15 feb. 2007

Hipatía de Alejandría


Un día como hoy en el año 415 murió asesinada en manos de los católicos Hipatía de Alejandría. Esta maravillosa mujer dedicó su tiempo a la ciencia, a la filosofía y a la enseñanza, como solían hacer los sabios (que poseían la sophía, el manejo de múltiples saberes) en esa época. Nació en una de las ciudades más esplendorosas a nivel científico y filosófico, Alejandría, que se fundó como capital fundamental de la ciencia durante el la conquista imperial desarrollada por Alejandro Magno. A partir de esa época la ciudad se convirtió en un lugar centro de pensadores, con la construcción de la maravillosa biblioteca de Alejandría, y del Museo. En la época en que Hipatía vivió, seguía viviendo la ciudad un ambiente esplondoroso, a pesar de que el incendio de la biblioteca ya había tenido lugar, y de que el museo ya había sido saqueado. Pertenecía a la parte oriental del Imperio bizantino.
Hipatía seguía la forma clásica de la Grecia Antigua de adquirir y dar los conocimientos. Para ella, como lo había sido antes para los filósofos desde los llamados presocráticos, el conocimiento debía ser sobre la naturaleza y sobre el ser humano (macrocosmos y microcosmos), y no existía forma alguna de hacer una filosofía que no fuese pagana. La sabiduría no tenía que ver con los dioses de la mitología clásica, sino que tenía su espacio propio, y se desarrollaba en forma de sistema (a raíz de la filosofía estoica se concibió el desarrollo de la filosofía como un sistema). Sin embargo, Hipatía vivió una época en la que el desarrollo del cristianismo daría lugar a la lucha en contra de lo que se consideraba "infiel", entre lo que estaba lo pagano, aparte de las demás religiones. Esto se unió al hecho de la dificultad añadida para la época por el hecho de ser una mujer, y ser pensadora, científica y filósofa. Finalmente fue asesinada en manos de los cristianos, junto a un grupo de pensadores judíos que también vivían en Alejandría.
Sobre el misterioso devenir de su muerte poco se sabe, más que lo que dejó escrito el obispo de Egipto, Juan de Nikio, dos siglos más tarde, como una forma de justificar el asesinato de esa dama. Sobre su obra, a su vez, poco conocemos, como solía ocurrir en esa época en la que por el hecho de ser pensador clásico y por el hecho de ser mujer los escritos y enseñanzas eran borrados del mapa del pensamiento.
Por esta admirable mujer quisiera hoy hacer el homenaje.

1 comentario:

elintenso dijo...

No sé si sabes que en España o más bien Malta se vaa realizar una película con gran presupuesto en torno a la vida de esta mujer singular y espectacular.