13 ene. 2011

Fragmentos digeridos LXXXIII


Ángel samurai

La impertérrita sed de la mañana. Un hito ancestral del camino estático. No escuchar cuando acaece el invierno. Mas ahí está. Como el torbellino sólido de gélidos cristales. Mas ahí está. Llegó en tromba vituperante. Y ya no corta. El ángel samurai. El ángel protege de la impertérrita sed de la mañana.

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