25 oct. 2010

Fragmentos digeridos XXXI


Identidad

Dijo la niña de las coletas de incienso a su vecina Mari Pili: No hay respuesta. Qué temblor cuando se menta la identidad. Soy ¿la que no soy?. No soy nada de nada y ¿poco de todo? ¿La que nunca obedece a imperativos o aserciones, la que busca vivir sin límites de conceptos?
¡Ya lo tengo! Soy Hachiko, el perro de Shibuya, la plaza de Tokyo. El que esperó durante diez años a su dueño en la estación, porque allí acostumbraba a regresar. ¡Sí! Soy sólo eso. Soy Hachiko. Una persona fiel cuando amo
.

No hay comentarios: