24 feb. 2007

Apuestas éticas


Hay apuestas en la vida que son éticas, quizás dos grandes escuchas de pensadoras, como Agnes Heller o Adela Cortina, y unas cuantas reflexiones, pueden dar ese giro ético a la vida. Se podrían dar los detalles de un pensamiento ético, pero hay apuestas en la vida que así son, y no tienen palabras para definirse, ni condiciones, ni verbos, ni palabras, ni formas.
El lenguaje no puede ser tan mimético como el que proponía Leibniz, quizás habría que inventar alguna nueva forma de expresarse, no todo es una razón que da sentido a todas las cosas, un noûs que se expande por toda mónada substancial existente, porque sigue habiendo en la vida apuestas que son éticas, y carecen de palabras.
El amor quizás sea una de ellas, y sin embargo esa palabra nunca ha encerrado todo lo que puede dar de sí en esta vida. No pueden definirse así ciertas apuestas que se hacen en la vida, y que son éticas, son geometría de las pasiones y son latido, y así marcan tantas de las decisiones por un viaje ético y constructivo en el caminar.
Unos zapatos desgastados, una mochila al hombro, quizás algún bolsillo roto por el que caben todas las posibilidades, y entonces el sentir que se puede hablar del ser humano, y entonces, gritando en secreto público, pueden abrirse los pasos rasgando lo inefable en esas apuestas éticas que son toma de posición en la vida.

4 comentarios:

Rosa dijo...

De acuerdo estoy con las apuestas éticas de la vida no son definibles al igual que el sentir, aunque lo intentemos con hermosa prosa y lírica explicar lo abstracto lo ininteligible. ¿Se es capaz de crear conceptos tan amplios que abarquen la totalidad? El amor como dices será mas una expresión del cuerpo, del alma y de la piel mas que de las palabras pues son algo ambiguas e imprecisas, el doble filo de estas pueden crear una mal interpretación y confusión. Queremos atrapar en suspiros lo inconfesable, lo inexplicaple..

Gracias por seguir con la mochila en el hombro, poseyendo un bolsillo donde se cuelen las posibilidades del sentir, de la emoción, se filtren los rayos éticos del constructo del caminar.

Nieves Soriano Nieto dijo...

Gracias por abrir huequecitos por donde pueda sentirse la verdad humana, hablemos el lenguaje que hablemos, que diga lo que sentimos en la verdad nuestra humana

Maximino dijo...

Considera estos dos asuntos: Si nosotros llegamos a alguna altura ética es porque nuestros antepasados se han reproducido, lo que implica que han sobrevivido lo suficiente. ¿Le podemos atribuir alguna ética a estas acciones y empeños previas ocurridas en el pasado?. Esta pregunta entraría en el exámen si fuera el caso.
Maxi

Nieves Soriano Nieto dijo...

Por supuesto que se han reproducido, y no sólo eso, sino que han pensado, han acumulado teorías filosóficas, por ejemplo, no es lo mismo la filosofía presocrática, que la filosofía kantiana, que es mucho más compleja. El amor no tiene por qué asociarse a la reproducción, aunque sea necesaria ésta, para que se dé aquél. Tampoco la sexualidad va asociada a la reproducción, mientras que en nuestros antepasados sí que lo iba, a pesar de que es necesaria la reproducción para la sexualidad. El amor es producto del desarrollo de la complejidad humana, y es por eso que se puede hablar también de ética, y de ética en el amor.