7 oct. 2013

Fragmentos geosféricos LXXXIV



Chi

En la filosofía oriental, el concepto Chi se ha convertido en algo clave para la historia del pensamiento y la ciencia. Chi es la energía que mueve las cosas hacia un estado u otro. Es esa energía que tienen los cuerpos y que, para que estén en estado pacífico, necesita fluir por ellos de forma natural. En el pensamiento occidental no tiene traducción exacta. Lo más parecido es el concepto de mente. Existen tres tipos de Chi: el de los fenómenos del universo, el de la Tierra y el del ser humano. Por jerarquía, el más importante es el primero. Es decir, lo que sucede en el universo afecta a la Tierra y, por ende, al ser humano. Curiosamente, la medicina tradicional china basa en este concepto gran parte de sus desarrollos. Es el desequilibrio del Chi lo que hace que surja la enfermedad, así como los tifones o las explosiones espaciales. Regular esa energía nos hace estar sanos. Para mí eso es algo evidente que en cierta medida la filosofía occidental también realiza a través de la psicología. Ahora bien, lo que me resulta verdaderamente interesante es el hecho siguiente. Para la filosofía oriental, se producen cambios de forma natural, tanto en el universo, como en la Tierra, como en el ser humano. Por ejemplo, la extinción de una estrella, el cambio de estaciones o el paso de la niñez a la adolescencia. En estos cambios naturales, existe una descompensación del Chi, y por eso se producen fenómenos extremos de violencia, como implosiones, tsunamis o crisis existenciales. Estos fenómenos extremos sirven para regular con rapidez el Chi descompensado. Y, dentro del ser humano, ya cabe al mismo compensar el resto. Es decir, los momentos extremos son naturalizados por la filosofía oriental, no condenados. Si hablamos del ser humano, eso ayuda bastante, porque el concepto de normalidad o estado de felicidad constante que ha creado de forma artificial la psicología occidental se derrumba, dejando que el ser humano gestione como naturales los momentos más complejos.

No hay comentarios: