 28 de enero del 2008 podemos visitar, en las galerías del Grand Palais en París, una maravillosa exposición dedicada a una de las grandes figuras decimonónicas, Courbet.
En esas galerías, en las que hemos podido ver exposiciones bellísimas y repletas de información (Mélancolie, Vienna fin-de-siècle o Henri Rousseau), se configura ahora el discurso en torno a Courbet. Comenzando por la serie de autorretratos, en los que el pintor se crea a sí mismo, podemos adentrarnos en el mundo de Courbet a través de las diferentes temáticas. Por un lado, los retratos realistas y sociales de la provence de Ornans de la época. Profesionales, artesanos, mujeres, perros y un sinfín de personajes son pintados de la mano de Courbet para dejar un legado sobre la sociedad de la época, una vez que ha dejado de lado lo íntimo. Esta serie de retratos van construyendo el que sería uno de los cuadros de gran formato del pintor: Un enterrement à Ornans, expuesto en una gran sala junto a los retratos particulares que fueron constituyéndolo. Por otro lado, los retratos realistas y sociales de la burguesía de la época, que poco a poco van dando lugar al segundo cuadro de gran formato expuesto en otra gran sala, el Atelier du peintre, y que podemos contemplar permanentemente en las galerías del Musée d'Orsay.
De ahí el recorrido pasa directamente a los paisajes, y el espectador trae al recuerdo aquel libro de Simon Schama, Landscape and Memory, en el que se habla, entre tantas otras cosas, de la creación del paisaje como forma de reflejo de las inquietudes, los deseos y los sueños. Una vez recorrido el espacio utópico de la naturaleza en Courbet, podemos observar una gran sala dedicada a los desnudos prohibidos del pintor. Así danzan los óleos en torno al Origin du monde expuesto también permanentemente en el Musée d'Orsay.
Del desnudo a las escenas de caza y a los bodegones en torno a la trucha, para pasar finalmente a recorrer la última sala, en la que se concentran los óleos dedicados por Courbet a sus compañeros de causa del utopismo social (o socialismo utópico), entre los que se encuentra Proudhon. Un gran sueño que dio vida y quitó la vida a este desconocido y riquísimo pintor.
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Homenajes
16 oct 2007
Rigoberta Menchú

Un día como hoy, en 1993, Rigoberta Menchú recibió el Premio Nóbel de la Paz debido a su lucha vital a favor de los derechos de lo indígenas, de una igualdad y de una justicia social.
Rigoberta Menchú tuvo que vivir, desde su nacimiento en 1959, una de las épocas más difíciles de Guatemala. Atravesada por una interminable guerra civil, con el golpe de Estado de 1982, y la llegada al poder por la fuerza del presidente Efraín Ríos Montt, perteneciente irónicamente al Partido de la Democracia Cristiana, Guatemala se convirtió en un estado de excepción en un país cada vez más militarizado en el que se luchaba violentamente contra las guerrillas y las minorías étnicas compuestas por los indígenas. Fue en esta época cuando Rigoberta Menchú tuvo que emigrar a México, y cuando su padre, gran luchador por los derechos de los indígenas -según se relata en la biografía de Rigoberta Menchú Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia- murió asesinado en manos del gobierno en la embajada de España en Guatemala.
Una vida, la de Rigoberta, que habla de la historia de la explotación de los indígenas en el continente americano desde la colonización del mismo ya siglos ha (1492). Una historia de desigualdad que no sólo pertenece a lejanos períodos de la historia, sino que hoy día, en el siglo XXI, todavía se sigue reproduciendo por parte de los herederos de la forma de cultura impuesta. Por ello, tareas como las que realizan hoy día Rigoberta, desde las instituciones que fomentan la justicia social, resultan tan esenciales, para luchar y abrirnos la mirada.
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Mujeres
8 oct 2007
Paula Rego


Ahí estaba, escondida tras un lugar de la nueva ampliación del Reina Sofía, Paula Rego. Casi sin aliento por los paseos agotadores por un Madrid infinito, uno entra, y se encuentra con ella. Sí, se cruza el umbral de la sala y comienza el universo social y esperpéntico de la crítica Paula. Nada más entrar, la escena pintada recientemente retratando a Olga, refugiada alemana, acompañando a la dama con su pequeño instrumento de cuerda que no se sabe de qué forma da una nueva oportunidad vital a la niña. Ahí está, impactante, marcando dos direcciones inconmensurables que llevan a dos mundos completamente diferentes: la Paula joven y la Paula mayor, como su Joven República y su Vieja República, que también dignifican la entrada a la sala.
