19 may. 2011

La cocina como forma de amar(se)

 
Aquí les dejo el prólogo que he escrito para el libro que se va a publicar del PCPI de Cocina del IES Nit de l'Albà de Elche, dirigido por Marián Campderrós:
La comida como forma de amar(se)

Alimentarse. Es una palabra del lenguaje que pensamos va asociada a algo muy natural, y, por tanto, parece tarea fácil. En realidad, podemos pensar, alimentarnos no es más que comer cuando lo dice el instinto, a través de nuestro estómago. Que nos hablen de la sensación de hambre, de la que entendemos todos. Sin embargo, no es suficiente que el cuerpo humano coma cualquier cosa para alimentarse bien. Necesitamos un poco de todo como seres omnívoros, y cada pequeña sustancia en nuestro cuerpo tiene una función muy importante (hierro, azúcar, sodio, potasio, cromo…). Saber cómo alimentarse en una tarea que requiere largo tiempo de trabajo y estudio.
En realidad, cada persona es un mundo, y cada cuerpo de cada persona también lo es. Así que lo que sirve para un cuerpo no sirve para otro. Debemos aprender a alimentarnos cada uno de nosotros. Los que tienen cuerpos “normales” aprenden a alimentarse según la dieta habitual. Pero existen cuerpos celíacos, diabéticos, con intolerancias a alimentos… que requieren también su forma de alimentación personal. Para saber cómo alimentarnos no sólo tenemos la educación que nos dan nuestras familias, sino también el estudio que nos brindan los especialistas médicos en Dietética, Nutrición y Endocrinología.
Pero, entonces, alimentarse ¿es sólo saber elegir lo que hay que comer y engullirlo siguiendo los procesos de la digestión? Más bien no. Normalmente no pescamos un pez y nos lo comemos directamente, ni cazamos un animal y nos lo comemos directamente. Tampoco lo que compramos en el supermercado solemos comerlo directamente, sino que lo hacemos pasar por un proceso de cocina.
La invención de la cocina es tan antigua como el ser humano inteligente. Cocinar alimentos nació porque de esa forma se evitaba ingerir las bacterias o enfermedades que tiene lo que me como.
La invención de la cocina se hizo por esas razones, pero con el paso del tiempo se ha ido convirtiendo en algo muy sofisticado que va asociado a la cultura de saber alimentarse y comer bien. Se crearon técnicas de cocina diferenciadas: saltear, asar, cocer, freír, cocinar al vapor, etc. Y cada una de esas técnicas se aplica a un alimento u otro variando e improvisando ingredientes y proporciones de los mismos según el gusto que queramos conseguir.
El gusto. Precisamente ésa es una de las cosas más atractivas de cocinar los alimentos. Cuando nos alimentamos, cocinamos, y lo cocinado lo disfrutamos con el paladar. E incluso podemos llegar a seducir a personas por nuestras artes culinarias y por nuestro buen gusto a la hora de cocinar o comer.
Porque regalar un alimento cocinado es una forma de regalar cuidado hacia la persona, cariño y amor. Alimentar bien y con gusto al otro es una de las tareas más bellas de la naturaleza. Fijaos en la madre que ya desde que nace su cría la está amamantando, es decir, alimentando, con deliciosa leche. Y también alimentarse bien y con gusto a uno mismo es una forma de mostrar que uno se quiere y tiene el autoestima alta.

Pero estudiar cocina no sólo es conocer cómo alimentarse bien, cómo tratar el alimento y cómo cuidar al otro, sino que a su vez es una forma de aprender tantas otras cosas. Las proporciones de ingredientes de cada receta hablan de la matemática, el cálculo del precio de lo cocinado habla de la economía, el estudio de cada cuerpo humano para saber qué receta cocinar habla de ciencias naturales, los instrumentos de cocina utilizados hablan de tecnología, e incluso los instrumentos de cocina según la fuente de alimentación que utilicen hablan de energías habituales o alternativas, el deseo de cuidar al otro a través de la cocina habla de la inteligencia emocional o interpersonal y la interacción entre cocineros para intercambiar sus opiniones habla de habilidades sociales y de igualdad de género.
Y de todo ello, tras dos largos años de estudio, han aprendido nuestros alumnos del IES Nit de l’Albà gracias a la infatigable y constante tarea de su profesora Marián. Si tienen alguna duda, pregúnteles cómo alimentarse.

Nieves Soriano Nieto

5 comentarios:

Ana Cuéllar dijo...

La amorosa cocina es donde se produce la alquimia necesaria para alimentar al alma que habita en el cuerpo que se alimenta.
Felicidades por esta segunda entrega. Estuve el curso pasado y compartí con Trini y con Marian,sus comentarios sobre el desarrollo de este interesante proyecto de ensañanza desde la práctica, como tu muy bien señalas en esta entrada. Y enhorabuena al Nit de l'Albà por acoger proyectos como éste, innovadores y eficientes.

Nieves Soriano Nieto dijo...

Gracias por tus palabras, Ana. ¿Sabes que por el libro del año pasado Marián ha ganado un premio? Un gran reconocimiento del trabajo.

Ana Cuéllar dijo...

Tengo el libro y me gustó mucho.Me alegro por ese premio, pues la verdad es que hizo un gran trabajo.
Besos,
Ana

Nieves Soriano Nieto dijo...

¿El año que viene a Elche? ;-)

Ana Cuéllar dijo...

Mi situación y destino es incierto. Veremos que decide la "maquinita". Todo es posible!. Je,je!!!