26 sept 2006

Quiénes somos



La verdad es que no encuentro palabras para describir en un blog el viaje a Yemen, quizás tampoco encuentre palabras nunca. Son sensaciones de las vivencias internas que allá he tenido.
He aprendido más que en toda mi vida en este viaje, no sólo árabe, sino de la propia vida. Podría contar cosas sobre el gobierno de allí, la situación de la mujer, la legislación con respecto a la situación de la mujer, podría contar cómo funcionan los sistemas de alcantarillado, cómo visten las personas, podría hacer un recuento de los gatos callejeros, describir perfectamente cómo son las armas de fuego, podría dar nombres que marcaron mi vida. Podría hacerlo si alguien me pregunta; así, sola, sin una buena compañía frente a mí no podría hacer nada, quizás eso fue lo más importante, aprender a vivir con los demás, amarlos como se ama la misma vida, que a veces es tan fugaz y débil como el pensar de cerca el instante en el que puede ser quitada.
Tan sólo decir, casi como un manifiesto vital, que hagamos por conocer todo aquello que está más allá de lo que conocemos cada día. La humildad que puede brindar el sentir que existen tantas formas diferentes a las que uno concibe nos da la experiencia y la sabiduría.

14 ago 2006

Madame Bovary


Si alguna vez he visto una caricatura tan sutil y representativa es ésta de A. Loriot representando a Gustave Flaubert. Él diseccionando el cadáver de Madame Bovary. Así lo hizo, fue la revolución de su novela, diseccionó todo el interior de esta dama ficticia y muy representativa de la burguesía de la campagne en la época. Era tan real en el reflejo de la interioridad de las inquietudes de la época, que fue llamado a un proceso judicial por haberla escrito tan sincera. Causó los mismos estragos que causaría un poco más adelante la Olympia de Manet. Desde mi punto de vista, Madame Bovary es ya una novela de la modernidad parisina.

12 ago 2006

El viaje a Oriente


Los últimos días de insomnio tenían como tema fundamental el viaje a Oriente. ¿Cómo afectará a las personas un viaje tal como el que voy a realizar a Yemen? Conocemos la tradición de viajeros, engullimos todos los literatos del XIX que hablaban de Oriente, y todos, todos han estado marcados trasversalmente en su biografía por ese hecho. Oriente es una tierra que encanta, mágica, que ofrece a la mirada las posibilidades que rompen las imágenes que en los medios de comunicación de masas transmiten. En 1999 realicé un viaje de un mes a Túnez para hacer un curso de árabe. Una locura improvisada que, siendo observada con tiempo y futuro, ha hecho girar mis inquietudes. Desde ahí seguí estudiando árabe, más tarde comencé una tesis doctoral sobre los viajeros románticos a Oriente árabe. ¿Qué nuevas aventuras deparará este destino tan exótico? Me gustaría dejarme seducir hasta que las danzas de dolor que acompañan la vida se conviertan en danzas tribales llenas de placer y trance.

