8 jul. 2008

Artemisia Gentileschi

Artemisia Gentileschi, Autorretrato como Mártir, 1615

Un día como hoy en 1597 nació la pintora italiana Artemisia Gentileschi. En el seno de Roma, inspirada del arte que desprendía la ciudad, y por el arte de su padre el pintor Orazio Gentileschi, Artemisia pintó en 1610 la que fue su primera obra Susanna e i Vecchioni.
La pintora presentaba, como puede observarse en esa obra, un gran talento. Tanto que dedicó su vida y su aprendizaje a la pintura. Pero en una época en la que las artes pertenecían al universo masculino, Artemisia tuvo que estudiarlas de forma privada, con el consentimiento de su padre, a través de un profesor dedicado exclusivamente a ella, con lo que ello conlleva cuando por aquel entonces las relaciones entre hombres y mujeres no estaban normalizadas.
Cansada de la vida romana y de su poco reconocimiento, tuvo la oportunidad de trasladarse con el que era su marido a Florencia. Así fue admitida en la Accademia di Disegno y se convirtió en una reconocida pintora de Corte. Entre sus más influyentes amistades se encuentra el revolucionario astrónomo Galileo Galilei.
Años más tarde, después de un periplo en Inglaterra y de un regreso a Roma, Artemisia se trasladó a Nápoles. En esa ciudad creyó ella poder encontrar más aprendizaje y reconocimiento en una ciudad floreciente en aquellos años. Parece ser que así fue, sin embargo en su biografía poco queda reconstruido con total certeza en esa época. Tampoco está claro el año de su muerte, ya que hubo un momento en el que desapareció de la vida pública.
Lo que sí sabemos es que Artemisia nos ha dejado una obra amplia, brillante y novedosa, en tanto que comenzaba a caminar hacia los primeros pasos del Barroco.
Sobre la vida y la obra de esta pintora se ha comenzado a investigar en los últimos tiempos. Es de especial interés la biografía novelada escrita recientemente, en el 2006, por Susan Vreeeland publicada en castellano con el título La pasión de Artemisia.
Para saber más: http://www.artemisia-gentileschi.com/index.shtml

3 comentarios:

amor y libertad dijo...

en general me encantan las historias de mujeres que destacaron y mucho en épocas en que nadie hablaba de derechos de la mujer ni de igualdad, y ahí estuvieron ellas, arriba contra corriente, me encanta esa fuerza

un abrazo, nieves

santiago

Anónimo dijo...

Qué sopresa encontrar el blog de una antigua compañera de estudios "navegando" por la web... Te falta Virginia Woolf, no la olvidéis a ella... es una de las grandes maestras en narrar lo innarrable.
Soy antiguo compañero de filo en Murcia, que parasita en Bcn, al que se le resisten las lenguas y suele callar andando (o anda callando).
Dale un abrazo de mi parte a Paco cuando lo veas.

Rai

Nieves Soriano Nieto dijo...

Hola, Rai, qué sorpresa leerte por estas tierras. Recién llegados de las Lecturas de Santander que este año trataban sobre Las Ideas del Arte, la luz de los rostros desprende inspiración, felicidad y fraternidad. Dame tu mail y te escribo de cuando en cuando y te aviso de cuando salgan las próximas Lecturas, porque me gustaría que vinieses. Habrá becas y demás.
Que no se te resistan las lenguas, porque bien sé que eres Babélico.
Besos y hasta pronto