8 nov. 2011

R que R


Si preguntan qué tal el debate de ayer entre Rubalcaba y Rajoy, puedo decirles que ni siquiera encendí la televisión. Tales políticos no merecen ni mi credibilidad ni mi confianza. Considero que son unos peleles que no toman partido por nada, sino que se esconden y excusan en acusaciones mútuas para no mojarse en decisiones importantes. Son representantes de lo que M. I. M. P. y una servidora hemos clasificado como ser humano "Cagurretus interruptus". Un tipo esencialmente inseguro, que por su inseguridad aspira a controlarlo todo -véase cualquiera de los dos políticos debatientes-. Pero es un control tan egoísta, que sólo sirve a él mismo, porque de cara al público aspira a que su control no sea notado, ni notable, ni a destacar especialmente por nada, ni a salirse de los parámetros comunes -cuándo un partido supuestamente de izquierdas hace lazos con la Iglesia, o uno de derechas defiende el socialismo como modelo-. Así, desea controlar, pero no actúa como líder -de ahí su esencia de Cagurretus-. Es decir, no acaba de tomar ninguna decisión importante, sino que se mueve en los límites fronterizos de lo que es banal. En ese sentido, su séquito acaba cayendo a la larga en un gran sentimiento de frustración por tales promesas de liderazgo constantemente interrumpidas por su ausencia de valentía -de ahí su adjetivo interruptus-. 
Al final sucederá, de aquí a unos años, y según mi opinión, que a esos dos grandes partidos políticos liderados por "Cagurretus interrumptus" acabemos por mandarlos a la mierda ni siquiera vistiéndonos para ir a votar.

2 comentarios:

Daniel Del Olmo dijo...

la misma idea pero en ilustración...

http://estudiodelolmo.blogspot.com/2011/11/r-que-r.html

Nieves Soriano Nieto dijo...

Gracias, Daniel!!