3 nov. 2010

Fragmentos digeridos XXXVIII


Del miedo

Es la hora. Es la estación. Cae la noche y llegan las zonas de sombra. Como fronteras de dagas del tiempo. Ahí donde habitan los miedos. El lugar de la pintura que vierte el grito mudo en imágenes. Aquello que se expresa no vive nunca más dentro. Como un río de la vida del lenguaje que camina hacia la luz.
Luminosos aquéllos que hablan también del negro. Como el espacio oscuro del alma que escapa sin dejar herida. Tan frágil como su tiempo. Tan verdadero como la humanidad.