27 dic. 2006

Al Gore y Nicolas Hulot. Por una conciencia ecológica


Para los que estéis interesados en las cuestiones de la ecología y el problema del riesgo del agotamiento de los recursos naturales del planeta Tierra, os recomiendo ver la película que Al Gore ha realizado, Una verdad incómoda. En ella, el una vez candidato para la presidencia de EEUU (2000) en la oposición a George Bush, va dando una visión, a través de una conferencia muy llevadera, de cuáles son los problemas ecológicos fundamentales del momento, siguiendo un canon expositivo muy comprensible para todo tipo de público, y siempre representando y ejemplificando cada paso con dibujos o esquemas comprensibles para todo tipo de usuario. Esta película-documental constituye una buena forma de adentrarse en las cuestiones de la ecología.
Para los que deseen profundizar más, el penúltimo número de Le Nouvel Observateur, de la semana del 14 al 20 de diciembre, ha sido dirigido por Nicolas Hulot, uno de los nuevos conocedores de la cuestión ecologista en Francia, y que ha pasado gran parte de su vida viviendo en la Antártida. Todo el número trata sobre cuestiones de la ecología, desde un punto de vista más erudito que el de Al Gore.
Ambos documentos son esenciales para una educación ecológica básica, que hoy día deberíamos todos tener, y que deberíamos transmitir a las nuevas generaciones.

25 dic. 2006

Volviste

En ocasiones no nos damos cuenta de cuán valiosa e importante es una persona en nuestra vida hasta que no la perdemos. Y entonces sentimos el vacío de su presencia, y todas las fuerzas de las emociones del azaroso latido del corazón que se dirigían hacia ella, cambian de rumbo, se dispersan en un viaje lleno de una sed inefable por conseguir de nuevo ciertas cosas, ciertas acciones, ciertos momentos que formaban ya parte de nosotros mismos. Y en un baile de máscaras se camina de puntillas creando en cada mínima cosa un paraíso fragmentado. Y quizás todas esas nuevas danzas no sean reconocidas como producto de esa pérdida, y quizás cuando vuelve a aparecer la persona, después de tantos años, es cuando nos damos cuenta de cuán alejado estaba el ritmo en ese baile de máscaras. Quizás la vida se mueve por la inquietud ante las personas que se van perdiendo en el camino, y es tan sólo esa pérdida la que nos permite encontrar otras personas, que volveremos más tarde a perder, para encontrar a otras. Cada vez con una sed más poderosa, que nos hace seguir viviendo con mayor intensidad. La vida humana es la construcción de un desierto cada vez mayor en el que se van creando pequeños oasis, que son los grandes paraísos del día a día.

16 dic. 2006

Por Turquía


Para los que no la hayan visto, merece la pena la película El señor Ibrahim y las flores del Corán de François Dupeyron, inspirada en la novela de Eric-Emmanuel Schmitt. Un lugar en el que se encuentran dos vidas, la de un señor mayor con la de un adolescente en uno de los barrios más bellos de París. Algunos paseos por la ciudad, muchísimos por sus afueras, donde se encuentra la realidad que se trata de esconder con la limpieza extrema del centro histórico. Y un pequeño viaje lleno de paisajes, de vida, de sueños: Turquía. Cuando al fondo, en el atardecer, sobre el horizonte de Istambul se escuchan los cantos de la llamada al rezo desde la Mezquita Azul, el corazón se llena de sentimientos como un haz incandescente que explota o implota en recuerdos que son de los sentidos, de las sensaciones, de la experiencia, del amor y el sueño.

12 dic. 2006

Cómo viajar sin moverse de casa


Uno de los placeres mayores para el viajero, cuando no son épocas de viajar física, corporalmente, es coger uno de los tantos libros que nos ofrece la literatura de viajes, y un Atlas del Mundo, a ser posible virtual de una enciclopedia en el ordenador, para poder manejarse con rapidez, e ir caminando los pasos del viajero por el mundo.
Estos días están acompañados del viaje que Gustave Flaubert y Maxime du Camp hicieron desde París, pasando por Egipto, Palestina, Líbano, Constantinopla, Grecia e Italia. Es maravilloso hacer con ellos el crucero por el Nilo con la enciclopedia, viendo todos los lugares, las ruinas, los recuerdos de las vivencias de Flaubert sobre el pasado de la historia.
Uno de mis sueños ahora es hacer ese crucero por el Nilo, seguir los pasos de ambos. Podría ser una idea fantástica, para quien desee apuntarse.
Para los que les interese este viaje, existe una traducción castellana en Cátedra, colección Letras Universales: Gustave Flaubert, Viaje a Oriente.

10 dic. 2006

Paseos por Lisboa


Hace tanto tiempo que no escribo en este blog, y tantas cosas han pasado que han impactado, cambiado tanto el interior como el exterior, que no soy capaz de resumirlas acá, ni tan siquiera merecería la pena relatarlas. Son una vivencia interna del secreto de lo íntimo en la autobiografía, del que hablaba Carlos Castilla del Pino.
Y sin embargo ahora existe algo que me ha despertado de nuevo a lo social, un ímpetu que desearía compartir con los amigos, que me hace dejar la vida de egoísta que he tenido este tiempo. El viaje que he hecho a Lisboa recientemente ha marcado con una huella imborrable la memoria del cuerpo. Y así se acusa un cansancio incomparable, indescriptible, lleno de pequeños dolores que son rumores, síntomas, manifiestos de lo que se lleva dentro, y con los que se convive en el día a día. No sabía que en una ciudad pudiese sentirse tanto el carácter, vivirlo internamente, y Lisboa sabe a Mar, sabe a viaje, sabe a recuerdos, sabe a saudade. Sabe a todos los navegantes, sabe a nao, sabe al ímpetu de la libertad que da la desembocadura del río Tajo al unirse con el Atlántico, sabe a ese perfume que, paseando por Belem siguiendo la dirección del mar, desde donde salían las naves, puede sentirse, se siente, de repente, en el instante en el que el agua salada domina ya sobre la cantidad de agua dulce.
Existe un café, A Brasileira, que es fantástico, con todos esos espejos al estilo del Folies-Bergère, en los que se siente el burgués que conquista y apasiona a la Suzot que pintaba Manet. Todas las maderas, la terraza, los nombres de Pessoa, y estar tan cerca de la estatua del escritor, sentarse junto a él, en la misma mesa, dibujar un homenaje a esa persona que, con todos sus personajes, tanto conquistó el corazón cuando era adolescente.
Y el castillo de San Jorge, ver desde allá cómo el sol va cayendo sobre la ciudad, en el horizonte del río que va llegando a la madurez de mar. Esos colores marrones del castillo casi derruido por el terremoto de 1755 dan al reflejo de la luz de ese sol del atardecer un color precioso que se instala en la mirada, que habita en ella, y que da a Lisboa un nuevo carácter, una nueva visión, un nuevo nombre, como los tantos de Pessoa, que sabe a melancolía, a ese tipo de melancolía portuguesa que nombra lo que se soñó y nunca se tuvo, ni tampoco se podrá tener. Así son los fados, tan tristes como el alma de Saturno.

