13 dic. 2008

Aleksandra Kollóntai. "El amor de las abejas obreras"


De reciente publicación en Alba editorial, sale a la luz el libro de Aleksandra Kollóntai El amor de las abejas obreras. En él la revolucionaria rusa nos presenta tres historias que reflexionan sobre la condición amorosa de las mujeres en su época. ¿Liberarse a través de la revolución bolchevique solamente? Las mujeres obreras, habitantes bajo una sociedad patriarcal que iba dejando de tener sentido desde el punto de vista económico, para convertirse tan sólo un discurso ideológico, tenían que liberarse a su vez de los lazos que las ataban a las casas, a la dedicación completa a la familia, al cuidado y a la dependencia. No en vano la escritora, cuando algunos derechos se habían conseguido para los obreros en Rusia, reclamó que se hicieran extensibles a las mujeres. Y ahí llegó el momento de la verdad sobre las ideologías en el que Lenin se negó a concederlos. La revolución de liberación de las mujeres, en suma, siempre ha sido una revolución más que debían añadirse a las otras. Unos y otros, de unas ideologías u otras, coincidían en cuál sería el papel de la mujer en la sociedad. ¿Cómo decir ser de unas u otras ideologías políticas (socialistas, comunistas, capitalistas, nacionalistas), si para luchar por la liberación de la mujer hay que fundar una nueva ideología política al margen de las existentes? Tal es la reflexión que nos presenta la autora con su escritura angustiada y luchadora.

5 comentarios:

Ana Cuéllar dijo...

Bien! Por Alexandra, lo que planteaba, sigue vigente, pues seguimos en una sociedad patriarcal y las mujeres, muchas de ellas niñas que juegan a ser mujeres o a ser niñas)les están dando la vuelta y lo grave es que no se enteran y muchas son universitarias y más. Leí La mujer emancipada en mi juventud, con las píldoras anticonceptivas.Je!,je!. Y tome de ella sabias recomendaciones. Su pensamiento lúcido sigue vigente.

Annabel M. Z. dijo...

Acabo de llegar a tu blog. Creo que me va a gustar mucho porque me interesa la presentación que haces en la cabecera :)
Te leo.

Juan Carlos dijo...

Me parece genial que recuperes la voz de las mujeres que creyeron en la revolución, en la construcción de un mundo diferente y que, a menudo, pagaron un precio muy alto por intentar ser fieles a sus principios. Y cuando se trata de compaginar creación artística, revolución y lucha por la emancipación femenina el precio puede ser bordear la locura, como les ocurrió a Simone Weil o a Marina Tsvetaeva. Animo con tu blog y besos desde este París donde hoy, ¡por fin! se ve el sol.

Annabel M. Z. dijo...

Me alegra mucho que mi espacio te haya gustado, como a mí el tuyo.
A partir de ahora nos seguimos mútuamente. ^^

Nieves Soriano Nieto dijo...

Ana, gracias siempre por tus comentarios tan gratos que aportan tanto al conocimiento y al corazón. Annabel, gracias también a ti por seguir el blog, pero también por habernos descubierto el tuyo. Y Juan Carlos, gracias por traernos a Tsvetaeva y Weil que lucharon por sus principios incluso aunque les costara la cordura.