4 jul. 2009

Laureana Wright de Kleinhas


Un día como hoy, en 1846, nació la periodista y luchadora mexicana Laureana Wright de Kleinhas. Desde el comienzo de su vida consciente, Laureana buscó la igualdad entre géneros en su país. Fundando y dirigiendo la revista Violetas de Anáhuac entre 1887 y 1889, fue la primera mujer que reivindicó el sufragio femenino en México, realizando una profunda reflexión sobre la igualdad entre los géneros, y la necesidad de dar una educación a la mujer que la pudiera hacer libre y autónoma.
Entre sus obras destacan La emancipación de la mujer por medio del estudio (1891), Educación errónea de la mujer y medio práctico para corregirla (1892), en los que realza la necesidad de cambio de mentalidad a través de un cambio educativo para hacer a la mujer consciente de su igualdad y libertad con respecto al hombre, y Mujeres Notables mexicanas (1910), en el que recorre las biografías de mujeres que han contribuido al desarrollo de México, y que han permanecido a la sombra y con falta de reconocimiento.

De Violetas de Anáhuac pueden leerse estas palabras suyas: Lo mismo que se le priva del libro, del telescopio y del botiquín, se le priva de la cámara fotográfica, del burril y de la vara de medir, quedándoles como representación humana la maternidad, como representación social la subyugación ante el hombre, como elementos de distracción y de trabajo el tocador, la aguja y la cocina. Delante de tal desequilibrio y de tanta usurpación, la mujer mexicana perfecta, hasta donde pueda serlo nuestra raza, será la que tomándose los derechos y los recursos que indebidamente se le niegan, se levante de la inutilidad en que vegeta, la que sea digna de las altas misiones a que puede hallarse obligada, la que sea capaz de dirigir por sí sola al puerto de salvación la frágil embarcación de su porvenir, la que lo mismo sepa ser esposa que socia; mecer la cuna y educar en la escuela, que formar al adulto conforme a la razón y a la ciencia; la que lo mismo sepa invertir el capital del marido según la profesión u oficio que posea, y la que, en fin, extendiendo la alegría, la moral y la virtud del hogar a la sociedad entera, lo mismo sepa lucir una cena que asistir a una asociación cultural o cívica. ¿Qué necesita la mujer para llegar a esta perfección? Fuerza de voluntad, valor moral, amor a la instrucción y amor a sí misma y a su sexo para trabajar por él, para rescatarlo de los últimos restos de la esclavitud que por inercia conserva.

2 comentarios:

Ana Cuéllar dijo...

Haberlas las hay!!!. El o la que busca las encuentra, como bien pones de manifiesto en este blog, bonita. Laureana lo tenía claro, aun no la mayoría.Qué le vamos a hacer?. Habrá que seguir adelante, junto a las que nos precedieron,las presentes y las del futuro; que vendrán y estarán,a pesar de los obstáculos,las injusticias, los abusos....A pesar de tanto desequilibrio y de tanta usurpación con la mujer,con las mujeres. Y como dice Laureana:" será la mujer que tomándose los derechos y los recursos que indebidamente se le niegan, se levante de la inutilidad en que vegeta, la que sea digna de las altas misiones a que puede hallarse obligada, la que sea capaz de dirigir por sí sola al puerto de salvación la frágil embarcación de su porvenir,[...]. . ¿Qué necesita la mujer para llegar a esta perfección? Fuerza de voluntad, valor moral, amor a la instrucción y amor a sí misma y a su sexo para trabajar por él, para rescatarlo de los últimos restos de la esclavitud que por inercia conserva".

Nieves Soriano Nieto dijo...

Gracias por tus palabras, Ana. Besos.