24 oct. 2006

VIII Congreso de Fenomenología

Viajo a Valencia para el VIII Congreso Internacional de Fenomenología en torno al tema del cuerpo y la alteridad. El jueves hablo sobre la historia de la mujer occidental en el siglo XIX y la influencia de esta concienciación de género en la visión de los viajeros hombres de las mujeres orientales.
Me hace mucha ilusión irme hacia allá, para reunirme con tanta gente que hace tiempo no veo, van a ser días fantásticos. Me voy a llevar hasta la bicicleta. Valencia, de veras, es muy distinta cuando se va con bicicleta.
Sin embargo, también existe una resistencia interior a realizar este viaje. Sé que serán días en los que cosas que quedaron indefinidas, o inevitable y falsamente olvidadas, saldrán a la luz de nuevo, tomando un nuevo rumbo. Tan sólo seguiré la única ley que me ha guiado siempre, la de dar derecho, como Werther, a la verdad de los sentimientos. Los míos se encuentran ahora en un viaje lejano, con la persona que más he amado nunca, con la persona que ocupa el centro de mi corazón, de mis pensamientos, de esos sentimientos, y no porque renuncie, o porque sea una obligación, sino porque establecimos la libertad como centro de la vida, y la generosidad como fuente del amor. Es así, la amo.

22 oct. 2006

Sin poder olvidar un solo segundo de Oriente


Acabo de ver la película Le long voyage. Ese hijo que acompaña a su padre para peregrinar a la Meca. No sabéis cuán afectada estoy por esta película, todos los recuerdos de Yemen, las suras recitadas del Corán, los pasos por el desierto, todo para llegar a morir en el lugar que uno decide, siendo la muerte ese acto solitario.
No puedo dejar de pensar, recordar, sentir las vivencias, creo que cuando uno siente Oriente desde tan dentro queda afectado toda su vida, una línea roja le divide el corazón.
Me gustaría peregrinar al desierto con las personas que quiero, y observar la mirada en una tormenta de arena, mientras se escucha, de fondo, el susurrar en la interioridad de una ciudad atravesada por las llamadas al rezo de todos los muaizines, desde todas las mezquitas, desde cada rincón, desde cada latido.

18 oct. 2006

De la carencia de agua

En estas épocas del año uno se retira a pensar, tranquilo en casa, mientras ve la lluvia cayendo en el exterior. La lluvia es un estado de excepción en Murcia, y, a pesar de que me pese, porque no me gustan los días lluviosos, desearía que cayesen más gotas por acá para que llenen pantanos, ríos, para que se cree un mundo justo en la repartición del agua. En Sana'a vivimos verdaderos problemas de agua en una ciudad en la que no llueve casi nunca, y en la que el agua se transporta en camiones desde otras ciudades para llenar los bidones que adornan los techos de todas las casas. Deberíamos ser más conscientes de este problema, ahorrándola, para no llegar a situaciones tales en las que la sed, que atraviesa diariamente el físico de un individuo, se convierta en algo común en un lugar casi desértico. Es verdaderamente duro pasar sed. Hubo momentos en los que la cabeza se enrocaba con la locura pensando en hacer cualquier cosa por tener un poco de agua que echarse a la boca. Recuerdo un día en el lugar donde vivía en el que en el cuarto de baño chupaba el grifo para intentar adquirir las pocas gotas que caían sin desperdiciar ni siquiera una. E imaginaba que cada gota podía llenar toda mi boca, que podría saciar todo el deseo provocado por la necesidad de ese agua. Lo peor es que no era cierto, que aquella boca seca llena de arena me acompañaría unos cuantos momentos más.
A veces no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, y deberíamos aprender a cuidar las cosas para que no se marchiten o desaparezcan.

15 oct. 2006

De razón y corazón


Es curioso cómo el corazón adquiere sus propias leyes oscuras e indefinibles que van más allá de la razón. El otro día me reencontré con un viejo y a un tiempo reciente amor. Después de Yemen todo había quedado para mí claro, incluso gran parte de las cosas olvidadas. Después de Yemen he vuelto a sentir, y siento, y amo, e incluso tengo claros los sentimientos. Y sin embargo, cuando ese viejo y a un tiempo reciente amor se cruzó ante mí casi por sorpresa, casi sin esperarlo, sentí cómo el corazón me daba un vuelco, cómo me temblaban las piernas, e incluso la voz.
Después de largas y dialécticas horas pensando por qué había sentido eso, cuando sé qué quiero y a quién quiero, me dije que realmente los románticos llevaban razón, y Werther más que nunca fue un hito claro en mi conciencia. Razón y corazón siguen leyes diferentes, siendo las de este último mucho más incontrolables. También es normal que el corazón siga sintiendo en sus leyes, es necesario dejarlo, e incluso hablarle o escucharlo. También es cierto que cuando uno piensa y repiensa todas las consecuencias que tendría seguir ese sentimiento fugaz, y teniendo en cuenta el gran peso e importancia que tienen los demás sentimientos vividos y sentidos ahora, en y después de Yemen, tampoco es de tal importancia un pequeño latido cuando se vuelve a ver un fantasma.

11 oct. 2006

De románticos

El camino del romántico se basa en un recorrido humanitario, político, social. Lo que en un principio se piensa como individuo y sus sentimientos de malestar ante lo social, termina metamorfoseándose en una pregunta sobre las formas justas de pensar la nueva sociedad desde el individuo. Es el camino de la renuncia al Amor por el Arte de Jules en L'Éducation sentimentale de Flaubert, es el cuestionarse en el Arte cómo son los otros mundos, exóticos, orientales, es el imaginárselos en un primer estadio, que, cuando llevan al romántico a vivirlos en su propia piel, precipitan el ámbito de lo político en sus inquietudes llevándolo a adentrarse en la tensión de la revolución.
Todo en el romántico es como en el beduino, desde el Amor, hasta el Arte o la Revolución, pasional e incendiario, moviéndose de unos extremos a otros, siendo capaz de dar la vida y más en pos del Amor, las Artes y las Ideas.

