8 may. 2014

Fragmentos mamíferos XIII

 
 El dolor

No me conozco, no me conocen. "¡Eres humana, Nieves!" "¡Me siento extraña porque siempre eres tú la que escuchas mi dolor y tú nunca hablaste del tuyo!" Por primera vez en mi vida expreso mi dolor, así, verbalmente, cara a cara. Por primera vez venzo esa barrera en la que dejo de tener miedo a hablar de lo profundo del alma por parecer débil. En esa profundidad del alma se encuentra lo que somos. Esas alegrías, tristezas, preocupaciones, miedos. Somos todo eso. ¿Cómo se siente una después de hablar también del dolor? ¿Cómo se siente una cuando lo expresa, en vez de vivirlo en la más pura intimidad? ¿Cuando deja de ser la que no habla y se encierra en el cuarto, porque en el fondo no desea ser vista dolida? Arrullada, comprendida, rodeada de personas de muchísima más calidad humana, sorprendida por la calidad humana de personas tanto tiempo conocidas. Como si se abriera la relación a la comprensión de ser a ser. ¡Qué descubrimiento!

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