30 nov. 2009

Fragmentos romanos X


Estornino incendiado


Elecciones conscientes me vuelan. Me arrastran como torrentes de soda. Es gesto espásmico el que entre sus burbujas danza. Me llevan sin apenas recorrer un cielo. Luchan desafiando a la vida en cada instante decisivo. Me arrastran, sí, esta razón decidida. Elecciones que nacieron de un pacto autobiográfico frente a un espejo quebrado por la violencia de la mano de un Pistoletto en la Bienal de Venezia. Me observé bombardeando esquinas punzantes. El camino a ti no tiene rasguños que te arañen. A partir del instante en que uno decide, es irracional el sendero que conduce ante lo pactado.

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El pajarito enjaulado se escapó un día del ábside de la basílica de San Clemente. Volaba lejos, al este del oeste. Incendió sus alas en deseo. Viajaba dentro de su jaula. Los barrotes eran vivos y rojos. Llegaba al fin el día de posarse en una palmera.

29 nov. 2009

Fragmentos romanos IX


Mientras graznaban tus tripas

E
scribe esta mano que desea dibujar. Los instantes compulsivos se aferran a instrumentos. Desesperados dedos que buscan un lenguaje. Es voraz. Los fagocitan las emociones. La Roma oscura esclarece. El gesto violento impregna tejidos cuando en la vida todo se decide en pocos segundos. Un parpadeo nos puede conducir a la muerte.
Mientras se escuchaban tus tripas, aquel estornino quizás hubiera llegado a adorar a otros dioses. Abrí los ojos. Lo vi. Con el pico hecho fragmentos amaneció aferrado al barrote de su jaula. Había pasado efímero el tiempo. ¡¡Uff!!, todavía reverbera el eco de su grito mínimo: "seguir amándote" (leer con voz imitando un graznido de pájaro).

25 nov. 2009

Fragmentos romanos VIII

Niccollo dell'Arca. Santo Entierro (Detalle). 1463
Iglesia Santa Maria della Vita. Bologna


Razones para amarte
Aquel día te besé. Corrí congelada en emociones hacia tu sexo. Vestías el sabor del Renacimiento. Eras fuego sin forma. Buscabas una horma antigua que reinterpretaste con saliva. Vivías un presente, un pasado. No buceaste interrogantes periodísticos porque eras tan sólo polis. Tu cuerpo parecía el telar de un taller de prendras romanas. No preguntaste. Eras libre, tan libre como los esclavos de Michelangelo que silenciaron el discurso sobre la roca de la identidad.

Fragmentos romanos VII

Beberte

M
e fui de tus brazos. No tantos meses ha. Marché y el azar me llevó a inmensos jardines. Una soledad abrupta entre tallos gigantes que rozan y apenas alcanzan a llegarme. La piel se tornó piedra. Aquí hay tantas plantas carnívoras. Apenas uno se gira se marchitaron. O quizás digirieron este trocito de carne que me falta. Qué inmensa soledad social sin tu presencia. Enredarme en tu cintura. Allí donde no existe el tiempo. Donde la música circunda un solo cuerpo. Amarte es esta tarea revolucionaria. Beberte será infinito tras este largo viaje.

24 nov. 2009

Fragmentos romanos VI

Memoria retraída


Espero la masa gigante de curiosidades. La mitad de mi cuerpo la acaricia restregando su piel contra el muro que la distancia. No soy diferente de ella. La otra huye sin discreción. Me quiebro en dos, y llueven conocimientos. Diluvia, graniza en esta memoria retraída. Soy sólo cerebro que desea y se consume. Olvidé. Olvido la cuarta pronunciación del ideograma. La segunda de origen japonés. Soy rayo nervioso que desea y quiebra. ¡Uy! Tengo raíz. Diluvia, graniza en esta cabeza retraída, y cuanto más conozco, más amplio es tu arraigo en mí. Crece mi memoria porque existes sólo tú.

