25 ago. 2007

La Tucancita Cosmopolita


Por las tierras del mundo, acompañando algunas veces a Tucán, está volando la Tucancita Cosmopolita. Ella, una gran tucana, va recorriendo países con su mochila al hombro fotografiando las situaciones políticas en su retina para buscar las formas de la revolución. Entonces encuentra amigos, animales del hábitat, que quieren ayudarla con el estudio de campo para conocer las actitudes vitales y políticas con respecto a cada situación: Mozambique, Tailanda, Siria, Jordania, Egipto, y tantos otros lugares.
La Tucancita Cosmopolita veranea en Mojácar, junto al Tucán de Mojácar, ayudando también a reforestar las zonas desérticas de la sierra de Cabrera. Se sube al pico más alto, cerca de donde están los inmensos cables de la luz plantados magnetizando el ambiente, y los picotea hasta no dejar ni uno vivo, porque dice que esas ondas mutan a sus amigos los jabalíes, que acuden ya al caucho más que a su comida natural.
A veces viaja a las más altas montañas de los lugares con más lluvia, y se lanza por los barrancos con los diferentes estilos de tucancita cosmopolita: toboganes, saltos, o descenso planeando, remojándose para quitarse el polvo de las alas, y gritando de la emoción de estar rodeada de las rocas, que surgieron, dice, de lo más profundo de la belleza de la Tierra.
La lagartija Teresita, que paseaba despistadilla con su sombrero de paja y su rama de trigo en la boca por Mojácar, se la encontró cerca de la Cueva del Lobo. Y fue una gran suerte, porque después de escuchar las actitudes de la Tucancita Cosmopolita la vida se ve de otra forma. Siempre que se habla con ella queda alguna frase que adorne las actitudes de cada día.

2 comentarios:

Tucuman 846 dijo...

Que siga así la Tucancita, que queda mucha naturaleza por proteger y mucho cable por morder, no solo al Sur.

Nieves Soriano Nieto dijo...

La Tucancita muerde que te muerde por donde va, pero también se puede hacer otro tucán o tucana de la revolución en un foco a proteger más al norte. Gracias, Tucuman 846