Y uno decide comenzar la historia por el final; gran elección. Ahí van surgiendo, desde los pasteles hasta los rápidos trazos de una mina de plomo, las grandes realidades de la Portugal de la época, heredera de las políticas de Salazar. Personajes de una realidad extrema que expresan, herederos del expresionismo, la gran contradicción y oscuridad de su interior; mujeres bailarinas de negro, grandes y deformes, que dialogan críticamente con las que años ha pintaba Degas para dignificar las actividades de la burguesía de la época; hombres encarcelados viviendo con lo mínimo, militares perversos, padres de familia derrotados por el Estado, todos mezclados con el ámbito de lo monstruoso que aparece aquí grotescamete señalando los horrores, las perversiones y las mentiras de una parte de lo humano. Así se llega al maravilloso Ángel, representado por una gran mujer de su casa, vestida con su traje tradicional, y que ostenta una esponja en una mano y un puñal en la otra (siendo éstas las dos facetas de la "liberté" de la madre salvadora del mundo, tan ángel como demonio).
Una exposición fantástica que dialoga con toda la tradición clásica de los que no abogaron por lo canónico. Grandes cosas que aprender; pequeños y grandes momentos, como los paseos agotadores por el Madrid infinito.
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Homenajes
30 sept 2007
El Tucán Convicto
El Tucán convicto pasa sus horas en la cárcel de Villena. Haciendo la revolución para la liberación en la República Bananera fue cogido preso con una condena de cinco años. ¡Pobre Tucán convicto! ¡Tan ético y acabó en la cárcel! Y es que ya sabe Teresita que no toda la justicia en el mundo es precisamente justa. Teresita conoció al Tucán convicto en una de sus visitas a la cárcel de Villena, porque iba a ver a su primo el Gabago, que por alguna travesura, y por comerse unos huevos, había acabado entre rejas. Pero el Tucán convicto, a diferencia del Gabago, seguía siendo muy ético. Teresita pensaba que ese probre Tucán podría ser uno de los personajes de un film de Tarantino, en los que a veces a un culpable cuesta declararlo moralmente culpable. Son los límites de la ley, sí, pensaba Teresita. El Tucán convicto tenía varios planes de fuga. A pesar de haber recibido los planos de la cárcel para encontrar las salidas asequibles, el Tucán convicto decía que prefería fugarse legalmente, sí, a fin de cuentas quería, como Sócrates, cumplir la ley de su polis, que era la que, fuese justa o injusta, lo había condenado. Esos cinco años serían duros para el Tucán convicto, así que ya había pensado cuáles eran las posibilidades de reducir la condena. Él, Tucán entre los tucanes dignos, en primer lugar se apuntó a las clases de yoga que impartían en la cárcel. Sí, quería ser sabio, quería poder controlar sus emociones y pensamientos para no dar un paso en falso durante su plan de fuga legal de la cárcel de Villena. Todo comienza por ser yogui, y no el oso precisamente.
Después, visto que estamos en pleno septiembre, el Tucán convicto llegó a tiempo a la preinscripción para la matriculación en el cupo de convictos en la Universidad a Distancia. Quería estudiar Historia de la Arquitectura, Historia del Arte e Historia del Diseño del siglo XX. Así, según le habían relatado, podría reinsertarse en la sociedad al salir después de los cinco años de condena. Sin embargo, él pensaba que esa condena se reduciría, no sólo por su buena conducta, por estudiar en la Universidad a Distancia o por hacerse definitivamente yogui, sino por el hecho de poder acceder a un cuerpo superior, según lo establecido en el contrato penal que había firmado. Así, pues, el Tucán convicto pidió a Teresita que le comprara una alfombra para poder hacer más intensamente los ejercicios de yoga físico, y así adquirir un cuerpo maravilloso que pudiese ser juzgado por el tribunal de liberación de la cárcel de Villena como apropiado para defenderse en la vida real más allá de los barrotes.
Teresita, al ver la injusticia tan justa que sufría el Tucán convicto, decidió echarle una mano. Y así, todos los días, estuviese donde estuviese, esta lagartija iba a pasar las tardes con él, para ayudarle a coger ánimo para romper el muro de la historia.