Marianne von Werefkin

Autoretrato. 1910

Los patinadores. 1911

En la Historia del Olvido de las Contribuciones de la Mujer a la Historia del Pensamiento (HOCoMuHisPe), cuando tratamos la época de las vanguardias, sobre todo el expresionismo, no recordamos la importancia de Marianne von Werefkin (1860-1938), pintora de origen ruso emigrada a Suiza tras la Gran Guerra y fundadora del grupo de pintores expresionistas Großer Bär. Les invito a adentrarse más en el mundo de esta dama.

Gema Álava. FIND ME




¿Acaso el aura desapareció en el arte, como Walter Benjamin propuso? Seguimos dando valor totémico a la obra en sí. Quienes tienen un Picasso, un Barceló o un Tapiès parecen poseer el conocimiento de un camino oculto hacia los favores de la divinidad. Además, si ese Picasso, Barceló o Tapiès lo adquirieron en una subasta o una feria de arte pagando una cantidad inaudita de dinero, y siguiendo los rituales de exhibición y compra, el orden en la jerarquía de poder les aumenta según el inconsciente colectivo. Lo importante es que se perciba a través de actos sociológicos que el artista está ensalzado, y que el consumidor de su arte es capaz de aproximarse a su genialidad con el dinero.
Sin embargo, ¿qué ocurre si nos encontramos un Picasso, un Barceló o un Tapiès disimulado entre objetos de la vida cotidiana? ¿Qué ocurre si revolucionamos el espacio de exhibición y tratamos la obra como el objeto que es en sí?
Gema Álava, con su proyecto FIND ME, ha conseguido reunir a reconocidos artistas (Lars Chellberg, Barbara Holub, Paul Kos, Ester Partegas, Robert Ryman, Arne Svenson, Merril Wagner, Lawrence Weiner y Maria Yoon) que han entregado sus obras para exhibirlas-esconderlas entre objetos de la vida diaria. Un proyecto que ha creado gran resonancia en Nueva York, dado que parte de una base que revierte revolucionariamente los órdenes sociales de los rituales artísticos actuales. Resonancia creada a su vez porque los propios artistas, grandes y reconocidos, han apostado por este proyecto, desafiando con ello el mismo sistema del arte.

23 nov. 2009

María Vallina. "La suciedad del tiempo".

María Vallina, además de ser una persona fantástica y una gran amiga, es una de las pintoras jóvenes actuales que comienzan a destacar en nuestro país, habiendo realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas a lo largo de su carrera. Actualmente es becaria en la Real Academia Española de Roma, y tiene lugar en breve esta exposición suya en la galería José Robles de Madrid de la que les dejo la nota de prensa. Un espacio y un lugar para quien quiera conocer in situ su obra. Les aconsejo acercarse, en tanto que no es posible apreciar bien lo que cada obra transmite sin observar el trazo, los gestos y la cantidad de óleo que utiliza para componer.
Para más apliación: http://mariavallina.blogspot.com/


María Vallina

“La suciedad del tiempo”

Inauguración: Viernes, 11 de Diciembre a partir de las 20:00 hrs.

Exposición del 11 Diciembre al 30 de Enero de 2010

“La suciedad del tiempo”. Instalación de dibujos sobre papel, un metrónomo y arena. Medidas variables. 2009


La suciedad del tiempo. Nieves Soriano Nieto

1. La pintura sobrevivió al discurso contemporáneo de la reproductibilidad del arte. Ella sigue atravesando aquel desierto que hace a la obra ser única. Sin embargo, en el paisaje de su mirada se vierte un gesto incendiado que resulta imposible de imitar. El arte sigue siendo revolucionario. Walter Benjamin halló su silencio.

2. El espacio en el arte se ha quebrado. Sólo son fragmentos sus posibilidades: instantáneas de cada mirada que juegan con la eternidad de la obra. Esa pintura que es sólo una acurruca en su existencia la infinidad de ojos que la atraviesan. Los espacios contemporáneos del arte están disueltos. Se oye el grito de su violencia.


