17 may. 2007

Tucán


Alguna vez me preguntan si me he enamorado. Y la verdad es que estoy enamorada desde hace mucho tiempo. ¡Vaya pregunta! ¿Tan poco se ve que amo con locura? Estoy completamente enamorada de un Tucán, el Tucán de la revolución, que ahora está luchando, por cierto, por todo el mundo con sus compañeros de aquella isla tropical en la que vivían, rebelándose contra la actitud humana de querer convertirlo, y a sus amigos, en animales de compañía. Pero Tucán es el único, el jefe de la rebelión, y él es de quien estoy enamorada. Aquí os muestro una foto.

4 comentarios:

Tooru Okada dijo...

Muy guapo. Aunque trajeado y colgado de tu brazo para acompañarte a bodas y bautizos no sé cómo quedaría... Mejor un ingeniero técnico.

Nieves Soriano Nieto dijo...

Pues así pasa, que no vamos a bodas, bautizos ni comuniones.

Rui Cancela dijo...

Pues si ese Tucán fuera mi amor lo llevaría a todos los locales y reuniones. De tan bello haría que las otras personas se olvidasen de los ingenieros, y de los médicos, y de los profesores, y de...
Un día, quizás, todos nosotros tendríamos un Tucán como nuestro amor.
Y no haría más sentido hablar de lo que estaría hecho: la revolución, por fín.

Bueno, perdona mi castellano, y, más aún, mi pensamiento.

"Pero que bello es el Tucán que te lleva (pues no serías tu a llevarlo)a bodas y bautizos"

Nieves Soriano Nieto dijo...

Sería fantástico, Rui, que fuera así, la revolución ya hecha, y no hablar de clases ni clasificaciones, ni siquiera de revolución. Quizás tampoco habría ciertos locales y reuniones.
Gracias.