27 jul. 2008

Las Ideas del Arte. De Altamira a Picasso

SANTANDER

Los toros picassianos interpretan lo mismo que el hombre de la cueva

El profesor Francisco Jarauta es director de la novena edición de las Lecturas de la Fundación Botín, que ha hecho un recorrido del arte desde Altamira hasta Picasso
«Los toros picassianos interpretan lo mismo que el hombre de la cueva»

Francisco Jarauta, catedrático de la Universidad de Murcia y director del seminario desarrollado durante esta semana en la Fundación Botín. / DM

En la Fundación Marcelino Botín se clausuró el viernes, la novena edición de las Lecturas de la Fundación, un curso internacional de historia de las ideas adscrito a los cursos de verano de la Universidad de Cantabria, que ha dirigido el profesor de Filosofía de la Universidad de Murcia, Francisco Jarauta.

«Durante siete días hemos recorrido ese largo viaje del arte que va desde Altamira a Picasso. Con todas los cambios y diferencias que a lo largo de los siglos configuran el mundo de las formas artísticas» resume Francisco Jarauta el contenido del seminario desarrollado bajo el título 'Las ideas del arte, de Altamira a Picasso'».

-¿Qué significado tienen para nosotros iconos como el bisonte de Altamira?

- Toda civilización tiene sus propias formas de expresión artística. Aquellos pueblos de cazadores representaban sus objetos dándoles una dimensión totémica y protectora, tal como el profesor de la UC, Manuel González Morales presentó el primer día en su ponencia En el otro extremo, ahora, Picasso regresa al mismo tema y vuelve a pintar, obsesivamente, los mismos temas, pero desde perspectivas diferentes. Las series de toros picassianos mostradas y explicadas por el profesor Irving Lavin, del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, muestran la intención del pintor del siglo XX de volver a interpretar lo mismo que el hombre de la cueva.

- Y África, ¿ha aportado algún precedente a la historia del arte occidental?.

- En las Lecturas, ese mundo ha emergido a través de las figuras que enigmáticamente sirven para rituales y otras ceremonias más domésticas. Un ejemplo muy claro, las máscaras africanas seducirán a Picasso siglos más tarde para citarlas en el teatro de las Señoritas de Avignon.

- En el programa del viernes hubo varias presentaciones girando en torno a la arquitectura, ¿cuál sería ahí el recorrido?

- Efectivamente, ese es otro largo viaje. Las primeras torres de Babel ya anunciaban las espirales que siglos después reaparecen en el Guggenheim de Nueva York, y que en este caso aparecen invertidas. Este tema fue abordado por dos profesores, uno dela Autónoma de Madrid, Juan Antonio Ramírez, y el otro de la Escuela de Arquitectura de Venecia, Francesco dal Co.

Francisco Jarauta, director de las Lecturas de la Fundación Marcelino Botín, es catedrático de filosofía de la Universidad de Murcia y profesor invitado en las universidades de Berlín y Nápoles. Sus trabajos se centran básicamente en la filosofía de la cultura, historia de las ideas estéticas y teoría del arte.

2 comentarios:

amor y libertad dijo...

la torre de babel es todo un símbolo de nuestros desencuentros, del malestar del mundo por no escucharse ni entenderse unos a otros

Nieves Soriano Nieto dijo...

O podríamos pensar que es un símbolo del ímpetu humano por construir algo en conjunto, contando con todas las culturas y lenguas. Quizás todavía estamos construyéndola.