3. No hay arte sin deseo. Éste atraviesa el cuerpo vertiendo la brutalidad que nos acerca al animal. Incluso grita cual Antígona ante el cadáver de Policlines, quebrado por su tensión esencial, súbdito del tiempo.

4. El espejo que delinea los límites del cuerpo con arrebato retiró su máscara. Una mano que palpa encontrando lo que somos, aquello que nos hace y no era visible. Una danza de vísceras, huesos, arterias nos deconstruye. El deseo desafía la suciedad del tiempo. El gesto se hace eterno y efímero.

5. Aquel día una mano inmortalizó su mirada. Trajo a un instante todo aquello que abarcó en su recuerdo. Una danza de sombras y cuerpos traslúcidos brotó en rojo, sangre. -Maravillarse ante lo terrorífico-. El tiempo tornó delgada la capa de la memoria. Los cuerpos se fragmentaron. Caminan hoy sin contexto, y en su grito invocan fútilmente las partes que perdieron.

6. El arte clásico marca la distancia entre espectador y obra, autor y observador. Funciones explícitas abren simas. Una mujer adulta salió a dar un paseo. Por casualidad se vio frente a un Tiziano. Deseaba comérselo, se acercó, y mordió uno de los restos de óleo. Se oían los gritos de dolor del pintor en su tumba. El pequeño despojo aurático se instaló entre sus dientes. Nunca se supo si eligió vivir en ese espacio. Sólo se conoce su pasión por la saliva, los restos de comida, la suciedad de un animal humano que devora carne. Pasión porque el tiempo masticado hace cambiar al óleo su color. Empastes irisados, formas múltiples. María Vallina, una mano, el gesto que quiebra la mirada. No somos yo sin su obra. Ella se instaló en la piel, en la carne de nuestra experiencia. Por un casual fuimos nosotros quienes pintamos aquel cuadro.


Galería José Robles

C/ Belén n º 2

28004 - Madrid

+34 915500548

"Making Worlds". Bienal de Venezia 2009

La primera experiencia de enfrentarse a la Bienal de Venezia abre mundos mágicos. El arte por el arte para ser exhibido. Largos paseos llenándose los sentidos de las obras que se mueven en el mundo. Sin sin posibilidad de venta, sólo se trata de errar sin sentido, dejándose abrazar por tantas sensaciones.
De ellas recogemos las obras y artistas que más nos han emocionado:

1. Fuera de los Giardini y el Arsenale:

1.1. Alessandro Verdi (Italia): http://www.galleriablu.com/alessandro_verdi.htm

Alessandro Verdi. Frammenti figuri. 2007

2. Arsenale:

2.1. Aron Demetz (1972): http://www.arondemetz.it/

Aron Demetz

2.3. Valerio Berruti (1977. Alba. Italia): http://www.valerioberruti.com/

Valerio Berruti

2.3. Raquel Paiewonsky (Puerto de la Plata. República Dominicana):
http://raquelpaiewonsky.com/

Raquel Paiewonsky


2.4. Anya Zholud (1981. Leningrado. URSS): http://www.zholudhome.com/en/

Anya Zholud


2.5. Susan Hefuna (1962. Egipto): http://www.susanhefuna.com/

Susan Hefuna


2.6. Simone Berti (1966. Adria. Italia): http://www.simoneberti.info/

Simone Berti

3. Giardini:

3.1. Pabellón de Suiza: Silvia Bächli (1956. Baden. Suiza) :
http://www.filialebasel.ch/silviabaechli/netscape_start.html

Silvia Bächli. Sin título. 2003

3.2. Pabellón de Egipto: Adel el Siwi (1952. Beheira. Egipto):
http://www.artspace-dubai.com/adel_el_siwi.htm

Adel el Siwi. Sin título. 2004

3.3. Giardini. Palazzo delle Esposizione:

3.3.1. Pietro Roccasalva (1970. Modica. Italia): http://artnews.org/artist.php?i=865

Pietro Roccasalva. The skeleton key. 2006

3.3.2. Nathalie Djurberg (1978. Suecia). León de Plata en la Bienal de Venezia 2009:
http://www.zachfeuer.com/nathaliedjurberg.html

