8 oct. 2011

Fragmentos luminosos LXXXVI

 
 
¡Silénciate, Eco!

A la orilla del mar, frente a un acantilado, solemos cuestionar a Poseidón sobre las razones del tono de color del mar de invierno, o incluso cómo hacen los peces tropicales para seguir brillando cuando surca el océano un petrolero. 
Y es a la orilla del mar, frente a un acantilado, esperando un silencio, donde el eco brinda demasiadas respuestas. Derroca la tarde como ápice de arena vítrea que cubriese el sol.

2 comentarios:

Julia Gallego i Pérez dijo...

Precioses paraules, i preciosa foto de Tabarca també. Encertat títol, quantes vegades l'hem pensat!

Nieves Soriano Nieto dijo...

Gràcies, Katanita! Tabarca, l'illa utòpica a on l'eco per descomptat es silencia.