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Tucanes
27 sept 2007
A los héroes anónimos que trabajan por la sociedad
Muchas veces nos preguntamos por qué existe cierto pesimismo arraigado entre las personas que trabajan en el ámbito de lo social: médicos, profesores, funcionarios de prisiones, terapeutas ocupacionales... Y al mismo hacernos la pregunta tenemos un planteamiento equivocado. ¿Es el pesimismo lo que aúna las conversaciones entre esas personas, héroes anónimos que luchan por la sociedad? No, ni tampoco la desesperanza. Lo que ocurre es que cada una de esas personas día a día ven la realidad social tal y como es. Nosotros, los que no trabajamos con la sociedad, creamos a fin de cuentas una serie de relaciones basadas en una afinidad. Procuramos tratar con las personas más cercanas a la forma de pensamiento, hacemos, a fin de cuentas, que el mundo, que es nuestro mundo, se convierta en el cómodo espacio reducido en el que podemos creer que todo en la sociedad es como lo que nos rodea. Sí, sabemos que existen otro tipo de personas, sabemos que existe el África subsahariana, sabemos que existe gente en el mundo que muere de hambre, sabemos que existe el maltrato familiar, porque lo vamos viendo en noticias aisladas en la televisión. Sin embargo, creemos que todo eso está ahí, lejano, que existe, pero allá, y, por tanto, no sabemos medir cuál es su carácter real, además de que muchos cómodamente procuramos construir una vida en la que no tengamos que vivir viendo que esos problemas sociales existen. Sin embargo, esos héroes anónimos que trabajan en lo social se encuentran con la diversidad más radical en sus trabajos: desde las buenas personas hasta las malas personas, ven cómo funciona el maltrato familiar, cómo son los casos de acoso escolar, ven qué significa pasar hambre y necesidades, etc. Y en la medida en que pueden valorar el todo desde él mismo, no es que sean pesimistas, no es que piensen que la sociedad va de mal en peor (como algunos de estos héroes anónimos hacen creer con su discurso). Lo que ocurre es que son visionarios, no por predecir un futuro, sino por ver de lleno qué significa la diversidad en su plena radicalidad, con lo positivo y lo negativo. Y sin embargo siguen haciendo su labor social. A ellos, a nosotros, quería dedicar este homenaje de hoy.
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Homenajes
22 sept 2007
Los Tucancitos monstruitos

Teresita volvió al colegio en un día de septiembre. Sabía que este año le costaría especialmente, porque le dijeron que ya había superado los niveles educativos más fáciles, y que ahora vendría lo complejo al entrar al instituto. Y ella, sacando la lengua, juguetona, hacía pedorretas mientras caminaba hacia las clases. Estaba muy feliz con su cartera nueva y sabía que conocería nuevos tucanes para hacer la revolución. Abrió la puerta, pasó a sus clases, se colocó en el lugar donde más se le veía (y eso que solía pasar desapercibida por ser una pequeña lagartija sigilosa), y comenzó a charlar de todo con todo el mundo. ¡Qué curioso!, pensó Teresita, ¿cómo podía haber tantos tucanes allí reunidos, grandes personajes de la rebelión, y excelsos revolucionarios?, ¿y cómo podían estos tucanes ser tan especialmente extraños? Teresita antes sólo había conocido a los tucanes mayores, a esos que ya saben qué hacer en la vida para hacer la revolución. Sin embargo ahora, Teresita, desde que entró al instituto, conoció a esos pequeños tucancitos monstruitos que tenían tan impregnado el gen de la revolución, que la hacían por todos los motivos habidos y por haber. Y Teresita se asustaba a veces de ver tanta rebelión junta, pero sin embargo sabía que contándoles todas las historias de los Tucanes grandes, y las revoluciones que éstos habían hecho, podría ayudar a que esos genes de la revolución tan a flor de piel de los tucancitos monstruitos se conservasen en algunos de ellos en el futuro para hacerlos las maravillosas personas que los Tucanes pueden ser.
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Tucanes
14 sept 2007
Arturo Pérez-Reverte

Maravillosa intervención de nuestro querido y gran escritor Arturo Pérez-Reverte, insultando, como acostumbra, esta vez a todo el género femenino, y, no sólo eso, sino haciendo apología de la violencia de género contra las mujeres, siendo éste uno de los grandes y graves problemas mundiales, con la brillante cita aquí sacada "Entre una cita de Shakespeare y otra de Henry James, o de uno de ésos, Javier mira al frente con el radar de adquisición de objetivos haciendo bip-bip-bip, yo sigo la dirección de sus ojos que me dicen no he querido saber pero he sabido, y se nos cruza una rubia de buena cara y mejor figura, vestida de negro y con zapatos de tacón, que camina arqueando las piernas, toc, toc, con tan poca gracia que es como para, piadosamente –¿acaso no se mata a los caballos?–, abatirla de un escopetazo".
¡Olé!, ¡maestro!, ¡se ha lucido! Qué gustosa imagen dejará de sí mismo y de los medios de comunicación, en este caso El País, y también Alfaguara que le publican.
