4 dic. 2007

La gran fiesta de Tucanes


Teresita, que trabaja en su madriguera, piensa en su soledad, entre frases brillantes y faltas de ortografía, la gran fraternidad que ha vivido últimamente el Palmerar. Tucán, el gran Tucán recibía visita de viejos amigos suyos de las diversas revoluciones del mundo. Había decidido hacer una fiesta para celebrar el gran rito de iniciación que nombraba a Tucán como el jefe de las revoluciones que luchaban por la justicia en el mundo. Así, pues, fueron llegando, goteándose por las orillas de Tabarca, Nihon no Tucan Monogatori, alias "Tucán japonés", que luchaba contra todo tipo de imperialismos e imperios de emperadores, Binta Al-Tucan Al-Kebir, alias "Tucancita odalisquita", que buscaba los orígenes de una de las grandes revoluciones musulmanas, la pintura de la imagen en la religión, la Tucancita Aspettamino, procedente de las sureñas tierras del norte de la Italia política, el Tucán opositor, conocedor de todos los trucos para luchar por la justicia de los puntos igualitarios en el cómputo final del baremo del concurso-oposición para el cuerpo de enseñanza secundaria, especialidad de filosofía y la Tucancita, la Gran Tucancita, que luchaba por hacer muy bellos, confortables, asequibles y generosos todos los links del cerebro cada día.
Teresita seguía recreándose en el recuerdo de cómo caminaban los pasos cada uno de ellos. Teresita correteaba entre las grandes patotas de estos tucanes tan admirados, y, jugueteando, para que quizás le diesen algún beso fraterno, desliaba y reliaba los cordones de los zapatos de situación de los tucanes de la revolución.

6 comentarios:

Ariam Ram dijo...

Extraños tus tucanes Nieves y pequeña Teresita ¿Por qué luchan realmente? ¿Qué desea un ser tan pequeño liando y desliando cordones?

Te pregunto porque soy ignorante y porque me encantan los tucanes.

Bsos,

Mar.

Nieves Soriano Nieto dijo...

Querida Mar, cada uno lucha por lo suyo, pero todos los que luchan por algo en la vida, algo que crean que merece la pena, y sobre todo si va en contra de lo establecido, pues son tucanes. Y ellos forman esta comunidad tan simpática que se reúne en la isla de Tabarca, la isla utópica, de cuando en cuando para relajarse. Pero quiénes son es un secreto. Cada persona tiene el suyo, y cada uno sabe quién es, supongo.

fumi dijo...

El Tucán revolucionario-anti-emperador con nariz de loro, después de su viaje a Occidente, palmerar de Teresita con nariz ateniense, regresó a su "aldea", más contento que antes, lleno de energía para volver a luchar contra el anarquismo. Durante el viaje encontró la alteridad a la que se identificó en seguida, adaptandose al método cartesiano y a los horarios de comida. Una mañana se levantó este tucán y, pensando, distraído, por qué el Sol sale por su país, qué diferencias podía señalar entre una dictatura y un totalitalismo, por qué el Orientarismo no es la teoría de orientación, pisó fatalmente la tela amarilla. Para recuperar esta cavolenza, decidió hacer el examen de su profe ateniense, y sacó una nota bastante bien parmi los tiradores de piedras.

Nieves Soriano Nieto dijo...

Querido Tucán revolucionario con tucán de loro, vaya pues qué importante aprendizaje caminaste estos días tras la reunión de tucanes cerquita de Tabarca. Han sido momentos preciosos, eso sí, ¿cuál es la diferencia entre la ciencia y la no ciencia? Próximo examen.

tucán revolucionario dijo...

Bueno, querida profe Tucán Teresita, tu examen lo voy a aprobar esta vez también, porque conocí a un tucán alemán Karlito. Según él, el marxismo, y ni siquiera la psicanálisis no son la ciencia porque estas teorias no se pueden refutar (no tienen la falsifiabilidad).¿He aprobado?

Nieves Soriano Nieto dijo...

Vaya, querido tucán lorito, parece ser que tu maestro de filosofía de la ciencia es muy bueno, porque has superado la prueba del método científico. ¡Felicidades!