31 mar. 2014

Fragmentos mamíferos III


Inteligencia Emocional vs Inestabilidad Emocional

Llevo leyendo unos días sobre competencias sociales para el grupo de trabajo de convivencia de mi instituto. La verdad es que una de las cosas relacionadas con el concepto de humano mamífero, para mí, es la inteligencia emocional (IE). 
La inteligencia emocional la entiendo como la capacidad de gestionar las emociones en beneficio propio y de los demás que nos rodean. Y esa gestión procede del ámbito cognitivo, lo que hace a la inteligencia emocional propiamente humana. Un animal también tiene emociones, siente físicamente ira, celos, regocijo o decaimiento. Ahora bien, el animal no es capaz de gestionar esas emociones en beneficio propio y mutuo. Así, un animal que siente ira, cargará directamente con el objeto que causa su ira. O si siente deseo, irá directamente a tratar de reproducirse con el objeto de su deseo. Sin embargo, el ser humano airado es capaz de gestionar la ira antes que atacar, en beneficio de sí mismo y sobre todo del otro, o es capaz de gestionar el deseo antes de aproximarse sexualmente a una persona, considerando si el otro también lo desea y en qué términos. 
Esto es algo evidente. Lo que me llama la atención, y por ello aquí quiero sacarlo, es que muchos demagogos de la Inteligencia Emocional no tienen ni pajolera idea de estos conceptos. Y juzgan a sus congéneres en base a que se dejan llevar o no por sus emociones, suponiendo que todos nos deberíamos dejar llevar por ellas. Es decir, que quien sigue sus emociones, es inteligente, y quien no, no. 
Me parece que deberíamos reflexionar un poco más allá, porque si yo me dejo llevar solo por mis emociones sin el factor cognitivo, un día puedo amar a una persona y al siguiente día odiarla, por ejemplo. O un día puedo sentir que soy la más feliz del mundo y otro día la más triste. Sin embargo, soy capaz de amar a una persona incluso aunque ciertas cosas de ella no me gusten, o comprender que la felicidad o la tristeza son un estado que va más allá de pequeñas circunstancias aleatorias y perentorias. Para mí la gente que es puramente emocional entra bajo la sospecha. ¿Qué confianza puede dar alguien que vibra con el viento de las emociones, que son pasajeras y muy momentáneas? ¿Puede una persona emocional hacerse cargo de otros? ¿Considerarlos? ¿Cuidarlos? Para ello creo que se requiere una gestión cognitiva de esas emociones, es decir, una coherencia humana. Estas personas que tanto hablan de la Inteligencia Emocional como bandera del emocionalismo me parece que también siguen las siglas IE, pero de Inestabilidad Emocional. Y eso es algo muy dañino para la sociedad, porque educar a los hijos o alumnos desde esa inestabilidad emocional (IE) hace que no sean capaces de gestionar sus emociones en beneficio de otros, es decir, los imposibilita para construir una sociedad respetuosa, armoniosa, de convivencia y amor.

2 comentarios:

peta_zetas dijo...

Realmente, creer que ser inteligente emocional es dejarse llevar por las emociones, me parece una psicopatada. Es absurdo. En ninguna teoría sobre competencia emocional que yo conozca, no siquiera las primeras, se defiende semejante argumentación. Creo que opinar es algo que hay que saber hacer.

NSN dijo...

Bueno, creo que psicopatada, psicopatada... Yo diría lo opuesto a una psicopatada: el emocionalismo. ¿Y quién escribió que se dijera en las teorías? Yo dije demagogos.
Y ¿opinar es algo que hay que saber hacer como en las dictaduras? En ellas tienen muy claro quién sabe opinar y quién no :)