5 oct. 2006

Entre Sudáfrica y la filosofía


Regreso de ver la película del director de cine sudafricano Dumisani Phakathi Don't Fuck with me, I have 51 brothers. Es una aproximación al tema familiar en el África subsahariana, reflejando de forma distendida, pero real, la cuestión de la pareja y la interpretación de los sistemas del nucleo organizativo básico. No sé si recomendaría verla, ya que se aleja bastante de lo que nuestra mirada está acostumbrada a interpretar como lenguaje cinematográfico. En todo caso, para saciar la curiosidad de los que se preguntan (por la pregunta comienza la filosofía), es un lugar con el que citarse a lo largo de la vida para seguir conociendo.
He estado en el cine y tomando una cerveza con Fuen, una amiga que ha comenzado ahora la carrera de filosofía, y que conocí por azares de la vida. Me da vida su presencia, siempre me la ha dado desde que la conocí hace tres años. Es ponerse en contacto con lo que se ha vivido, aquellos profesores, aquellas historias, aquellas sensaciones, sin embargo me siento con ella como de igual a igual, sin que la edad importe. A fin de cuentas los roles que jugamos y nos introducen en la vida son tantos como tan absurdos. Su luz promete dar a Murcia un tono de color todavía más intenso. Me ha sorprendido con un libro de Artaud sobre el teatro. Ese nuevo filósofo maldito entrará dentro de las lecturas que componen la experiencia, las sensaciones y los sentimientos.

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