Lean, si quieren, el artículo entero:
http://www.xlsemanal.com/web
Isadora Duncan

Un día como hoy, en 1927, murió Isadora Duncan, la mujer que revolucionó la danza, introduciendo en ella el expresionismo. Así, tras años de cultivar sus inquietudes internas, Isadora fue capaz de romper con los grandes cánones que dominaban la danza hasta ese momento, abriendo paso a una representación en la que reflejara ese interior lleno de sensaciones, sentimientos de la propia libertad subjetiva. Fue de esa manera como logró al fin en el arte de la danza romper con las estructuras encorsetadas por lo considerado lo Clásico, acudiendo, como en tantas otras artes se había venido haciendo, a formas diferentes del clasicismo desde las que pensar el origen de las nuevas inquietudes. Las bacantes, la tragedia sirvieron de modelo de afectación para que Isadora creara ese nuevo estilo.
Y un día como hoy Isadora Duncan murió, desgraciadamente, ahogada cuando el largo pañuelo que llevaba se enredó en las ruedas del coche en el que viajaba como copiloto. Un destino trágico que ha sido unido a cierto mito del peligro del progreso innovador. Una muerte tan curiosa como digna. Así, a ella queríamos hacer hoy este homenaje.
13 sept 2007
La cercanía
Subirse a un tren de cercanías presenta a la mirada un mundo nuevo. En el camino recorrido vez tras otra siempre encontramos hitos de paisaje en el camino que van marcando nuestro periplo. Sí, buscamos esos hitos que nos alegran la mirada, en los que nos identificamos por alguna razón en especial. ¿Qué habrá en este o aquel lugar? Y es en esos momentos que nuestros pensamientos abren su libertad, sí, su libertad porque estamos en movimiento, porque llenamos el recorrido que hacemos una y otra vez con asociaciones tan diferentes, imaginaciones, ensoñaciones. Aquella maleta azul como las que podrían utilizar los tucanes, la gorra que lleva aquel chico que recuerda a la de un alumno, la fugaz escucha detectivesca de conversaciones sacadas de contexto, las expresiones, los gestos, las actitudes, aquel niño que se paseaba con bicicleta el otro día cerca del barrio gamberreando, y que ahora lleva a su hermana de tres añitos de la mano. Y a cada paso, a cada hito de ese camino que recorremos una y otra vez, vamos viendo cómo varían los espacios como las piezas de un lego. La libertad de los trenes de cercanías que mueven sus asientos de una cara u otra, para el niño, para la niña, para los calvos, para los que se marean llendo de un costado u otro.
Y ya llegó la estación de Callosa del Segura, bello lugar con su palmerar al lado de la montaña, un sueño, ese hito, quizás algún día, quizás pueda ser que, quizás en la pescadería al año próximo, quizás vuelva a pasar por aquí esta tarde, o mañana, sí, no lo sabemos, cada recorrido es nuevo.
Y ya llegó la estación de Callosa del Segura, bello lugar con su palmerar al lado de la montaña, un sueño, ese hito, quizás algún día, quizás pueda ser que, quizás en la pescadería al año próximo, quizás vuelva a pasar por aquí esta tarde, o mañana, sí, no lo sabemos, cada recorrido es nuevo.
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Personal
4 sept 2007
El trabajo
El trabajo produce una cierta sensación imposible de experimentar de otra forma en la vida. Da al pensamiento y a la visión un horizonte muy real, muy verdadero. Y si ese trabajo implica una tarea de responsabilidad social, se ve todo de otra forma. Abre los caminos a nuevas relaciones anteriormente inimaginables: jefes, compañeros..., con intereses y generosidades diversas, tramas sociales nuevas, nuevas formas de la psicología, del actuar humano. La más bella en el caso de esta experiencia, quizás, la relación de un profesor hacia un alumno. No encuentro la forma de expresar todo lo que ello significa, porque no tiene palabras, quizás tan sólo es como es, sin más preámbulos. Lo único de lo que nos habla es de un cambio radical de paradigma. Ya no importan ciertas cuestiones que antes resultaban tan relevantes. Ahora se presentan como secundarias, porque simplemente las que son como son ocupan la tarea de responsabilidad social del trabajo. El egocentrismo, la psicología propia, el individualismo, las neuras que podemos tener los seres humanos por el hecho de existir ya no ocupan más que la diezmilésima parte del pensamiento. Sí, existe algo más importante que todo ello, esa tarea de responsabilidad social con la que nos hemos comprometido, así, sin más, por nuestros intereses y generosidades diversas.
Cierto, llevaban razón cuando me lo decían, resulta imposible explicárselo, comprenderlo, saber qué significa si no se experimenta en la propia experiencia. Hay tantas cosas imposibles de narrar en su entera realidad dentro de nuestro caminar...
Cierto, llevaban razón cuando me lo decían, resulta imposible explicárselo, comprenderlo, saber qué significa si no se experimenta en la propia experiencia. Hay tantas cosas imposibles de narrar en su entera realidad dentro de nuestro caminar...
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