9 oct. 2006

De beduinos


En los caminos del desierto los beduinos luchan por su libertad, crean sus espacios nómadas en los que la arquitectura se vuelve efímera, cambiando de forma como las dunas, como el camino de su propia vida. Todo en ellos es encuentro libre desde el momento que eligen seguir lo que se ofrece en el errar, hasta el momento en que la fuerza del caminar deja atrás algunos de los frutos que se agotaron en el devenir mismo. En cada uno dejaron un trocito de pasión, un trocito de cuerpo.
Los beduinos en Yemen no deseaban entrar en ningún tipo de gobierno, su propia anarquía vital los hacía ser los más razonables en cuanto a seguir fielmente sus principios.
Ni tan siquiera con las armas podrán ser sometidos a ningún tipo de ley que no sea la ley abierta o ley libre.
A pesar de conocer los caminos trazados, cambiaban las rutas alternativas de la seda.
No existe ni reina de Saba, ni reina de Arwa que pueda seducirlos más que aquella, la única, que habla de y brinda oasis paradisíacos en el cruce de ambos de sus caminos. También ella es beduina.

5 oct. 2006

Entre Sudáfrica y la filosofía


Regreso de ver la película del director de cine sudafricano Dumisani Phakathi Don't Fuck with me, I have 51 brothers. Es una aproximación al tema familiar en el África subsahariana, reflejando de forma distendida, pero real, la cuestión de la pareja y la interpretación de los sistemas del nucleo organizativo básico. No sé si recomendaría verla, ya que se aleja bastante de lo que nuestra mirada está acostumbrada a interpretar como lenguaje cinematográfico. En todo caso, para saciar la curiosidad de los que se preguntan (por la pregunta comienza la filosofía), es un lugar con el que citarse a lo largo de la vida para seguir conociendo.
He estado en el cine y tomando una cerveza con Fuen, una amiga que ha comenzado ahora la carrera de filosofía, y que conocí por azares de la vida. Me da vida su presencia, siempre me la ha dado desde que la conocí hace tres años. Es ponerse en contacto con lo que se ha vivido, aquellos profesores, aquellas historias, aquellas sensaciones, sin embargo me siento con ella como de igual a igual, sin que la edad importe. A fin de cuentas los roles que jugamos y nos introducen en la vida son tantos como tan absurdos. Su luz promete dar a Murcia un tono de color todavía más intenso. Me ha sorprendido con un libro de Artaud sobre el teatro. Ese nuevo filósofo maldito entrará dentro de las lecturas que componen la experiencia, las sensaciones y los sentimientos.

4 oct. 2006

Mirar y sentir


Si leemos al Flaubert de L'Éducation Sentimentale y de Madame Bovary nos damos cuenta de que estaba tratando de analizar desde el fondo el mundo de los sentimientos en la Francia de la época. En cierta medida, después de las Revoluciones y cambios de gobierno decimonónicos, podemos ver que trataba de cuestionar por qué la sociedad de la época había dejado de poder ver y sentir. Quizás el mal de siglo reflejado en el Romanticismo. Creo que hoy bebemos de esa imposibilidad de ver y sentir en la Europa que vivimos. No conocemos qué existe más allá de las fronteras que definimos firmemente de una Europa cuyas fronteras están indefinidas. No sabemos qué existe en Líbano, Palestina, Yemen, Japón, Tailandia, más que por las noticias que recibimos y que sesgan la realidad. Tampoco somos capaces de sentir ni expresar los sentimientos. Existe en las personas que observo un miedo a todo lo que tenga que ver los sentimientos. Se trata de vivir deprisa y bien, sin pensar o reflexionar. Sea éste un manifiesto, modestamente comparado con el que hizo Flaubert, para cultivar y escuchar tanto la mirada como el corazón.

3 oct. 2006

La claridad


Me sorprende leer las propias palabras en el blog desde hace tan poco tiempo. Y sin embargo ha pasado tanto en el interior. Agustín de Hipona ya hablaba de la subjetividad del mismo. No sé quién vuelve a ser quién, o si uno vuelve a ser el mismo. La mitad de las cosas se sienten lejanas cuando uno trata de olvidar en la vida lo que no le es dado.
A veces adquiere tan poco sentido el hecho de pensar lo que no se posee desde el lugar tan privilegiado en el que vivimos.
Y sin embargo el deseo asola las noches de un octubre caluroso. Y sin embargo este deseo adquiere la forma cada vez más cercana de resultar ser tan sólo deseo.
Quizás Yemen fue un sueño, a veces una gran pesadilla, cuando tras los bastidores se derramaban algunas lágrimas de amor. No puedo recordar como propio lo que allá viví. Aquel jardín desaparece poco a poco, las voces, las imágenes, y, con ello, esos deseos.
La realidad está en otra parte. Tan sólo es posible lo que sabemos cómo reinterpretarlo con la distancia, con el tiempo.

2 oct. 2006

La sorpresa


Me pregunto en esta calurosa y oscura noche de verano cómo es posible que exista una chica así, que escuche lo que le dije hace tanto tiempo y que me venga después de otro tanto a recordar que aquello que aprendió lo anotó de lo que le dije. Me halaga y me llena de incertidumbre pensar que algo de lo que pueda yo decir sea escuchado por una persona tan admirada y deslumbrante, cuando en el fondo somos iguales, al menos en mi interior.
Gracias. No dejaré nunca yo de ser tu alumna.

26 sept. 2006

Quiénes somos



La verdad es que no encuentro palabras para describir en un blog el viaje a Yemen, quizás tampoco encuentre palabras nunca. Son sensaciones de las vivencias internas que allá he tenido.
He aprendido más que en toda mi vida en este viaje, no sólo árabe, sino de la propia vida. Podría contar cosas sobre el gobierno de allí, la situación de la mujer, la legislación con respecto a la situación de la mujer, podría contar cómo funcionan los sistemas de alcantarillado, cómo visten las personas, podría hacer un recuento de los gatos callejeros, describir perfectamente cómo son las armas de fuego, podría dar nombres que marcaron mi vida. Podría hacerlo si alguien me pregunta; así, sola, sin una buena compañía frente a mí no podría hacer nada, quizás eso fue lo más importante, aprender a vivir con los demás, amarlos como se ama la misma vida, que a veces es tan fugaz y débil como el pensar de cerca el instante en el que puede ser quitada.
Tan sólo decir, casi como un manifiesto vital, que hagamos por conocer todo aquello que está más allá de lo que conocemos cada día. La humildad que puede brindar el sentir que existen tantas formas diferentes a las que uno concibe nos da la experiencia y la sabiduría.