7 ago 2006

Picasso y Gordon Matta-Clark



Para aquéllos que deseen pasar un buen fin de semana rodeados de arte, no dejen de ir a ver las exposiciones que hay en Madrid tanto en el Museo del Prado como en el Reina Sofía.
La exposición Picasso. Tradición y Vanguardia puede verse dividida en dos partes, una situada en el Museo del Prado y la otra en el Reina Sofía. La que guarda el Prado se fundamenta en torno al argumento de la comparación intertextual entre ciertos cuadros de arte clásicos de la colección del Prado con la obra de Picasso, inspirada la mayor parte de ella por sus observaciones de la pintura clásica. En el Prado nos adentramos en una serie de salas temáticas en las que se encuentran los argumentos comparativos: la fiesta dionisiaca, la música, el dolor y las venus-odaliscas entre otras. Existen dos momentos impactantes en esta exposición. El primero en la sala situada a mitad del recorrido en el que pueden observarse las versiones de Las Meninas realizadas por Picasso y situadas en el Museo Picasso de Barcelona en diálogo con el cuadro original de Velázquez. El segundo llega cuando se observa el Desnudo de Picasso conservado en Zürich con la Maja desnuda de Goya.
La exposición de Picasso situada en el Reina Sofía, aunque resulta menos interesante para el espectador que se acerca por primera vez a las obras, posee un carácter especial desde el punto de vista académico. Todo se centra en torno a la temática del Guernica. En las salas se conjugan muchos de los dibujos preparatorios realizados por Picasso para ese cuadro, y conservados en los fondos del museo, lo cual ya da cuenta de que no será fácil observarlos de nuevo. Éstos, comparándolos con las fotografías del desarrollo del lienzo en sí, realizadas por Dora Maar, y que hace poco tiempo tuvimos la oportunidad de ver expuestas en el Musée Picasso de París, configuran un ámbito de lectura culta que adquiere un interés para los que somos principiantes en la materia. Por otro lado, también uno de los momentos más impactantes que puedan tenerse con la obra de Picasso, es posible observar en la misma sala los cuadros del Guernica junto al lienzo de La ejecución de Maximiliano de Manet conservado en la Kunsthalle de Mannhein, la Masacre de Korea de Picasso conservada en el Musée Picasso de París y los Fusilamientos de Goya del Museo del Prado. Una gran apuesta de diálogo y de entendimiento por parte de ambos museos para reunir en su seno el arte clásico conjugado con el arte contemporáneo, como ha sido el caso del Prado, y viceversa en el caso del Reina Sofía. A fin de cuentas todos los artistas contemporáneos beben del arte clásico y de la tradición, aunque sea para tensar o destruir sus formas.
Por otro lado, en el Reina Sofía puede observarse a su vez la exposición temporal dedicada a Gordon Matta-Clark. Este artista, gran arquitecto e ingeniero, dedicó toda su obra al trabajo con los volúmenes, espacios y la proyección de figuras de planos en tres dimensiones. La consecución práctica y más llamativa de su trabajo han sido los trabajos que ha realizado sobre casas abandonadas, algunas que iban a ser demolidas. Dedicándose a recortar y configurar huecos en las mismas, proporciona perspectivas de lo más inusitado si uno observa a través de ellas. Inspirado en la arquitectura de las escaleras imposibles de Escher, Gordon Matta-Clark realiza fotomontajes de la proyección real de los planos de figuras en los edificios siguiendo la misma filosofía de la posibilidad de la imaginación del espacio más allá de la posibilidad real.
Lo más llamativo de ver es un video en el que corta y divide una casa por la mitad, dejando una separación entre las dos partes a través del vencimiento de parte de sus pilares de sujeción externos.

2 ago 2006

La Educación Sentimental


En el sueño de una noche de verano nacen todos los monstruos que llevan a encrucijadas en las que sólo un camino está iluminado. Y al final siempre se alcanza el camino oscuro, lleno de murciélagos y ciénago. En él se descubren, también, los momentos más catárticos de lo grotesco y lo sublime.
Estos días he leído Flaubert y más Flaubert. La primera Educación sentimental es una gran joya en la que los dos héroes, Henry y Jules, van adentrándose en la vida meditante el proceso iniciático de abrirse paso entre las pasiones. Un camino educativo, que, como todos sabemos, lleva a un lugar sin retorno. La constante sed que nos recorre buscando el amor y el sexo no tiene salida más que en la propia búsqueda, y en él se descubren paisajes que en ningún otro lugar podríamos haber visto.

