6 nov. 2015

Fragmentos utópicos III

 
Crecimiento personal

Cada cosa, persona o circunstancia nos hace crecer como personas, conocernos, saber de una forma más completa quiénes somos y, por tanto, cómo darnos al otro. Cuando la circunstancia nos produce emociones felices, o nos acuna en una zona de confort, nos preocupamos poco por si estamos llevando a cabo un crecimiento personal. Sin embargo, es en las circunstancias adversas cuando nos confrontamos con nosotros mismos. Ante ellas, uno puede autoafirmarse de forma implacable y dar siempre la razón a su ego. De esta forma, no veremos más allá de nuestro paradigma. Sobrevivir momentaneamente será más fácil, pero poco habremos crecido como personas, por lo que repetiremos los mismos parámetros en nuestra vida una y otra vez. Otra opción será dejar que las cosas sucedan según deban suceder, desde la incertidumbre, e ir buscando crecer con ellas, conocerse, con la humildad de reconocer nuestras limitaciones. Ya lo decía el taoismo: Wu Wei (no acción o actuar sin actuar). Antes o después, sin precipitar, las cosas que han de caer acaban cayendo y las que han de quedarse acaban quedándose. Solo cabe asumir y vivir de manera plena con uno mismo. Reconociendo su humanidad, la humanidad del otro y la circunstancia.

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