6 ago. 2010

Fragmentos fronterizos XXXVIII


La frontera de los distintos lenguajes
El lenguaje del arte está más próximo a los sentimientos. Entre el corazón y la producción artística debe existir una mínima expresión de un concepto. Los sentimientos son meramente irracionales, mientras que el concepto es puramente racional. Desde el instante en que se dirigen los sentimientos hacia la Razón se abre paso a la existencia de lo inefable. Ningún concepto logra abrazar de forma completa lo que implica la irracionalidad. Así es como nace el silencio.
Entre el lenguaje del arte y el lenguaje de la palabra existe tal abismo. El sujeto que expresa con la palabra habita en el origen de la carencia. Su vida se torna río de sedes. A veces hospitalarias. En ocasiones inhóspitas.
Sin embargo, entre el lenguaje del arte y el lenguaje de la palabra existe un estado intermedio: el lenguaje en ideogramas. Escribir en imágenes trata de llevar el lenguaje del arte a la comunicación consuetudinaria. El origen del ideograma es un dibujo simplificado de una realidad captada por los sentidos. En lo que concierne a los sentimientos, en tanto la filosofía de tales culturas se basa en la unidad de la naturaleza, todos forman parte de una comparación con una realidad sensitiva. El amor se torna madre abrazando a un hijo 好. La tristeza dos objetos punzantes sobre el corazón 悲. O el aprendizaje la adquisición de alas blancas 習.
Quizás en el momento en que se consigue dominar tales lenguajes el ser humano puede vivir un poco más próximo a los sentimientos en su comunicación consuetudinaria. Quizás no. Todo es cuestión de alcanzar tal estadio para comprobarlo.

2 comentarios:

Claudia Mas dijo...

¡Nieves, me han entrado unas ganas inmensas de empezar a aprender japonés! Debe ser algo increíble.
Siempre que invento historias, dejo mudos a veces a mis personajes, porque las palabras se quedan siempre lejanas a lo que deseo transmitir. ¡Es tan complicado de explicar, y tan sencillo de sentir! Una sencillez que abarca en un segundo, un todo.
Muchísimos besos Nieves.

Nieves Soriano Nieto dijo...

Claudia, tú que eres escritora entiendes mejor que yo lo que es la ausencia de posibilidad de expresar los sentimientos.
Me gustaría leer algo más tuyo. Todavía guardo con mucho cariño y leo de cuando en cuando al pequeño gigante. De hecho, lo llevé este año a Roma conmigo.
Si aprendes japonés descubrirás un mundo inmenso de curiosidades ante tus ojos. Es una lengua tan bonita...
Un besito muy fuerte. Nieves