Nathalie Djurberg

Fragmentos romanos V

Tiempos romanos

El tiempo es insuficiente. Vivimos precipitadamente deseando empaparnos de todo. El día llegó con aquel rayo de luz. Los ojos se abren ávidos de experiencia. "Es hora de absorber la mañana a bocanadas". Y corren las horas. Tratamos de obviar la paradoja de Zenón: nos creemos aquel Aquiles que alcanzará a la tortuga. El tiempo es lento e insuficiente. La noche llegó con aquel último rayo de luz. Forzamos los párpados. "Que no cedan al cansancio. Es hora de absorber la noche en ósmosis". No importa el frío gélido. Vivimos precipitadamente empapándonos de todo. El cuerpo expirándose a cada paso. Por fortuna en Roma anochece tan pronto como amanece.

17 nov. 2009

Fragmentos romanos IV

Pajarito enjaulado


Te estoy viendo llegar, pajarito enjaulado. Ayer recordabas aquellos días en los que volabas libre. Emigrabas con los vientos y entonabas melodías improvisadas al son de tu corazón. Mordías las nubes con forma de pirámides porque habías estado en Egipto. A veces eran pagodas fugaces las que identificabas en su devenir.

Te estoy viendo llegar, pajarito enjaulado. Hoy una cadena de oro rodea tu hermosa patita. Buscaste un pequeño mundo tranquilo sin nubes, porque éstas son orgánicas. Luchas contra la incertidumbre como si no existiera paradoja kantiana alguna. Fijaste una imagen de tu cabeza para controlar cada uno de tus pasos.

Ya sé cuáles serán tus siguientes palabras, pajarito enjaulado, porque hoy te buscaste un dueño.

Variaciones Bichito



A
lgunas veces el Bichito se siente engullido por un agujero muy hondo, tanto que duda de la forma de sus venas. Cuando no las siente latir con ninguno de sus dedos (ni siquiera con el corazón) el Bichito coge un rotulador grueso, azul, y dibuja el recorrido por encima de la piel para ver lo que no toca. Es así como las venas del Bichito han aprendido a trenzarse por su cuerpo, unas por encima, otras por debajo. Como las ramas de un rosal que busca desesperadamente el sol.

Cuando llega a la punta de sus dedos, el rotulador sigue su camino, veloz hacia el infinito, persistente en su trayectoria hacia el cielo que late con fuerza y devuelve el ritmo perdido con sacudidas de luz. A veces, el Bichito sale así, a borbotones, del agujero. Inspira, expira, sacude la cabeza, se concentra un poco en pensar en una estrella y se aleja con el viento enredado en el pelo.


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Algunas veces el Bichito se siente engullido por un agujero muy hondo, tanto que duda de la forma de sus venas. Y en la tarde con su dedito corazón del pie causalmente pulsa una tecla del ordenador. Ésta casualmente conduce al Media Player. El Bichito desea con fuerza escuchar música de instrumentos de cuerda rasgada porque proceden de su latido. Abre los ojos para poder ver sus pelillos erizados de tanto pensar, y siente y siente ese ritmo perdido que dibujó en sus venas. Allí suena la viola o un celo. El Bichito es todo latido. La música de instrumentos de cuerda rasgada procede de su corazón. Es en música que él siente. Sin embargo, a veces, entre pelillos erizados de tanto pensar no se da cuenta de ello. Pero aquella tarde en la que su dedito corazón del pie causalmente pulsó la tecla del ordenador, el Bichito se puso a cantar con la fuerza de la libertad, y logró alcanzar la estrella de su pensamiento con la que se enredaba su pelo.