30 jul 2006

La Estela de los Viajes


Entre los días 24 y 28 de julio se ha celebrado en Santander el curso de verano organizado por Francisco Jarauta cada año en las universidades de verano de esta ciudad. Este año, bajo el título La Estela de los Viajes. De la Historia a la Literatura, se han reunido pensadores de los más competentes a nivel mundial y global: Carlo Ossola, Javier Teixidor, Juan Gil, Joan Pau Rubiès, Brian Stock, José Ángel García de Cortázar, Consuelo Varela, Francisco Jarauta y Marc Augé. Todos ellos han recorrido la forma y los giros del viaje a lo largo de la historia, desde la misma Antigüedad occidental, a través de los viajes de Ulises o Alejandro Magno, hasta el turista de masas y etnólogo actuales. Hemos pasado por las cuestiones del éxodo, del peregrinaje, del comercio, del descubrimiento, de la sensación del sujeto, de la inmigración, todo hilado reflexivamente por las cuestiones de la metamorfosis y de la experiencia sobre las que se construye la esencia definitoria de los viajes.
Una verdadera joya en el mundo del conocimiento tanto para quien trabaje sobre estas cuestiones como para el nuevo lector, ya que se dirige directamente al mundo de la curiositas.
Por otro lado, como de costumbre, el grupo de amigos que se organizaba en torno a estas sesiones dio lugar al ya esperado manifiesto de cada año, leído en el acto de la entrega de los diplomas, preparado por el Collegium de los Invisibles, y en el que se reunían los detalles y sensaciones que más habían marcado el viaje de los asistentes a través del conocimiento.
Además, este año se completó el interés de la experiencia de este viaje con la distribución por parte de los asistentes del lúcido texto publicado por Sami Naïr en el País del 14 de julio del 2006 sobre la cuestión palestina, que abrió el ámbito político a las inquietudes del viaje.

21 jul 2006

Por una ética comunitaria 1


Hace ya unos cuantos días que no escribo las vivencias o expresiones de este blog. Pasé unos días en Valencia, y escuché, entre otras cosas, una conferencia de Adela Cortina sobre la ética del consumo que me marcó llegando dentro. Esa mujer es realmente coherente. Me parece poseedora de una integridad y de una dignidad inigualables, al menos en la exposición oral. Habló de la necesidad de la construcción de la persona. Eso me dio que pensar, en fin, siempre he querido construir una ética, y últimamente, desde que llegué de París, habiendo dejado tantas cosas que amaba allí, me sentía desbordada por la oscuridad de un mundo sin ley en el que estaba viviendo. Necesitaba tan sólo pensar en todo, construir la ética que me construya como persona en un mundo que, desde mi punto de vista, debe ser pensado como comunitario.
Decidí retirarme unos días al pueblo de mi abuela, en la profunda Mancha, y de cuyo nombre no quiero acordarme. Aquello me dio un espacio de reflexión para empezar a construir esa ética. Desde la lectura de la Educación sentimental de Flaubert, hasta el estudio de árabe, desde la restauración de la antigua bicicleta de mi madre hasta el irme a las 6 de la mañana a rebuscar ajos, desde el dolor de los atentados, ya guerra, de Israel en el Líbano, con tanto descaro injustificado desde mi punto de vista, hasta el dolor por la pérdida de la fe en el respeto de ciertas personas, organismos, estados a los acuerdos comunitarios, internacionales, interestatales, he llegado a las siguientes conclusiones:

1) He llegado a la conclusión, y por ahí empiezo, de que no soy una persona egoísta, desde mi punto de vista, y teniendo en cuenta el horizonte comunitario.

2) Considero que tengo muy en cuenta a los demás, que me baso en el respeto a la diversidad y a las opiniones de las personas, y que no las juzgo moralmente desde ningún esquema. El respeto y la libertad siempre han estado a la base de lo que he concebido como la forma de establecer relaciones comunitarias, soy coherente con esto, y me gustaría construir una sociedad basada en esos dos principios éticos.

