6 may. 2008

Le fils sauvage


Arrullas la tarde,
húmeda mirada;
desvives en mí
impertérritas
palabras;
eres y no fuiste.
Si tan sólo una palabra,
si te encontrase un nombre,
ma fille sauvage;
sin saber que tienes memoria
te recordé.

2 comentarios:

Pilar Turiso dijo...

Sigues encontrando bellas palabras para expresar los sentimientos que anidan en tu interior.
En estas horas lentas de la tarde la poesía es la mejor compañía.

Nieves Soriano Nieto dijo...

Gracias, Pilar, porque en las horas de la tarde sea la invocación a la poesía la que nos acerque desde el exterior a la verdad interior. Eres un cielo, y es un placer inmenso leerte en tu mirada.