16 nov. 2009

Eugenio Montale


Eugenio Montale, escritor genovés, premio Nobel de literatura en 1975, escribió en el poemario Xenia, a la memoria de su mujer, uno de los poemas de amor más bellos que nunca he leído. Para nosotros habla de la verdad del amor, aquél que sobrevive a necesidades, aquél en el que el tiempo no existe, en el que los días pasan y no importan los instantes de incomunicación, ni los actos de cada instante, ya que se sabe sin palabras y en el corazón que se ama a esa persona. Aquél en el que las palabras "te quiero" sobran, ya que el silencio escucha el latido con el que se sabe, sí, que en el corazón se ama a esa persona.

Ho sceso, dandoti il braccio,
almeno un milione di scale
e ora che non ci sei è il vuoto a ogni gradino.
Anche così è stato breve il nostro lungo viaggio.

Il mio dura tuttora,
né più mi occorrono le coincidenze,
le prenotazioni, le trappole, gli scorni di chi crede
che la realtà sia quella che si vede.

Ho sceso milioni di scale dandoti il braccio
non già perché con quattr’occhi forse si vede di più.
Con te le ho scese perché sapevo che di noi due
le sole vere pupille,
sebbene tanto offuscate, erano le tue.

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Del brazo tuyo he bajado por lo menos
un millón de escaleras
y ahora que no estás, cada escalón es un vacío.
También así de breve fue nuestro largo viaje.

El mío aún continúa, mas ya no necesito
los trasbordos, los asientos reservados,
las trampas, los oprobios de quien cree
que lo que vemos es la realidad.

He bajado millones de escaleras dándote el brazo
y no porque cuatro ojos puedan ver más que dos.
Contigo las bajé porque sabía que de ambos
las únicas pupilas verdaderas,
aunque muy empañadas eran las tuyas.

Fragmentos romanos III

Cristina y los cien viajeros romanos


Vienen a nuestro seno lejanos viajeros que brindan relatos únicos, maravillas. La fonética se derrama por su implacable anatomía. Una perfección emotiva abraza el corazón en el componer de sus palabras. Son verbo, acción, recuerdo. Así colonizan el jardín del latido. Tantos y tan grandes nombres caminan la biografía. Y sin embargo al cerrar los ojos habitas tú. Más única –prodigio, pequeño monstruito- que aquéllos que narran vivencias. Tú las guardas en tu silencio observador. Tus actos vierten más revolución que los de aquéllos que vanamente quisieron dejar una huella.

La bola de cristal





A veces, cuando estudiamos los años de la Movida, olvidamos el gran centro de acogida que fue La bola de cristal. Y también pasamos por alto que fue un programa dedicado a niños. Si vemos hoy estas imágenes, sentimos la pérdida de libertad de expresión actual, y sobre todo pensamos en el proceso de infantilización que los niños han tenido, así como la cantidad de tabúes e imágenes a priori que proyectamos sobre ellos. Ya no los concebimos como personas dignas de conversaciones políticas, de ironía, ya no pensamos que también ellos deben desarrollar desde pequeños un sentido crítico ante la cultura y sociedad que les rodea, porque su palabra será el futuro de los cambios.
PERDEMOS LIBERTADES CUANDO SESGAMOS NUESTRAS POSIBILIDADES Y LAS DE LOS OTROS. VIOLENTO ES A VECES ABRIR LOS OJOS Y OBSERVAR CÓMO BUSCAMOS CAMINOS CON UNA DIRECCIÓN ÚNICA, AGUJEROS NEGROS A LOS QUE VANAMENTE ENCADENARNOS. VANAMENTE PORQUE LA NATURALEZA DEL SER HUMANO SIGUE SIENDO SER LIBRE.