14 ago. 2006

Madame Bovary


Si alguna vez he visto una caricatura tan sutil y representativa es ésta de A. Loriot representando a Gustave Flaubert. Él diseccionando el cadáver de Madame Bovary. Así lo hizo, fue la revolución de su novela, diseccionó todo el interior de esta dama ficticia y muy representativa de la burguesía de la campagne en la época. Era tan real en el reflejo de la interioridad de las inquietudes de la época, que fue llamado a un proceso judicial por haberla escrito tan sincera. Causó los mismos estragos que causaría un poco más adelante la Olympia de Manet. Desde mi punto de vista, Madame Bovary es ya una novela de la modernidad parisina.

12 ago. 2006

El viaje a Oriente


Los últimos días de insomnio tenían como tema fundamental el viaje a Oriente. ¿Cómo afectará a las personas un viaje tal como el que voy a realizar a Yemen? Conocemos la tradición de viajeros, engullimos todos los literatos del XIX que hablaban de Oriente, y todos, todos han estado marcados trasversalmente en su biografía por ese hecho. Oriente es una tierra que encanta, mágica, que ofrece a la mirada las posibilidades que rompen las imágenes que en los medios de comunicación de masas transmiten. En 1999 realicé un viaje de un mes a Túnez para hacer un curso de árabe. Una locura improvisada que, siendo observada con tiempo y futuro, ha hecho girar mis inquietudes. Desde ahí seguí estudiando árabe, más tarde comencé una tesis doctoral sobre los viajeros románticos a Oriente árabe. ¿Qué nuevas aventuras deparará este destino tan exótico? Me gustaría dejarme seducir hasta que las danzas de dolor que acompañan la vida se conviertan en danzas tribales llenas de placer y trance.

7 ago. 2006

Picasso y Gordon Matta-Clark



Para aquéllos que deseen pasar un buen fin de semana rodeados de arte, no dejen de ir a ver las exposiciones que hay en Madrid tanto en el Museo del Prado como en el Reina Sofía.
La exposición Picasso. Tradición y Vanguardia puede verse dividida en dos partes, una situada en el Museo del Prado y la otra en el Reina Sofía. La que guarda el Prado se fundamenta en torno al argumento de la comparación intertextual entre ciertos cuadros de arte clásicos de la colección del Prado con la obra de Picasso, inspirada la mayor parte de ella por sus observaciones de la pintura clásica. En el Prado nos adentramos en una serie de salas temáticas en las que se encuentran los argumentos comparativos: la fiesta dionisiaca, la música, el dolor y las venus-odaliscas entre otras. Existen dos momentos impactantes en esta exposición. El primero en la sala situada a mitad del recorrido en el que pueden observarse las versiones de Las Meninas realizadas por Picasso y situadas en el Museo Picasso de Barcelona en diálogo con el cuadro original de Velázquez. El segundo llega cuando se observa el Desnudo de Picasso conservado en Zürich con la Maja desnuda de Goya.
La exposición de Picasso situada en el Reina Sofía, aunque resulta menos interesante para el espectador que se acerca por primera vez a las obras, posee un carácter especial desde el punto de vista académico. Todo se centra en torno a la temática del Guernica. En las salas se conjugan muchos de los dibujos preparatorios realizados por Picasso para ese cuadro, y conservados en los fondos del museo, lo cual ya da cuenta de que no será fácil observarlos de nuevo. Éstos, comparándolos con las fotografías del desarrollo del lienzo en sí, realizadas por Dora Maar, y que hace poco tiempo tuvimos la oportunidad de ver expuestas en el Musée Picasso de París, configuran un ámbito de lectura culta que adquiere un interés para los que somos principiantes en la materia. Por otro lado, también uno de los momentos más impactantes que puedan tenerse con la obra de Picasso, es posible observar en la misma sala los cuadros del Guernica junto al lienzo de La ejecución de Maximiliano de Manet conservado en la Kunsthalle de Mannhein, la Masacre de Korea de Picasso conservada en el Musée Picasso de París y los Fusilamientos de Goya del Museo del Prado. Una gran apuesta de diálogo y de entendimiento por parte de ambos museos para reunir en su seno el arte clásico conjugado con el arte contemporáneo, como ha sido el caso del Prado, y viceversa en el caso del Reina Sofía. A fin de cuentas todos los artistas contemporáneos beben del arte clásico y de la tradición, aunque sea para tensar o destruir sus formas.
Por otro lado, en el Reina Sofía puede observarse a su vez la exposición temporal dedicada a Gordon Matta-Clark. Este artista, gran arquitecto e ingeniero, dedicó toda su obra al trabajo con los volúmenes, espacios y la proyección de figuras de planos en tres dimensiones. La consecución práctica y más llamativa de su trabajo han sido los trabajos que ha realizado sobre casas abandonadas, algunas que iban a ser demolidas. Dedicándose a recortar y configurar huecos en las mismas, proporciona perspectivas de lo más inusitado si uno observa a través de ellas. Inspirado en la arquitectura de las escaleras imposibles de Escher, Gordon Matta-Clark realiza fotomontajes de la proyección real de los planos de figuras en los edificios siguiendo la misma filosofía de la posibilidad de la imaginación del espacio más allá de la posibilidad real.
Lo más llamativo de ver es un video en el que corta y divide una casa por la mitad, dejando una separación entre las dos partes a través del vencimiento de parte de sus pilares de sujeción externos.

2 ago. 2006

La Educación Sentimental


En el sueño de una noche de verano nacen todos los monstruos que llevan a encrucijadas en las que sólo un camino está iluminado. Y al final siempre se alcanza el camino oscuro, lleno de murciélagos y ciénago. En él se descubren, también, los momentos más catárticos de lo grotesco y lo sublime.
Estos días he leído Flaubert y más Flaubert. La primera Educación sentimental es una gran joya en la que los dos héroes, Henry y Jules, van adentrándose en la vida meditante el proceso iniciático de abrirse paso entre las pasiones. Un camino educativo, que, como todos sabemos, lleva a un lugar sin retorno. La constante sed que nos recorre buscando el amor y el sexo no tiene salida más que en la propia búsqueda, y en él se descubren paisajes que en ningún otro lugar podríamos haber visto.

