25 nov. 2009

Fragmentos romanos VIII

Niccollo dell'Arca. Santo Entierro (Detalle). 1463
Iglesia Santa Maria della Vita. Bologna


Razones para amarte
Aquel día te besé. Corrí congelada en emociones hacia tu sexo. Vestías el sabor del Renacimiento. Eras fuego sin forma. Buscabas una horma antigua que reinterpretaste con saliva. Vivías un presente, un pasado. No buceaste interrogantes periodísticos porque eras tan sólo polis. Tu cuerpo parecía el telar de un taller de prendras romanas. No preguntaste. Eras libre, tan libre como los esclavos de Michelangelo que silenciaron el discurso sobre la roca de la identidad.

2 comentarios:

Pilar Turiso dijo...

Tansmiten muchos sentimientos y vivencias los Fragmentos romanos. Me encantan.
Mil besos alicantinos.

Nieves Soriano Nieto dijo...

Gracias, Pilar.Estos fragmentos romanos saben así, a mi origen de hace pocos meses. Recorro Roma con la mirada del lugar del que vengo y al que iré. Qué de sensaciones físicas en el recuerdo cuando nombras esos besos alicantinos. El perfume del mar, los paseos por el puerto, el aroma que llega desde allí a Elche, el tren de cercanías que para en San Gabriel, las cenas, el Discóbolo, la DGT, la Escuela de Idiomas, el aula de la CAM y las personas, sobre todo las personas. ¡Ay! ¡Qué bonito saber el valor de todo lo que teníamos y tendremos! La distancia nos acoge en tantos abrazos. Abrazos que te envío desde Alicante a Roma y viceversa.