15 nov. 2009

Fragmentos romanos II

Soy sólo sangre


Soy sólo sangre. Vienen tantas emociones y soy sólo sangre. Líquida, fluida, inunda, recorre en torrentes arrítmicos. Espera un momento. Deseo comprender cómo funciona este corazón. Al menos conocer cuál es su melodía. Pero viajan los días y soy sólo sangre desconocida. Mi motor improvisa continuamente su música, quizás sea eso. Me aferro y lamo el ritmo de un reloj. Tan sólo quiero soñar que sé cómo vive un ser mecánico.

11 nov. 2009

Teresa Wilms Montt


No hace más que unos segundos descubrimos a Teresa Wilms Montt, poetisa chilena nacida en 1893 y fallecida en 1921. De vida trágica, frecuentando los círculos intelectuales y anarquistas chilenos, es capaz de escribir poemas tales como éste, incluido en su poemario Inquietudes sentimentales. Dejo a sus curiosidades seguir adentrándose en su escritura:

XXXI

Los sombreros me causan la sensación de cabezas cortadas y momificadas, y aquéllos de los cuales cuelgan bridas de colores, se me antojan cabezas arrancadas por mano brutal, donde ha quedado adherida una vena sanguinolenta.

Nunca puedo ver un par de guantes sin imaginar que son piel de manos disecadas y, en aquellos de color amarillo, encuentro algo repugnante de lo que empieza a podrirse.

Detesto las prendas de vestir olvidadas sobre la cama; hay entre ellas y los muertos mucha analogía. Vi una vez, en un asilo, a una loca muerta; y era lo mismo que ver un trapo violáceo tirado dentro del ataúd.

A ship to Mykonos



El Bichito se levantó un día de entre tantos otros. Deseaba comerse unas bayas Gogi, unas nueces, beber un zumo de naranja y danzar con el sabor de Susine. Bajó a la cocina con los ojos entreabiertos y los pelillos erizados -esta vez desprendían el perfume a champú de la ducha matutina-. Se sentó en su silla habitual, cerca del radiador, se puso frente a Susine y comenzó a soñar. Vio aquel barco hecho de papel, coloreado por la ilusión de aquellos sueños que son bellos, y pensó en Mykonos. Cada mañana el Bichito viajaba a Mykonos porque amaba pensar en esa isla utópica. En ella proyectaba el deseo más bonito del día, y éste iba adornando las horas en las que el Bichito luchaba por hacerse su lugar en este mundo. Ese deseo era el que hacía que su caminar siguiese siendo como sus sueños. Teresita la observaba discretamente colgada por la cola de la lámpara de la cocina, y pensaba que tal vez al Bichito le gustaría saber de Tabarca. Entonces el Bichito, sin saber por qué, comenzaba a cantar con una intensidad única aquellas canciones que le recordaban a su infancia, Adio querida o algún aria de La flauta mágica. Teresita discretamente recogía las lágrimas de su emoción y ponía en un plato la galletita de corazón partida, porque con la música del Bichito sentía que crecían unas plantitas muy bonitas que cubrían las fisuras de los corazones fragmentados.

10 nov. 2009

Europa Galante. Fabio Biondi. La Santissima Annunziata


Escuchen a Europa Galante, con Fabio Biondi como violinista, interpretando la Santissima Annunziata de Alessandro Scarlati, estrenada por primera vez en 1700 con libreto de Pietro Ottoboni. Escuchen a Roberta Invernizzi interpretando a la Virgen María debatida en el dilema del amor, impregnada por los sentimientos, a pesar de ser reina, madre y pura.

B. Vergine
Ho nel petto
Il mio diletto,
Hò il mio amore
Dentro il core;
Tutta tutta ardo d’amor
Son Reina, e sono Ancella
Sono Madre, e pur di bella
Purità conservo il fior
Ho nel petto, &c.