30 jul. 2006

La Estela de los Viajes


Entre los días 24 y 28 de julio se ha celebrado en Santander el curso de verano organizado por Francisco Jarauta cada año en las universidades de verano de esta ciudad. Este año, bajo el título La Estela de los Viajes. De la Historia a la Literatura, se han reunido pensadores de los más competentes a nivel mundial y global: Carlo Ossola, Javier Teixidor, Juan Gil, Joan Pau Rubiès, Brian Stock, José Ángel García de Cortázar, Consuelo Varela, Francisco Jarauta y Marc Augé. Todos ellos han recorrido la forma y los giros del viaje a lo largo de la historia, desde la misma Antigüedad occidental, a través de los viajes de Ulises o Alejandro Magno, hasta el turista de masas y etnólogo actuales. Hemos pasado por las cuestiones del éxodo, del peregrinaje, del comercio, del descubrimiento, de la sensación del sujeto, de la inmigración, todo hilado reflexivamente por las cuestiones de la metamorfosis y de la experiencia sobre las que se construye la esencia definitoria de los viajes.
Una verdadera joya en el mundo del conocimiento tanto para quien trabaje sobre estas cuestiones como para el nuevo lector, ya que se dirige directamente al mundo de la curiositas.
Por otro lado, como de costumbre, el grupo de amigos que se organizaba en torno a estas sesiones dio lugar al ya esperado manifiesto de cada año, leído en el acto de la entrega de los diplomas, preparado por el Collegium de los Invisibles, y en el que se reunían los detalles y sensaciones que más habían marcado el viaje de los asistentes a través del conocimiento.
Además, este año se completó el interés de la experiencia de este viaje con la distribución por parte de los asistentes del lúcido texto publicado por Sami Naïr en el País del 14 de julio del 2006 sobre la cuestión palestina, que abrió el ámbito político a las inquietudes del viaje.

21 jul. 2006

Por una ética comunitaria 1


Hace ya unos cuantos días que no escribo las vivencias o expresiones de este blog. Pasé unos días en Valencia, y escuché, entre otras cosas, una conferencia de Adela Cortina sobre la ética del consumo que me marcó llegando dentro. Esa mujer es realmente coherente. Me parece poseedora de una integridad y de una dignidad inigualables, al menos en la exposición oral. Habló de la necesidad de la construcción de la persona. Eso me dio que pensar, en fin, siempre he querido construir una ética, y últimamente, desde que llegué de París, habiendo dejado tantas cosas que amaba allí, me sentía desbordada por la oscuridad de un mundo sin ley en el que estaba viviendo. Necesitaba tan sólo pensar en todo, construir la ética que me construya como persona en un mundo que, desde mi punto de vista, debe ser pensado como comunitario.
Decidí retirarme unos días al pueblo de mi abuela, en la profunda Mancha, y de cuyo nombre no quiero acordarme. Aquello me dio un espacio de reflexión para empezar a construir esa ética. Desde la lectura de la Educación sentimental de Flaubert, hasta el estudio de árabe, desde la restauración de la antigua bicicleta de mi madre hasta el irme a las 6 de la mañana a rebuscar ajos, desde el dolor de los atentados, ya guerra, de Israel en el Líbano, con tanto descaro injustificado desde mi punto de vista, hasta el dolor por la pérdida de la fe en el respeto de ciertas personas, organismos, estados a los acuerdos comunitarios, internacionales, interestatales, he llegado a las siguientes conclusiones:

1) He llegado a la conclusión, y por ahí empiezo, de que no soy una persona egoísta, desde mi punto de vista, y teniendo en cuenta el horizonte comunitario.

2) Considero que tengo muy en cuenta a los demás, que me baso en el respeto a la diversidad y a las opiniones de las personas, y que no las juzgo moralmente desde ningún esquema. El respeto y la libertad siempre han estado a la base de lo que he concebido como la forma de establecer relaciones comunitarias, soy coherente con esto, y me gustaría construir una sociedad basada en esos dos principios éticos.

3) Existen ciertos puntos en los que a veces me he considerado o me han juzgado egoísta, fundamentalmente en la cuestión del amor y la sexualidad, atisbando en ello una falta de consideración con los demás (léase la comunidad). (Estas reflexiones las aplicaría no sólo a mí, sino a todo ser humano en la ética común. Hoy hablo de universales, que pueden destruirse, cuestionarse y cambiarse, claro).

4) No creo en el amor como unión con la divinidad a través de una persona que salva de las penas de este mundo. No creo que el mundo esté lleno de penas, ni creo que deba pensarse a las personas en términos reduccionistas, literarios y comparativos con lo que concebimos como divinidad. Las personas somos más complejas, mucho más que eso, y merecemos un trato más flexible.

5) Sí que creo que existan sentimientos, porque los vivo y sé que otros los viven a través de su diálogo y expresión de los mismos. Esos sentimientos no son unívocos, ni definibles, e incluso son contradictorios. He aprendido, con los años, que esos sentimientos no deben tomarse al pie de la letra, esto es, que querer a las personas es más que sentir siempre empatía y amor hacia ellas a todas horas, y que por sentimientos de malestar que a veces vengan no se va a dejar de quererlas. A fin de cuentas las relaciones comunitarias se basan en un diálogo, que no siempre lleva a un común acuerdo directo, sino que hay que ir encontrando los términos de entendimiento.

6) En la ética comunitaria todo es dialogable, porque se parte de sujetos individuales que desean llegar a un común acuerdo de convivencia y amor con los demás, acuerdo que se basa en el don y en la voluntad de llegar a entenderse.

7) Esos sujetos individuales que hablan tienen una corporalidad, una privacidad, una entidad por sí mismos. Son Juan, son Marta, son Nieves, etc. Y esas corporalidad es innegociable. Esto es, Juan, Marta, Nieves hablan para entenderse basándose en la voluntad de hacerlo y en el don que ofrecer (el cual se va construyendo poco a poco), pero Juan, Marta, Nieves no pueden negociar con su propio cuerpo, porque desde ahí no se basa el entendimiento del diálogo y el don, ya que sin esa integridad corporal no existiría, estaríamos hablando, entonces, de mercancías. Marta no puede dar su hígado a Juan para entenderse y mostrar su afán de comunidad, ya que, sin su hígado, que forma parte de su cuerpo, no podría existir. Sí podría ofrecer una parte del mismo, si Juan o Nieves lo necesitasen para vivir. Y porque Marta no ofrezca su hígado a Juan o Nieves no es egoísta.

8) Otro caso, a otro nivel, Marta puede acariciar a Juan o Nieves con sus manos mostrando cómo los quiere y los considera presentes y cercanos, pero no puede estar todo el día acariciándolos con sus manos, porque tiene que hacer otras cosas, tiene que trabajar, y también desea acariciar a otras personas a las que también quiere. Y porque no esté todo el día acariciando a Juan y Nieves ellos lo van a considerar egoísta.

