25 oct. 2009

Roma y los Tucanes

Un pequeño detalle romano que habla de la utopía

Mi precioso Tucán,

Teresita, ya lo sabes, anda por tierras de Italia. Roma ilumina sus paseos con la belleza de una ciudad que ilumina tanto como oprime en la vida consuetudinaria. Es ciudad eterna porque en ella sobrevivieron tantas épocas, pero también porque ellas crearon Formas (maldito concepto realizado) que se imponen ahora como una mano de hierro a la necesidad de llevar una vida Moderna y no poder realizarla.
Belleza y repulsión, sí, quizás así es cada día, una simple catarsis estética llevada a los límites. Quizás, incluso, sea esa catarsis, de forma más moderada, la que habla de la vida humana.
Y sin embargo, entre tanta belleza, saltimbanqueando con la cola por las ruinas del Coliseo, Teresita echa de menos el Palmerar: sus clases, la casita de madera con el calor de tu ala, tus abrazos, los gestos emotivos de Carlota en Tabarca, nadar con los pececitos rojos entre corales, y estar con todos los revolucionarios o héroes que luchan por sus ideas dando su ser a través del trabajo o colaboración en una sociedad.
QUIZÁS LA UTOPÍA NO ESTÉ EN EL PARAÍSO, SINO EN EL CAMINAR DE CADA DÍA, A CIEGAS O SIN APENAS PERCATARSE, ATRAVESADOS POR UNA REALIDAD QUE FALSAMENTE CREEMOS CONDENA.

5 comentarios:

Miss Grietas dijo...

(:

Pilar Turiso dijo...

Querida Teresita.
Por estas tierras te echamos de mucho de menos y nos alegra saber cosas de ti.
Muchos, muchos besos.
Pilar

Nieves Soriano Nieto dijo...

Pilar, ya lo supiste, creo que la experiencia romana me está haciendo saber mucho del valor de lo que tenía cuando me fui. Una gran experiencia para reconciliarse con la vida cotidiana. Lo que tenemos es un gran regalo, porque amamos lo que hacemos. A veces lo olvidamos, no conseguimos acceder a esos recuerdos, pero debemos aprender a mirar aquel día en que luchamos con pasión por lo que amamos, ya que amábamos lo que ahora hacemos, y ese día fue el principio de nuestra vida en sociedad, de hacer real nuestros sueños.
Y en todo esto están tantas personas que vienen a mi recuerdo.

Anónimo dijo...

Ciao, Nieves.
ti sento melancolica ma ti enamorerai anche di Roma. Siente a tus amigos de paso contigo.
un abrazo,
Marisa

Nieves Soriano Nieto dijo...

Ciao, Marisa, è un piacere essere malinconia a volte. Questo parla della nostra condizione umana. Ma mi trovo bene quà, in ogni caso. Questo sì, mi mancate.
Baciiii