Sidi Larbi Cherkaoui. "Foi" y el Bichito



A veces uno camina, y en el errar se encuentra un Bichito que sorprendentemente habla. Érase en una tarde lluviosa, con los pelos electrificados de punta de tanto pensar -¿a que no sabían que un Bichito tiene pelo?-, cuando el Bichito habla a Teresita de Sidi Larbi Cherkaoui. Y le habla de Foi, una pieza creada por este coreográfo-bailarín belga de origen marroquí -¿a que no sabían que un Bichito tiene lenguaje?- Y Foi, creada en el 2003 por Sidi Larbi, habla desde el cuerpo de tantas músicas del este al oeste del planeta -¿a que no sabían que el mapa cartográfico del mundo representado en Japón tiene en el oeste a Europa y en el este a EEUU?-. A fin de cuentas, como decía sorprendentemente el Bichito con la voz muy clara y medio canturreando, hace un recorrido físico por la historia de la Fe.
Entonces Teresita comenzó a soñar con ir a ese espectáculo de Cherkaoui. Mientras fantaseaba con ello se acercó al Bichito electrocuficado y se puso a acariciarle el pelo. Sorprendentemente al Bichito que le tocasen el pelo le encantaba. Se estuvo tranquilo 9 minutos y 55 segundos mientras sonaba la Capilla Flamenca, soñando también con sus cosas. Quizás por un casual en algún momento pensó en ir a ver de nuevo Foi de Cherkaoui, y quizás en ese instante los sueños del Bichito coincidieron en una coordenada espacio-temporal del universo con los de Teresita.

Diana Damrau y La Reina de la Noche


Diana Damrau como La Reina de la Noche
La Flauta mágica. Acto II
Der Hölle Rache kocht in meinem Herzen


D
os meses antes de la muerte de Mozart se estrenó La flauta mágica. En ella, la Reina de la Noche, dueña de la oscuridad, amante de Psiqué, abanderada de lo irracional tenía por fin matar a Sarastro -Zoroastro-, iluminado, atravesado por argumentos, enemigo de las perífrasis. Razón y Sinrazón tantas veces declaradas enemigas. En ocasiones, no cabe más que recordar a Nietzsche hablando de la tragedia, subyugadas en el desarrollo de la historia del pensamiento.
La Reina de la Noche vista como tentación primera, la que se adentra en los deseos instantaneos de Pamino y Tamina para acabar con la luminosidad -"aquel primer contacto siempre fue sexual"-.
Tan sólo ella es capaz de ofrecer esa daga a una hija, conduciendo la ética a sus límites: o bien se acaba con lo racional de forma violenta, o bien queda uno desterrado del origen materno a través de la venganza. A fin de cuentas, nos propone la Reina de la Noche, para poder seguir viviendo en la Naturaleza que nos causó, es necesario negar de forma radical la Cultura que nos hizo crecer. NUESTRO ORIGEN ES EL DESEO. NUESTRA MUERTE EL CONOCIMIENTO. LA ILUSTRACIÓN NO LUCHÓ MÁS QUE POR TRATAR DE INVERTIR ESOS TÉRMINOS.

Vestard Shimkus



A
yer tuvimos la suerte de poder disfrutar en directo al intérprete y compositor Vestard Shimkus en la Real Academia de España en Roma. La vida nos abre a veces a descubrimientos insólitos que marcan un aquél o un éste o un ése. Vestard, de apenas 25 años, nos hizo vibrar con las cuatro primero baladas de Chopin. No se puede comprender el Romanticismo sin saltar de una silla preso de la emoción, ni tampoco sin apasionarse por el exotismo que da Oriente -Rapsodia española de Liszt- o sin quebrar la clásica forma de la Sonata con tonalidades y tensiones que al final se resuelven con la irresolución de una fuga que nos lleva a la atracción del abismo, a la oscuridad que hay más allá de las nubes del viajero de Caspar David Friedrich -Piano Sonata nº 29 "Hammerkavier" de Beethoven.
Ganador del 55 Concurso Internacional de Múscia Maria Canalls de Barcelona, entre otros, formado con Daniel Pollack, Dimitri Bashkirov, Claudio Martínez y Vadim Suchanov, este compositor e intérprete nos nos volverá a hacer vibrar a más de uno en la panorámica de la música clásica. Y A CADA MOMENTO SE HARÁ EL SILENCIO.