9) Por último, que es donde quiero llegar, Marta tiene unos órganos sexuales, que son parte de su cuerpo, al mismo nivel que todas las partes de su cuerpo, su hígado, su mano. Marta descubrió hace ya años cómo podía hacer uso de esa parte de su cuerpo para proporcionarse placer, y para dar y compartir placer con otros. Marta ve a Nieves, y, entre otras cosas, se acuestan juntas, porque se aprecian, se consideran presentes, y quieren darse placer mutuamente. Pero Marta no puede estar todo el día acostándose con Nieves, porque tiene que hacer otras cosas, tiene que ir a trabajar, y quiere acostarse también con otras personas que aprecia. Nieves no va a considerarla egoísta porque no se acueste sólo con ella y a todas horas, ya que los órganos sexuales de Marta pertenecen a su cuerpo, y a ellos no puede renunciar en su individualidad para construir una ética común, ni puede negociar con ellos, ya que se estaría hablando, no de ética comunitaria, sino de transacciones de mercancía.
Quizás Marta un día tan sólo sienta el deseo de acostarse con Nieves, porque ella ocupa todo su deseo de expresión sexual, pero eso es algo que Marta da si lo siente, es un don, no es algo que se negocie ni esté escrito en ningún lugar en la ética comunitaria, ni como obligatorio ni imperecedero.
Y esta sexualidad no pienso que deba el sujeto perteneciente a la comunidad esconderla, tabuizarla, porque es parte de su corporalidad; no creo que en la ética comunitaria de la que hablo el sujeto tenga que esconderse de los actos que pertenecen a su corporalidad como algo prohibido.

10) Así que pienso que todas las personas dialogantes deben considerar su propio cuerpo como base de la ética común, que ese cuerpo es innegociable en una ética social, y que negociar con el mismo no es algo comunitario, sino todo lo contrario, dar entrada al fetichismo de la mercancía y a la propiedad privada propia del capitalismo.

12 jul. 2006

La Música

La música es el lugar que ha adornado las últimas horas del día, llegando en los momentos en los que la noche hace que las barreras que pone el día al corazón se vuelvan porosas. Así la emoción ha tocado directamente el corazón.
Anoche regresé de escuchar a María Ángeles tocando unas piezas de Bach en un órgano de Iglesia. Poca luz entraba por la vidriera de aquella estancia, la oscuridad daba fuerza al sonido del roce de sus zapatos con las teclas del teclado de los pies. Esos zapatos de piel blanda que marcaban el ritmo con el que ella vivía la música de Bach, adornando las melodías de éste con el ritmo de su latido.
Esta mañana me despierto, y, antes de viajar a Valencia, me encuentro un correo de Noemi en el que me enviaba una versión preciosa de la Llorona cantada por Chavela Vargas. Habíamos hablado de esta fantástica canción tantas veces, pero no hay más emoción que la que entra recién levantada directamente dentro.
Me llevo la emoción de la música estos días a Valencia.

9 jul. 2006

Ghost in the Shell. Mamoru Oshii


La película Ghost in the Shell, adaptación al cine por parte de Mamoru Oshii del manga de Masamune Shirow, se configura como un lugar de reflexión sobre los problemas de la identidad futura, de la memoria colectiva, de la autopertenencia, de lo privado y de lo público en un mundo cibernético en el que los límites de la ética son planteados.
Ciudadanos de dudosa pertenencia a lo humano, algunos de ellos manipulados para ampliar sus cerebros, otros siendo los llamados espíritus de informática que buscan un cuerpo en el que habitar, todos conectados a una red en la que los pensamientos se convierten en algo accesible para la alteridad. La identidad propia queda escindida, los niveles de privacidad, la capacidad de hacer autobiografía, todo lo que tenga una relación directa con lo que hoy día consideramos lo humano. En cada uno de los seres de ese mundo puede meterse la figura del pirata informático, que duplica espíritus, que los manipula para conseguir información secreta de cuestiones políticas de estado, por ejemplo.
Una película sin desperdicio alguno que plantea los oscuros límites de la ética tecnológica, que se mueven en terrenos que van más allá del bien y del mal. No se la pierdan.

7 jul. 2006

Puaf! Bah! y otras onomatopeyas


Ya no pueden comprimirse los tiempos tratando de luchar por lo que uno cree; ya no puede tornarse violento el deseo de tener los objetos e historias; ya no se puede luchar tratando de conseguir lo máximo en lo que se hace; tantos y tantos factores se escapan de nuestras manos; la experiencia proporciona el justo poso escéptico para que ya esas cosas puedan mirarse de otra forma. En ese instante es cuando uno se disfraza en el teatro del mundo.

6 jul. 2006

Totoro


¿Cuántos relatos eróticos podrían escribirse a la persona que se ama desde la distancia de la mirada? ¿Cuántos desde el centro del recuerdo? ¿Cuántos observándola tras la barra de un bar imaginario esperando que cruce un segundo nuestra mirada? ¿Cuántas palabras podrían dedicarse a sus gestos, ropas, zapatos? ¿Cuántas cuentos de yokais podrían contársele? ¿Cuántas palabras se quedan en el olvido para no molestarla?

5 jul. 2006

Lo íntimo


La intimidad llega cuando crecen tallos sobre la memoria del cuerpo. La intimidación, lo íntimo está allá, lo crean las experiencias con las personas, y sin embargo a ellas les resulta inaccesible el camino hacia el conocimiento de lo interno. Es como un artista ciego que tienta obcecadamente su obra, sin saber nunca del todo cómo es. Aunque me contó en una ocasión el gran capitán Nemo que una vez acompañó a un amigo ciego al Prado. Para todo existe un camino de salida distinto, en el que crecen los bosques inmensos del fragmento.

4 jul. 2006

Nausicaa


¿Alguna vez han cogido intimidad con un cyborg? Entre aquellos replicantes algunos tienen sensaciones y sentimientos. Pueden, incluso, expresar sus orgasmos. Tan sólo es cuestión de descubrirlos. Llevo días recorriendo ciudades de España buscándolos. Soy jefa de una misión utópica que el gobierno mexicano me encargó. Estoy en un lugar en el que el calor es insoportable, quedan restos de la antigua civilización humana, sobre los que gigantes chicharras entonan sus melodías. Al principio me resultaban difíciles de escuchar cuando caminaba casi sola inspeccionando las calles desérticas, finalmente se aprende a vivir con ellas, y se las llega a amar. Sigo la filosofía de mi maestro Mizayaki en Nausicaa. Japón, todo un mundo por descubrir.
Siento un amor inmenso estos días que camino de allá para acá. Un amor que no tiene centro, que se dispersa por todos los cyborgs que voy conociendo, amo la máquina de la humanidad.

28 jun. 2006

Volver


El sonido de la libertad viene cuando se mueve la velocidad en torno al oído al escuchar el viento cortado por el puño o el pedaleo. Entonces todo deja de importar, incluso la propia vida, porque las fuerzas que arrastran, y que podrían dibujarse en vectores, son imbatiles.
El sonido de la libertad no tiene forma, ni nombre. Es inefable, como los interiores.
Lo mejor sea guardar silencio, que nadie conozca lo que llevamos dentro, porque no adquiere interpretación posible.

