4 sept. 2007

El trabajo

El trabajo produce una cierta sensación imposible de experimentar de otra forma en la vida. Da al pensamiento y a la visión un horizonte muy real, muy verdadero. Y si ese trabajo implica una tarea de responsabilidad social, se ve todo de otra forma. Abre los caminos a nuevas relaciones anteriormente inimaginables: jefes, compañeros..., con intereses y generosidades diversas, tramas sociales nuevas, nuevas formas de la psicología, del actuar humano. La más bella en el caso de esta experiencia, quizás, la relación de un profesor hacia un alumno. No encuentro la forma de expresar todo lo que ello significa, porque no tiene palabras, quizás tan sólo es como es, sin más preámbulos. Lo único de lo que nos habla es de un cambio radical de paradigma. Ya no importan ciertas cuestiones que antes resultaban tan relevantes. Ahora se presentan como secundarias, porque simplemente las que son como son ocupan la tarea de responsabilidad social del trabajo. El egocentrismo, la psicología propia, el individualismo, las neuras que podemos tener los seres humanos por el hecho de existir ya no ocupan más que la diezmilésima parte del pensamiento. Sí, existe algo más importante que todo ello, esa tarea de responsabilidad social con la que nos hemos comprometido, así, sin más, por nuestros intereses y generosidades diversas.
Cierto, llevaban razón cuando me lo decían, resulta imposible explicárselo, comprenderlo, saber qué significa si no se experimenta en la propia experiencia. Hay tantas cosas imposibles de narrar en su entera realidad dentro de nuestro caminar...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Animo Nieves. Mi más enhorabuena por lo que tú sabes. Yo ya lo tenía claro. Estoy de acuerdo en las contradicciones que produce el trabajo remunerado como objeto social. Sin embargo la parte positiva es que te da una indepencia económica.
de Patricio, el que vio en la estación con el trasunto de los cercanías.

Nieves Soriano Nieto dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Patricio, vivo y sueño este trabajo como una de las grandes ilusiones y regalos que nos ofrece la vida. De momento, soy feliz, y si por ser feliz y hacer lo que nos gusta nos pagan un buen dinero, pues mejor que mejor.

zinquirilla dijo...

Hola, he llegado a tu blog a través de tu noticia (enhorabuena)de las opos. yo doy clases de Filosofía porque me adjudican esa asignatura, qué lastima, ¿verdad? pues no es mi especiliadad, soy de Historia.

una pregunta, si me permites, ¿cómo afrontas los malos modos, la indisciplina, la falta de respeto o la "simple" desatención en clase?

gracias y un saludo!

Nieves Soriano Nieto dijo...

Zinquirilla,
aprovecha la filosofía, aunque no sea tu especialidad, para dar juego a que piensen. Los adolescentes, como todas las personas, desean dar su visión sobre la realidad, y que se les escuche, se les considere y se les respete. No son más que personas. A veces nos dicen que si son malísimos, etc. Yo no creo nada de eso, más que el hecho de que son personas, con sus buenos momentos, y con sus malos momentos. De momento no he tenido problemas de indisciplina, de vez en cuando comentar y hablar en clase, o estar algo distraídos. En fin, nada fuera de lo normal, quién no se distrae de cuando en cuando en la vida, sobre todo cuando está descubriendo el mundo, y cuando a veces escuchar de seguido a una persona cansa.
A quien veo distraído, le hago alguna pregunta para que participe, y, si hablan, pues levanto un poco la voz y pido igualdad de respeto, que me escuchen, como yo hago cuando hablan ellos. La cosa me funciona. No sé qué más consejos darte.

ZINQUIRILLA dijo...

Hola Nieves, te respondo a través de aquí también. Antes me presentaré que soy mu despistada y como me "embale" ni digo mi nombre ni ná, jeje. Me llamo Virginia, tengo 31 años y soy de Sevilla. Las clases de filosofía no son tales sino que trabajo en una academia privada de apoyo. Allí doy todas las de Humanidades: Historia, Geografía, Hª del Arte y Filosofía. Particularmente me gusta y me ha servido para refrescar y ampliar conocimientos. en cuanto a incitar a los xicos a pensar, ciertamente es mi estilo de dar clases. a vecesincluso intento recrear el método socrático de la mayeútica. Los resultados me son desalentadores, siendo el comentario más generalizado el de "para qué sirve ésto" o "éstas gentes(los filósofos) eran unos majaras". Ahora acabo de empezar en un cole nuevo donde sólo doy C. Sociales. Es un cole concertao de titularidad religiosa. Pero a sólo una semana de inicio, ya em encuentro a alumnos que crean problemas.

De todas maneras, muxas gracias por tus consejos y valentía. Así es. Pues la semana pasada al ler varios blogs de profes formulé las mismas cuestiones. Siendo éstas eludidas.

Desde luego trasmites muxa serenidad y vocación. Yo no tengo vocación docente pues no me gusta la enseñanza y ya ves que mi visión es pesimista.

No me entretengo más,

Un saludo y buen curso!