7 nov. 2009

Maria Mercé Marçal


Maria Mercé Marçal, poeta recién descubierta en tierras romanas, ha dejado el corazón perplejo, y quisiera compartir con ustedes esos momentos. Quizás no hacen falta explicaciones sobre quién era, quizás simplemente cabe sentir sus palabras que nombran hoy su recuerdo:


Guaita! Tenim les mans de la mateixa mida!
I les meves per grosses, les teves per menudes!
Veus! L’ocell fosc ha baixat a l’onada
i el peix de llum s’ha ajocat a la branca.

La branca és aigua i l’onada treu fulles.
El peix fosqueja entre el velam de l’aire.
L’ocell és clar. La lluna, submarina.
Guaita! Tenim les mans de la mateixa mida.

L’ona tragina fruita al grat del vent.
La branca trenca als esculls del capvespre.
Lluna de nacre, gavadals de boira
ens capgiren la casa i la tendresa.

Ja ni sabem on s’han trobat, amor,
les nostres mans de la mateixa mida.

________________________


La nit em clava
el seu ullal
i el coll em sagna.

Sota les pedres
l’escorpit
balla que balla.
La pluja, lenta,
fa camí
fins a la cambra.

L’escala fosca
del desig
no té baranes.

_________________________

Per cada gest
que lleva fruit,
pròdiga
escampadissa
de flor vermella.
Vida, excés,
hemorràgia:
Imponderable
tresor
de la pèrdua.

6 nov. 2009

Fragmentos Romanos. Nieves Soriano Nieto

La ceniza


Abro los párpados. Es de mañana. La luz invade mi retina. “Tristes vertidos” –pienso. Y deseo vivir y vivir más. Olvidar y olvidar más. Me miro. Ya no soy quien era. O soy lo que tantos otros somos. Nos hemos convertido en consumidores de experiencias. El mundo tiene prisa y yo fumo personas. La ceniza cae en mis muslos cada vez más viejos. Un día no podrán caminar. Entonces meditaré sobre aquellas alas que rompí a patadas.


Yo soy armadura


A ciertas alturas nos acostumbramos a vivir con el YO. Nos discurren sobre el individuo. Nos exprimen con sentimientos. Acabo de creer que vivo en un agujero oscuro. Allí nadie osa llamar. Y ésa soy, feliz –pienso. El zulo empequeñece. Más, un poco más. Hasta que mi piel se torna armadura. Triste, efímera, ya nadie la volverá a tocar.


Adio querida


En la cima de la montaña parece no llover. Sin embargo, es humedecido el habitar constante de su rastro. Las nubes nos son cercanas. Gotas de lluvia que apenas pueden recorrernos, pero ahí nos moran, donde el ojo no alcanza a ver, donde obviamos la existencia del recuerdo. La tarde invoca la calma. Desde allí, lejano, llega el sonido de una viola. Adio querida. La carne se vierte. Brotan humedecidas las cicatrices de la memoria. Recordamos todos las piezas quebradas que componen el “nosotros”.

4 nov. 2009

Claude Lévi-Strauss


¿Quién no se maravilló alguna vez con los lenguajes tribales de Lo crudo y lo cocido? Darse cuenta de que la ausencia de un concepto implica la ausencia de su contrario. O de que la existencia del mismo cree en torno a él una serie de mitos que lo abrazan y dan identidades a una sociedad.
¿Quién no buceó por las sociedades brasileñas de los Caduveo, Bororo, Nambikwara y Tupi-Kawahib de Tristes trópicos? Reflexionando sobre el viaje y la mutación de la mirada del antropólogo.
¿Quién no recorrió la historia de la cultura a través de los órganos de los sentidos de Mirar, escuchar, leer?
¿Quién puede hoy creer que desde el día 1 de noviembre Claude Lévi-Strauss ya no está entre nosotros?