La gravedad


Si existen preguntas llegan todas hoy, o quizás en las noches de insomnio en las que se presentan los lugares de las sombras donde uno habita. Es imposible dormir cuando se sienten tantas fugas en el corazón. Algunas veces llega la imagen del propio corazón, lleno de flechas que arrancamos con pasión y voluntad ante las heridas, mas sin embargo los agujeros llenan el espacio del vacío que deja pasar los fantasmas de lo que fuimos. ¿Cómo son los lugares de la memoria física? La memoria del cuerpo, sus cicatrices, son lo que queda y marca el tiempo de la vida.
Hace poco un mordisco apasionado me hizo un cardenal que se va disolviendo con el pasos de los días. Los recuerdos de ese momento intenso se van diluyendo como la sangre coagulada ante la presión impertérrita de aquella boca tan amada. Y uno trata de evocarlos una y otra vez, de que no desaparezcan, de que sean presente más presente que el que se vivió en el momento, mas sin embargo, como los posos del café, caen al fondo de lo que fuimos, se precipitan por los agujeros del corazón lleno de fantasmas y sombras, que brinda y se filtra en la barra de algún bar perdido en una ciudad desértica llena de los húmedos lugares que fuimos.
Contra la gravedad no se puede luchar. A veces, al despertar y verse frente al espejo de la identidad del cuarto de baño, pensando en aquél tan precioso que adornaba algunas acuarelas del viaje a Marruecos de Delacroix, uno remarca el paso del tiempo en la memoria física de sus ojos.

26 jun. 2006

Orgullo Valencia '06


Este sábado ha tenido lugar el desfile y la manifestación del orgullo gay en Valencia '06, que llevaba como tema central la reivindicación de la adopción y la consideración de la posibilidad de una familia para las parejas homosexuales.
Fue una fiesta impresionante estar allá, un ámbito político y personal que marcará un hito enorme en el camino de la vida.
Quería agradecer a las personas del colectivo Lambda de Valencia todo su trabajo y apoyo por esta causa, en especial a Karla, Mamen y Noe.
Per l'Igualtat!

22 jun. 2006

Yona Friedman: Utopías realizables




Sin duda la exposición de Yona Friedman, "Utopías realizables" en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla es algo que no deben perderse. Estará hasta septiembre 2006, y ha sido expuesta a su vez en Venecia y en Kitakyushu durante el 2005 y en París, Londres y Viena durante el 2006. Este arquitecto húngaro trabaja, desde la perspectiva de lo naïf, las formas posibles de imaginar la construcción de los espacios humanos que atiendan a las posibilidades del diálogo democrático entre las necesidades y los gustos de lo pluricultural. Así se convierte en uno de los arquitectos de lo contemporáneo, abriendo la mirada a las circunstancias globales del momento.
Una parte de la exposición, dedicada a las estructuras irregulares, apuesta por este tipo de tendencia, construyendo la teoría de esas construcciones a través del intergénero del cómic.
Ya fue publicado un libro bajo el mismo título, Utopies réalisables, recomendable expresamente junto a su L'architecture du survie, en el que propone formas de arquitectura de desarrollo ajustadas a las necesidades de los países subdesarrollados, de las cuales aquí les ofrezco una acuarela con mina de plomo que se encuentra en el MOMA de Nueva York: African proposals, junto a una de las muestras de la ciudad utópica.

21 jun. 2006

Nihon no hana


Fumi san, yübe watashi ha küki ni miri masu. Anata ni kakimashitatai, demo nihon-go wo uakarimasen.
Unchi!
Anata ga suki des ne!

20 jun. 2006

El Nilo a nado


Dentro de dos años más o menos me encaminaré hacia la excavación que va a organizar mi gran amigo Juan Carlos por algún lugar del desierto egipcio.
Me hace muchísima ilusión pensar en el primer momento en el que, tras haber sufrido mucho, un sol tremendo, escasez de agua, alimentos con arena, cavando y cavando, encuentre la primera pieza. Esa sensación debe ser inefable, quizás a partir de entonces pierda la palabra

19 jun. 2006

Murcia qué hermosa eres


En Murcia la gramática del español deviene un lugar fronterizo, en Murcia la fonética, el vocabulario, todo adquiere otro tono. Ya decíamos que en las fronteras las libertades son mayores, porque no exiten definiciones precisas. La literatura de viajes, fuera de los géneros del canon de la retórica, pudo hacer uso de esa libertad que le permitió desarrollarse de las múltiples formas imaginables: diario, novela, dibujo, esbozo, acuarela, óleo...
Se escuchan en la mañana los gritos alados que quiebran el cielo.
¿Cuál es la belleza femenina en Murcia? Lo sublime, diría yo.
En París las mujeres poseen el erotismo por excelencia, la máxima sensualidad.
En Murcia, sin embargo, se muestra más lo evidente, grandes traseros se pasean con minifaldas dejando ver partes con celulitis. Pero finalmente atrae, atrae porque, después del romanticismo, bebemos de la libertad para seducirnos por el abismo, porque uno sueña, como Woody Allen, con un pecho gigante que lo persigue, lo acosa, siendo aquello que le dio la vida, que se la sigue dando y se la quita con el deseo, y por lo que moriría.

16 jun. 2006

Globalizando


Las últimas palabras desde París en una red global, en la que poco importan las fronteras porque todo deviene democrático. Es como una metáfora del mundo. ¿Quién define las fronteras en las que existen tantas porosidades? Deberíamos repensar las nociones de países, por muchas barreras que pongamos hoy día, seguiremos saltándolas. ¡A la revolución!
Hablando de las fronteras del mundo, la despedida de esta ciudad ha sido la visita de nuevo a una exposición en el Pont des Arts, un lugar público, democrático, en la que Francis Gazeau expone fotografías superpuestas en las que las metáforas de la ausencia de límites fronterizos se hacen presentes en los oscuros agujeros de un corazón, metáfora del planeta que nos rodea.
Allí podrán encontrar miradas como la que acá les muestro.
Para más información sobre este gran fotógrafo, visiten su página web http://www.francisgazeau.com/

14 jun. 2006

Tokyo Blues



Mañana dejo mis interiores, como si uno se desgajase de sí mismo, de su cuerpo, cuando deja el lugar que habita. A fin de cuentas, ya lo decía Richard Sennett en Carne y piedra, el urbanismo hace a los individuos, como éstos a aquél.
Me parece un acto de exhibicionismo mostrarles aquí mi habitación, pero, a fin de cuentas, ¿qué es un blog interno sino un acto de exhibirse?
Si alguien tiene una habitación que ofrecerme en los próximos meses, con vistas en las que se puedan sentir las historias de los interiores de los demás, estaría muy agradecida. Si además quien me la ofrezca es una persona que habla, siente, vive, sueña, que puede mostrarme algo más que el estado de cyborg en el que vivo desde hace algunos años, pues estaría todavía más agradecida. ¿Cómo pagarles? ¡No me lo pongan demasiado fácil!
Hoy he leído uno de los relatos más intensos que jamás hayan pasado por mi mirada, lo ha escrito Karla, sobre la diosa, la mujer que oculta su mirada bajo el sombrero, aquélla que se repite en la civilización occidental, que ya era sirena en la Odisea de Homero. Hoy no puedo dejar de mirar a los ojos a esa dama, me pierda o no en el océano lleno de glaciares y naufragios.

13 jun. 2006

Ulises

La necesidad de estar tan sólo en los brazos de una persona, la utopía, el enmascarado sin nombre ni forma. A él, el homenaje de hoy. Te quiero.

12 jun. 2006

Entre seis muros de cal y arena


Desde hace un tiempo el sentimiento de que todo se pare, de que no tenga que coger el ferrocarril el viernes por la tarde cargada con la casa a cuestas.
No sé dónde voy a vivir estos meses, entre varias tierras, de viaje, navegando interiores. ¿Dónde encontraré una ventana habitual desde la que observar lo que ocurre en la calle?
Sin embargo, el inmenso deseo de abrazar de nuevo a los que allá dejé. ¿Dónde vivimos? Entre varios desiertos cuando sólo buscamos uno: el no-lugar.
Voilà mi nueva bicicleta.
Para los más freakys, la canción de Los Vegetales Mi novia es una zombie.
Para la presa encarcelada con las esposas, un beso apasionado de amor y deseo.

11 jun. 2006

La vuelta al mundo en 80 días



Hoy he montado por primera vez en globo. Ha sido una experiencia inolvidable ver París desde tan alto, tan bello con la brillante luz del sol de un domingo de junio. Ha sido impresionante sentir cómo uno está preso de la fuerza del viento, sin poder escapar a ella, una potencia que lo dirige en trazos informes, como uno de los besos de Kokoschka a Alma Mahler. Dejarse llevar y llevar por el azar que une los cuerpos, la materia, la energía, como cuando uno es arropado por los pechos maternos, sentir que la vida importa tan poco, que es tan poco relevante morir cuando se vive un instante de felicidad en el que se alcanza el paraíso... Todo ha cobrado sentido, las cosas que he venido estudiando en torno al romanticismo durante estos dos últimos años, desde que llegué a París. Ahora que me voy, ahora entiendo todo.
Siento una tristeza enorme porque voy a echar mucho de menos a Fumi san. Watashi ha anata ga suki des ne!! Aluko...

Jalila Baccar y Fadhel Jaïbi


Regreso de ver una de las obras de teatro más espectaculares que he vivido: Corps otages de Jalila Baccar y Fadhel Jaïbi. Recientemente ha sido estrenada en el reabierto teatro Odéon de París. Narra de una forma impactante la situación política y social en Túnez, una crítica a los radicalismos, una serie de escenas de rezo en las que la danza de los cuerpos, el recitar de fondo del Corán, la gestualidad febril llevan a una de las más intensas catársis, el uso de lo clásico reinterpretado, la presencia de las musas del siglo XXI, todo recorrido trasversalmente por la ironía.
Ha sido prohibida su representación en el país de origen, y ha sido en París donde este maravilloso director de escena, Fadhel, junto al trabajo impactante de Jalila en la creación de la historia, han podido estrenar la obra.
Lo que más me ha impactado, a pesar de toda la riqueza, es el trato del cuerpo. Habla de forma muy potente de la memoria del cuerpo. Los recuerdos pueden olvidarse, las cosas vividas, mientras no dejen una señal en el cuerpo. Esto tiene una relación tan cercana a uno de los problemas más comunes de la sociedad, y de nuestro país en concreto, la cuestión de la violencia de género, que me ha robado las palabras. Tan sólo me quedan éstas para recomendarles expresamente que busquen estos nombres por los teatros de las ciudades que visiten.

Para una pequeña biografía de Jalila Baccar miren http://www.theatre-contemporain.net/auteurs/bio-auteur.php?id=1301

Para una pequeña biografía de Fadhel Jaïbi miren
http://www.theatre-contemporain.net/cv/jaibi/default.asp#

10 jun. 2006

Skopje


Recibí la sorpresa esta mañana, alertas y sonidos silenciados del móvil, de que uno de los grandes amigos se ha ido a vivir a Skopje, en la República de Macedonia. Una ciudad entre unos imperios y otros, con una historia fragmentada, sí, en esos lugares de las fronteras en los que no está todo idéntico, unívoco y definido crecen los bosques más oscuros y bellos de la vida. Supongo que después de un año en París debe sentirse mucha diferencia.
¡Hoy brindamos por ti, Juan! ¡Próximo destino Skopje! Buscaré en detective los restos otomanos.

Au revoir, Paris


¿Cómo pensar después de París? Hoy decido comenzar este blog, dando la inauguración con una buena despedida en la ventana del baño que tantas veces me ha acompañado en los últimos meses, narrándome las historias de los relatos que confirman el universo de reciprocidades en que vivimos.
Quien haya estado acá sabe a qué me refiero, como quien haya vivido en residencias estrepitosas lejos de lo familiar: se descubre la incertidumbre, la torsión, la tensión, la identidad fragmentada, la flexibilidad de la forma, que en la vida existen las ruinas del recuerdo sobre las que crecen los nuevos brotes de las inquietas experiencias que se van viviendo, que se buscan.
Dos cosas echaré de menos en la próxima etapa española: el estar rodeada de extranjeros y el universo de la cultura elitista, abordada con buenos carnets de estudiante, que engancha en esta ciudad.
Volveré de nuevo a la Mahou fresca en las tardes, a las conversaciones a la luz rembrandtina del Zalacaín, del Heartbreaker, volveré a escuchar películas en castellano en el cine de verano.
La cartografía de las pasiones es contradictoria. Ahora comprendo la sed de Ulises. Me preguntaban qué es lo que deseo en la vida: de momento montarme en mi nueva bicicleta plegable, volver a las reuniones de los ecologistas en Murcia, hacer un cartel por la campaña a favor del carril bici, y llevar colgado el amuleto japonés que Fumi me trajo de Osaka, para que proteja la sed del viajero.
Por cierto, hace escasos días he descubierto uno de los mayores monumentos que creó la humanidad. Aquí les muestro.