1 feb. 2015

Fragmentos mamíferos LXXIV



Ser raíz III. Diálogos antiplatónicos y taoístas

Caminan Esther Sensei y Neus Ex-Plotino por el Pireo alicantino.
Neus: Y dime, Sensei, ¿qué hay de ese sol tan fiel a su horizonte y de belleza y bondad supremas? ¿Habríamos de dejarnos guiar por él?
Sensei: ¿Te refieres a aquel que brilla allá a lo lejos?
Neus: Sí, maestra.
Sensei: Parece ser un sol más brillante y poderoso que otros soles, destaca. Sin embargo, las veces que he podido verlo de cerca he sentido abrasarme. 
Neus: ¿Entonces?
Sensei: Entonces, honorada Ex-plotina, puedo suponer que es un sol hecho para ver desde lo lejos, una estrella intocable, un astro que es sólo imagen. 
Neus: ¿Entonces va disfrazado?
Sensei: Disfrazado quizás no. Simplemente es solo esto que intuimos ver: un astro que de tanta luz que emite, produce con ella numerosas sombras. Todo aquello que no queda claro sin cegar a la conciencia, acaba por esconder sombras.
Neus: Platón, mi exmaestro, decía que debíamos vivir tendiendo a acercarnos a la luminosidad del sol, porque en ella están las ideas. Y en las ideas la verdad.
Sensei: Vivir tendiendo a algo es vivir desarraigado del presente. Vivir proyectando otro presente que quizás no llegue. El único momento que alcanzamos a tener es éste. ¿Quién dice que en un segundo no estemos muertos? Es por el deseo de proyección humano que existen astros que emiten luces cegadoras con la promesa de futuros de felicidad eterna junto a ellos que nunca llegan. 
Neus: ¿Entonces acaso hay que vivir el presente con lo que haya y quien nos rodee?
Sensei: Efectivamente, Ex-Plotina mía. En el presente aparece lo que es y quien es. No lo que no es ni los que dicen ser esto o lo otro. 
Neus: ¿Y cómo sé yo lo que es y quien es?
Sensei: Vive cada instante con la intensidad de una danza salvaje y la templanza de un arte marcial. Intensifica el presente y únete a las sensaciones de tu cuerpo. Entonces aparece con claridad extrema lo que es. Los hechos naturales clarifican sin cegar sobre quién es. Los falsos aduladores dejan de brillar cuando nos unimos a esa intensidad y a nuestro cuerpo. Porque ante un acto radical no podemos más que significarnos.
Neus: Volvamos a nuestro sol. ¿Podrías aclararme qué significa que cuanta más luz cegadora produce un astro, más sombra proyecta? 
Sensei: Hay astros, como el sol, que tienen la condición pretenciosa de querer iluminar el mundo. Y con tanta luz no se les llega a ver. Fíjate en el globo terráqueo. Cuando el sol ilumina una parte mínima del mismo, el resto del espacio está sombreado por su ausencia. Ahora pon a una luciérnaga en el jardín, un ser de igual hermosura pero menos pretencioso. No iluminará gran cosa a su alrededor. Te hará comprender de la necesaria existencia de la oscuridad -que no de la sombra-, y la luz le servirá para que puedas observarla, para ofrecer esa belleza sin cegar, para ser transparente y clara.

2 comentarios:

Esther Marín dijo...

Mi sabia, mi amiga...

El sol pretencioso de nuestra cultura patriarcal ha llegado a la cesura y ahora ciega en vez de dar claridad. Qué cierto mi Nietzschana amiga...

Un astro Ideal "para mirar de lejos"... (qué grande eres!)

Hay un sol que deja ver solo lo grande, marginando lo tenue en su sombra. Y hay luna para ver en la noche todo lo demás...
Y siempre hay luz
Descansa en el duelo para recobrar el impulso de la vida con deseo.
Eres luz, my friend..

NSN dijo...

Gracias, amiga. ¡Qué unida me siento en esta sororidad a ti! ¿De dónde has salido? ¿Dónde estabas?