3) Existen ciertos puntos en los que a veces me he considerado o me han juzgado egoísta, fundamentalmente en la cuestión del amor y la sexualidad, atisbando en ello una falta de consideración con los demás (léase la comunidad). (Estas reflexiones las aplicaría no sólo a mí, sino a todo ser humano en la ética común. Hoy hablo de universales, que pueden destruirse, cuestionarse y cambiarse, claro).

4) No creo en el amor como unión con la divinidad a través de una persona que salva de las penas de este mundo. No creo que el mundo esté lleno de penas, ni creo que deba pensarse a las personas en términos reduccionistas, literarios y comparativos con lo que concebimos como divinidad. Las personas somos más complejas, mucho más que eso, y merecemos un trato más flexible.

5) Sí que creo que existan sentimientos, porque los vivo y sé que otros los viven a través de su diálogo y expresión de los mismos. Esos sentimientos no son unívocos, ni definibles, e incluso son contradictorios. He aprendido, con los años, que esos sentimientos no deben tomarse al pie de la letra, esto es, que querer a las personas es más que sentir siempre empatía y amor hacia ellas a todas horas, y que por sentimientos de malestar que a veces vengan no se va a dejar de quererlas. A fin de cuentas las relaciones comunitarias se basan en un diálogo, que no siempre lleva a un común acuerdo directo, sino que hay que ir encontrando los términos de entendimiento.

6) En la ética comunitaria todo es dialogable, porque se parte de sujetos individuales que desean llegar a un común acuerdo de convivencia y amor con los demás, acuerdo que se basa en el don y en la voluntad de llegar a entenderse.

7) Esos sujetos individuales que hablan tienen una corporalidad, una privacidad, una entidad por sí mismos. Son Juan, son Marta, son Nieves, etc. Y esas corporalidad es innegociable. Esto es, Juan, Marta, Nieves hablan para entenderse basándose en la voluntad de hacerlo y en el don que ofrecer (el cual se va construyendo poco a poco), pero Juan, Marta, Nieves no pueden negociar con su propio cuerpo, porque desde ahí no se basa el entendimiento del diálogo y el don, ya que sin esa integridad corporal no existiría, estaríamos hablando, entonces, de mercancías. Marta no puede dar su hígado a Juan para entenderse y mostrar su afán de comunidad, ya que, sin su hígado, que forma parte de su cuerpo, no podría existir. Sí podría ofrecer una parte del mismo, si Juan o Nieves lo necesitasen para vivir. Y porque Marta no ofrezca su hígado a Juan o Nieves no es egoísta.

8) Otro caso, a otro nivel, Marta puede acariciar a Juan o Nieves con sus manos mostrando cómo los quiere y los considera presentes y cercanos, pero no puede estar todo el día acariciándolos con sus manos, porque tiene que hacer otras cosas, tiene que trabajar, y también desea acariciar a otras personas a las que también quiere. Y porque no esté todo el día acariciando a Juan y Nieves ellos lo van a considerar egoísta.

9) Por último, que es donde quiero llegar, Marta tiene unos órganos sexuales, que son parte de su cuerpo, al mismo nivel que todas las partes de su cuerpo, su hígado, su mano. Marta descubrió hace ya años cómo podía hacer uso de esa parte de su cuerpo para proporcionarse placer, y para dar y compartir placer con otros. Marta ve a Nieves, y, entre otras cosas, se acuestan juntas, porque se aprecian, se consideran presentes, y quieren darse placer mutuamente. Pero Marta no puede estar todo el día acostándose con Nieves, porque tiene que hacer otras cosas, tiene que ir a trabajar, y quiere acostarse también con otras personas que aprecia. Nieves no va a considerarla egoísta porque no se acueste sólo con ella y a todas horas, ya que los órganos sexuales de Marta pertenecen a su cuerpo, y a ellos no puede renunciar en su individualidad para construir una ética común, ni puede negociar con ellos, ya que se estaría hablando, no de ética comunitaria, sino de transacciones de mercancía.
Quizás Marta un día tan sólo sienta el deseo de acostarse con Nieves, porque ella ocupa todo su deseo de expresión sexual, pero eso es algo que Marta da si lo siente, es un don, no es algo que se negocie ni esté escrito en ningún lugar en la ética comunitaria, ni como obligatorio ni imperecedero.
Y esta sexualidad no pienso que deba el sujeto perteneciente a la comunidad esconderla, tabuizarla, porque es parte de su corporalidad; no creo que en la ética comunitaria de la que hablo el sujeto tenga que esconderse de los actos que pertenecen a su corporalidad como algo prohibido.

