5 dic. 2011

El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza


Hoy recibí por parte de Marta I. M. P. uno de los regalos más interesantes que me han hecho nunca y de los que más me han emocionado, el relato Pop Up El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza.
Desde mi punto de vista no sólo narra una historia para niños en fase anal del crecimiento, sino que transmite unos valores de raíz oriental interesantísimos. En primer lugar, el topito, al que le cae una mierda en la cabeza, se torna un justiciero. Justiciero desde el término personal suyo de justicia. Quiere averiguar quién se había hecho aquello sobre su cabeza, para responderle con un acto similar, y por tanto defender su dignidad y darse a sí mismo un autorrespeto. Así, y sin quitarse la condición que la vida le había dado en ese momento -la caca sobre su cabeza-, recorre el mundo animal hasta encontrar al que originó tal acto. En realidad al topo no le molesta la mierda -de hecho hasta la utiliza de sombrero para saludar-, sino que alguien se ha cagado intencionadamente sobre su cabeza.

Aquí les dejo una animación realizada en torno al relato, aunque nada que ver con el Pop Up.


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