15 mar. 2011

Fragmentos luminosos XV


Japón

Llegan noticias. No quiero aprehenderlas. Pero las leo en terror-ojo. Ver caer Japón es como ver caer un padre. Quién osó pensar que el país de la ética samurai, de los ciudadanos zénit de entereza y del silencio sostenido podría llegar a derrumbarse por una fuerza de la naturaleza. Puro Romanticismo. Puro Romanticismo es la mirada.
Se levantará de nuevo en silencio. Sin apenas percatarnos por su negación a la expresión de la tragedia. Y, en silencio, intuiremos esa tristeza o melancolía en sus rostros, para, también en silencio, brindarles la fe cartográfica apta para el alma rota.

2 comentarios:

No tingues por dijo...

El tremendo grito que lanzó la tierra enfadada contrasta con el silencio atronador que deja después de sus destrozos en el suelo herido de una forma casi burlesca. Contrasta de la misma manera con la aparente tranquilidad que nos invade, sin apenas poder apreciarla.

Nieves Soriano Nieto dijo...

¡Qué bellas palabras, Julia!