26 oct. 2014

Fragmentos mamíferos XLVIII



El llanto

Lágrimas, cual ríos depurativos, lágrimas. Y todo ser se vierte en esa tristeza que inunda. ¡Ay!, si pudiéramos ser robots para estar del modo en que otros necesitan. ¡Ay!, si no necesitásemos un abrazo amigo. ¡Ay!, si no fuésemos frágiles, débiles, carne perecedera. ¡Ay!, entonces no seríamos humanos. Caed, lágrimas, caed, brotad, bebedme con la sed del verbo enmudecido. Haceos con el haz del baile chino. Conducidme, movedme las manos, los pies, meditadme de tristeza, desbloquead la humedad estancada en mi oído. Lágrimas, soy humana, soy humana, os respeto, porque con este río me decís que todavía soy capaz de estimar.

2 comentarios:

Mònica Amorós i Gurrera dijo...

Preciosa prosa poètica.

NSN dijo...

Gràcies!!