10) Así que pienso que todas las personas dialogantes deben considerar su propio cuerpo como base de la ética común, que ese cuerpo es innegociable en una ética social, y que negociar con el mismo no es algo comunitario, sino todo lo contrario, dar entrada al fetichismo de la mercancía y a la propiedad privada propia del capitalismo.

12 jul 2006

La Música

La música es el lugar que ha adornado las últimas horas del día, llegando en los momentos en los que la noche hace que las barreras que pone el día al corazón se vuelvan porosas. Así la emoción ha tocado directamente el corazón.
Anoche regresé de escuchar a María Ángeles tocando unas piezas de Bach en un órgano de Iglesia. Poca luz entraba por la vidriera de aquella estancia, la oscuridad daba fuerza al sonido del roce de sus zapatos con las teclas del teclado de los pies. Esos zapatos de piel blanda que marcaban el ritmo con el que ella vivía la música de Bach, adornando las melodías de éste con el ritmo de su latido.
Esta mañana me despierto, y, antes de viajar a Valencia, me encuentro un correo de Noemi en el que me enviaba una versión preciosa de la Llorona cantada por Chavela Vargas. Habíamos hablado de esta fantástica canción tantas veces, pero no hay más emoción que la que entra recién levantada directamente dentro.
Me llevo la emoción de la música estos días a Valencia.

9 jul 2006

Ghost in the Shell. Mamoru Oshii


La película Ghost in the Shell, adaptación al cine por parte de Mamoru Oshii del manga de Masamune Shirow, se configura como un lugar de reflexión sobre los problemas de la identidad futura, de la memoria colectiva, de la autopertenencia, de lo privado y de lo público en un mundo cibernético en el que los límites de la ética son planteados.
Ciudadanos de dudosa pertenencia a lo humano, algunos de ellos manipulados para ampliar sus cerebros, otros siendo los llamados espíritus de informática que buscan un cuerpo en el que habitar, todos conectados a una red en la que los pensamientos se convierten en algo accesible para la alteridad. La identidad propia queda escindida, los niveles de privacidad, la capacidad de hacer autobiografía, todo lo que tenga una relación directa con lo que hoy día consideramos lo humano. En cada uno de los seres de ese mundo puede meterse la figura del pirata informático, que duplica espíritus, que los manipula para conseguir información secreta de cuestiones políticas de estado, por ejemplo.
Una película sin desperdicio alguno que plantea los oscuros límites de la ética tecnológica, que se mueven en terrenos que van más allá del bien y del mal. No se la pierdan.

7 jul 2006

Puaf! Bah! y otras onomatopeyas


Ya no pueden comprimirse los tiempos tratando de luchar por lo que uno cree; ya no puede tornarse violento el deseo de tener los objetos e historias; ya no se puede luchar tratando de conseguir lo máximo en lo que se hace; tantos y tantos factores se escapan de nuestras manos; la experiencia proporciona el justo poso escéptico para que ya esas cosas puedan mirarse de otra forma. En ese instante es cuando uno se disfraza en el teatro del mundo.

6 jul 2006

Totoro


¿Cuántos relatos eróticos podrían escribirse a la persona que se ama desde la distancia de la mirada? ¿Cuántos desde el centro del recuerdo? ¿Cuántos observándola tras la barra de un bar imaginario esperando que cruce un segundo nuestra mirada? ¿Cuántas palabras podrían dedicarse a sus gestos, ropas, zapatos? ¿Cuántas cuentos de yokais podrían contársele? ¿Cuántas palabras se quedan en el olvido para no molestarla?

