20 oct. 2010

Maximino Soriano Peralta


Hoy querría dedicar unas palabras a Maximino Soriano Peralta. Un hombre cualquiera, un héroe de la vida cotidiana, un hombre que fuma mientras piensa ante el espejo. Un hombre silencioso, discreto. Un hombre entregado al amor, al conocimiento. Ese hombre inquieto que acompaña cada día de la existencia de tres mujeres. Con su impertérrita lucha, con su afán samurai, con su ética que nunca se rinde al tratarse de las pasiones. Aquel hombre que, cuando vio morir a sus padres, dijo Ahora camino desnudo la vida. El hombre al que siempre he visto preguntarse. Ese hombre que mañana cumple sus 56, que protege en su corazón la infinitud de sus curiosidades, y del que hoy he recibido este relato. Feliz no cumpleaños, papá.

El fantasma que me habita

Cada mañana enciendo la luz, abro la puerta, miro a un lado y ahí está ese tipo que no para de mirarme.
Silencioso imita mis gestos y mis pasos.
A veces me acerco, me pongo apenas a un palmo de su nariz y veo sus incipientes canas en las cejas, sus manchas en la piel. Él también se está haciendo viejo. Le hago una mueca y me responde al instante. Tiene una nariz que más bien parece que se está comiendo un boniato. A lo largo de los años lo he visto quedarse calvo.
¿Qué hará cuando no estoy?. Supongo que vive en su mundo paralelo, tendrá una vida y personas que le quieran.
A veces me lo he encontrado fugaz al otro lado de un escaparate, como un reflejo desdibujado, y también se asoma a verme cuando me lavo las manos, o lo veo buceando en el fondo de un charco.
El día que no me lo encuentre lo voy a echar de menos, y si no acudo yo, seguro que me estará esperando.

Por lo menos eso me hizo creer Alicia, la de Lewis Carroll.

Maximino Soriano Peralta

5 comentarios:

Maxi dijo...

¿Qué decirte?...con la humedad se balbucean las palabras...que sirva esta lágrima para brindar por tu regalo, hija.
Maxi

Juan Carlos dijo...

Tus palabras son el mejor homenaje a tu padre en el día de su cumpleaños y un merecido motivo de orgullo para él. También reconocer cuanto de bueno nos han transmitido y nos ha ayudado a ser personas es admitir que su dedicación y su ejemplo han fructificado en nosotros, que continuamos sus valores y que, gracias a ellos, sabemos estar en el mundo. Felicidades a ambos.

Pilar Turiso dijo...

¡Cuánta admiración y cariño desprenden tus palabras!
Un solo deseo para los dos en este día especial: la felicidad.
Pilar

Nieves Soriano Nieto dijo...

Gracias, Juan Carlos. Espero tus noticias. Abrazos.

Nieves Soriano Nieto dijo...

Gracias, Pilar. Digamos que amo a mi padre, y, ante el amor, uno actúa así. Besos.