27 jul. 2010

Fragmentos fronterizos XXX


Tierra de nadie

El territorio internacional de un aeropuerto es frontera. En él, el ser humano deviene lobo paria. Desterrado de su origen, convive con culturas, perfumes, costumbres. Ninguna de ellas puede hacer uso de la tiranía.

En tanto no hay posibilidad de autoafirmarse según el origen, brota la identidad del destino intermedio, que es la propia de la frontera.

Ahí somos híbridos desnudos de costumbres, perfumes, cultura. Todo aquello que creemos ser se desvanece. Nacen éticas más allá de la autonomía o la heteronomía moral.

Y una pregunta nos hacemos, entonces. ¿Qué ocurriría si tal estado de destierro se prolongase en el tiempo?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

que se podría matar a la gente sin ser condenados

Nieves Soriano Nieto dijo...

Quizás, siendo un poco más optimistas, podríamos decir que se crearía una nueva sociedad, una nueva cultura, unas nuevas costumbres, y, por tanto, unas nuevas leyes.

Anónimo dijo...

pero no se contradice tu afirmación-suposición con lo que dices en el post?

Nieves Soriano Nieto dijo...

Quizás sí, quizás no, depende del punto de vista y la interpretación. Si te parece contradictoria, mi respuesta es "uno vive esta vida con sus contradicciones". Besos.