5 jul 2006

Lo íntimo


La intimidad llega cuando crecen tallos sobre la memoria del cuerpo. La intimidación, lo íntimo está allá, lo crean las experiencias con las personas, y sin embargo a ellas les resulta inaccesible el camino hacia el conocimiento de lo interno. Es como un artista ciego que tienta obcecadamente su obra, sin saber nunca del todo cómo es. Aunque me contó en una ocasión el gran capitán Nemo que una vez acompañó a un amigo ciego al Prado. Para todo existe un camino de salida distinto, en el que crecen los bosques inmensos del fragmento.

4 jul 2006

Nausicaa


¿Alguna vez han cogido intimidad con un cyborg? Entre aquellos replicantes algunos tienen sensaciones y sentimientos. Pueden, incluso, expresar sus orgasmos. Tan sólo es cuestión de descubrirlos. Llevo días recorriendo ciudades de España buscándolos. Soy jefa de una misión utópica que el gobierno mexicano me encargó. Estoy en un lugar en el que el calor es insoportable, quedan restos de la antigua civilización humana, sobre los que gigantes chicharras entonan sus melodías. Al principio me resultaban difíciles de escuchar cuando caminaba casi sola inspeccionando las calles desérticas, finalmente se aprende a vivir con ellas, y se las llega a amar. Sigo la filosofía de mi maestro Mizayaki en Nausicaa. Japón, todo un mundo por descubrir.
Siento un amor inmenso estos días que camino de allá para acá. Un amor que no tiene centro, que se dispersa por todos los cyborgs que voy conociendo, amo la máquina de la humanidad.

28 jun 2006

Volver


El sonido de la libertad viene cuando se mueve la velocidad en torno al oído al escuchar el viento cortado por el puño o el pedaleo. Entonces todo deja de importar, incluso la propia vida, porque las fuerzas que arrastran, y que podrían dibujarse en vectores, son imbatiles.
El sonido de la libertad no tiene forma, ni nombre. Es inefable, como los interiores.
Lo mejor sea guardar silencio, que nadie conozca lo que llevamos dentro, porque no adquiere interpretación posible.

La gravedad


Si existen preguntas llegan todas hoy, o quizás en las noches de insomnio en las que se presentan los lugares de las sombras donde uno habita. Es imposible dormir cuando se sienten tantas fugas en el corazón. Algunas veces llega la imagen del propio corazón, lleno de flechas que arrancamos con pasión y voluntad ante las heridas, mas sin embargo los agujeros llenan el espacio del vacío que deja pasar los fantasmas de lo que fuimos. ¿Cómo son los lugares de la memoria física? La memoria del cuerpo, sus cicatrices, son lo que queda y marca el tiempo de la vida.
Hace poco un mordisco apasionado me hizo un cardenal que se va disolviendo con el pasos de los días. Los recuerdos de ese momento intenso se van diluyendo como la sangre coagulada ante la presión impertérrita de aquella boca tan amada. Y uno trata de evocarlos una y otra vez, de que no desaparezcan, de que sean presente más presente que el que se vivió en el momento, mas sin embargo, como los posos del café, caen al fondo de lo que fuimos, se precipitan por los agujeros del corazón lleno de fantasmas y sombras, que brinda y se filtra en la barra de algún bar perdido en una ciudad desértica llena de los húmedos lugares que fuimos.
Contra la gravedad no se puede luchar. A veces, al despertar y verse frente al espejo de la identidad del cuarto de baño, pensando en aquél tan precioso que adornaba algunas acuarelas del viaje a Marruecos de Delacroix, uno remarca el paso del tiempo en la memoria física de sus ojos.