14 abr. 2007

El día de la Segunda República


Nunca había visto Murcia así, en esta fiesta de la quema de la sardina, tampoco ninguna ciudad (salvo Valencia en fallas, y St. Michel en el día de la fête de la musique). Es curioso que toda la ciudad se llene de gente de fiesta. El perfume a alcohol desparramado y a excreciones invade cada rincón, y existe una excitación generalizada muy curiosa, que se parece a la de los momentos de histeria cuando ocurre algún hecho que produce un miedo global (como pueden ser los atentados en Casablanca y Argel estos días). La verdad es que no me gustan estos estados de una ciudad, como tampoco me gusta lo que está ocurriendo en el Magreb, ni la visión que se le está dando, de que existe ya una organización terrorista muy compleja e incontrolable, que nos puede atacar en cualquier momento. Pienso que los atentados del Magreb de estos días están siendo bastante desorganizados, de personas que se lanzan a inmolarse, y quizás por eso sean más azarosos, menos concebibles para la mente humana, y quizás por eso se le trate de dar una explicación razonada, y quizás por eso sean más incombatibles, como las guerrillas. Estamos en un mundo en el que el exceso de poder y de explotación de unos pocos crea esos síntomas, que no son más que reflejo de un malestar general, global en un mundo globalizado. No es el maquinar de una organización, sino síntomas de que esto no funciona de forma justa. Los mafiosos italianos surgieron para luchar contra la injusticia de los excesivos impuestos de los aristócratas, el terrorismo vasco surgió para luchar contra la opresión de una forma de cultura y de lengua, Hamás para luchar contra la invasión de un pueblo y la expropiación de los territorios. No se justifica, para nada, cualquier tipo de asesinato, ni tampoco el uso de armas, y a fin de cuenta son terrorismos. Debemos saber dónde está el problema en estos síntomas, que no son más que una forma de la "revolución" y las "barricadas" a la decimonónica (y para nada en el sentido positivo), pero con un carácter global, como es la sociedad hoy día. Siempre estamos acusando a otros, después de haber proporcionado hambre a millares. Ni nosotros somos culpables, ni otros, más bien habría que pensar otras formas de organización y de sistema, porque así nunca llegaremos a la "paz perpetua" en la que cada día intentamos educar a nuestros "hijos".
¡Feliz día de la República!

2 comentarios:

Rosa dijo...

Cierto que en medio de esos conflictos la visión murciana es poco menos que un ejemplo de sociedad racional y organizada, lo que pasa en Casablanca y Magreb no es algo que se pueda justificar, ni tan siquiera analizar sólo se podrá entender desde un punto de injusticia, de no aguantar más con métodos y sistemas que no marchan, que no actúan, que no crecen con equidad. Entiendo tu perspectiva son manifestaciones de sentimientos colectivos de impotencia utilizando herramientas y esquemas de pensar equivocados (aunque dependiendo de los ojos con que mires ¿qué pensamiento es el adecuado?) las ideologías de todo tipo justifican y racionalizan sus acciones proporcionando certeros sus actos. Habría que derribar los esquemas de barro que sostienen a la sociedad en un vaivén de subdesarrollo y opresión. Edificando unas bases de una nueva utopía de dialogo tolerante. Gracias por tu ética
Gracias también por enviarme tu nuevo correo, (te escribiré si eso no te distrae de tus obligaciones y si quieres sin compromiso)

Nieves Soriano Nieto dijo...

Muchísimas gracias de nuevo por tus palabras de aliento, que dan un quehacer hermoso a la vida en la que la empatía humana habla de las ideas y de la amistad. Encantada estaré de recibir tus correos, ya sabes que para mí nunca será una molestia dedicar instantes a cultivar la amistad. Las obligaciones son cosa aparte.