11 jun. 2010

Fragmentos fronterizos IV


Frontera de la identidad civil

Creí que eras tú. Una imagen, un gesto. La frontera disuelta de lo inefable. Serme anónima tu naturaleza. Una brisa tranquilizó el deseo que comprime luz al tiempo. Eras desconocida en aquella dama que danzaba libre. Sin embargo, abrazaba tu nombre en los días del silencio.

2 comentarios:

juanito dijo...

Es que no se entiende nada.

Nieves Soriano Nieto dijo...

Creo que no hay nada que entender con la razón, sólo sentir con el corazón.